M. Terry / El Sol

Han estado aquí antes -- (Izq.-der.) Jason Horosny, Travis Fukumoto y Michael Mensah del equipo de basquetbol de Granada Hills se encuentran de nuevo en las semifinales.

 

Hay una certeza sobre el encuentro entre Granada Hills y Poly en la semifinal del baloncesto masculino este Viernes 27 de Febrero a las 6 p.m. en el gimnasio del Roybal Learning Center en el centro de Los Angeles.

Un equipo del Valle de San Fernando estará en el partido de campeonato de la División I que tendrá lugar el 7 de Marzo.

Don Loperena, entrenador de los Highlanders, obviamente quiere que ahí esté su equipo. Pero también está interesado en saber cuál equipo de Granada Hills se presentará – el grupo pasivo que solo juega esporádicamente y que se congela en momentos cruciales, o el grupo agresivo, enfocado y con suma confianza en sí mismo.

El récord de 19-12 como el que posee Granada Hills pudiera sugerir esta esquizofrenia, escondiendo las verdaderas intenciones y deseos. Pero también podría camuflar un adversario peligroso, uno a punto de alcanzar su destino.

Las pistas sobre en qué dirección se dirigen los Highlanders podrían encontrarse en sus dos últimos partidos. Está la emocionante victoria sobre el adversario de la Liga West Valley, El Camino Real, el 13 de Febrero, que terminó una rancha de nueve derrotas contra los Conquistadors desde la temporada 2009-2010. Y también está el triunfo de 62-55 sobre Garfield de Los Angeles en los cuartos de final de la División I el 20 de Febrero. Ese triunfo fue especialmente gratificante ya que Garfield, que lideraba por siete puntos al comienzo del cuarto periodo, había eliminado a Granada Hills en los playoffs de la temporada 2012 y 2014.

A pesar de esto, Loperena está preocupado por Poly (16-12) y cómo reaccionarán sus jugadores el Viernes – y no solo debido a la ansiedad general que todos los entrenadores sienten antes de un partido de playoff.

“Ellos son similares a lo que vimos en Garfield”, dijo Loperena. “Vine de chicos que son así: fue entrenador en Monroe por muchos años. Y he explicado la diferencia a (mi equipo) varias veces. Cuando jugábamos (en Monroe) contra Granada Hills, era fácil animarlos. Tenían hambre de venganza. Estaban muy, muy orgullosos de su basquetbol – eso era algo grande para ellos”.

“Nuestros chicos aquí – son grandes chicos, respetuosos, pero en la mayoría de los casos no han tenido que trabajar tan duro como chicos de otras áreas. Así que esa ética de trabajo e impulso es algo que no se les ha dado demasiado. Y sin embargo nuestros chicos pueden ganar un campeonato”.

Los jugadores de Granada Hills dicen que ya tienen la automotivación necesaria.

“Al ser un estudiante de último año ahora es diferente”, dijo el point guard Travis Fukumoto. “El año pasado (cuando Granada Hills perdió en los playoffs) sentí como si todavía tenía un año más. Ahora tengo todo para perder. Así que tengo que buscarlo. Y creo que (como equipo) estamos listos para dar ese paso extra. Es fácil jugar como un equipo cuando sientes que tienes a tus hermanos en la cancha. Ellos cuidan tu espalda y tu la de ellos”.

Jason Horosny, un forward y otro estudiante de último año, dice que los Highlanders tuvieron que lidiar con lesiones al principio de la temporada – incluyendo a él mismo, ya que sufrió un esguince en su pie izquierdo que le impidió jugar en los primeros nueve partidos. Pero ahora, dijo, el ritmo y la coherencia del equipo se ha vuelto más fuerte a medida que ha progresado la temporada. 

“Cuando regresé, no teníamos muchas química (al principio), y a medida que progresaba la temporada, perdíamos uno, ganábamos uno”, dijo Horosny. “Pero cuando mejoró la química creo que hemos ganado más partidos. Contra el Camino Real, sentí que congeniamos como equipo, y eso mostró dónde estábamos”.

Hasta los jugadores más jóvenes consideran que este grupo de Highlanders están listos para dar el próximo paso.

“Ese triunfo sobre Garfield, después de perder contra ellos el año pasado, mostró que estábamos muy motivados”, dijo Michael Mensah, un guard. Y el hecho que Granada Hills no ha ganado un campeonato de basquetbol masculino desde 1987 le pone más ímpetu.

“Solo eso me motiva, cuán hambriento está nuestro equipo por esto, cómo podemos obtenerlo este año. Y si podemos traer un título a la escuela y seguir adelante”.

Eso, una vez más, depende de qué equipo de los Highlanders se presente en el partido.