M. Terry / SFVS

Los estudiantes Henry Medellin, Najee Morrison, Martin Ibarra, Justin Edemann y Vincent Garcia se han comprometido a dejar Kennedy como ganadores.

Después de varios años tempestuosos que incluyen cambios abruptos de entrenador y un director que se metía en todo y que ya no esta ahí, la estabilidad regresa poco a poco a los programas deportivos de la secundaria Kennedy.

El último programa en llegar ahí es el de football.

El ex entrenador Dion Lambert y sus asistentes fueron removidos poco antes del comienzo de la temporada 2013 por supuestamente no reportar que un jugador perdió el conocimiento durante un entrenamiento. Lambert, quien se graduó de Kennedy, quizá no habría sobrevivido mucho tiempo más en el cargo ya que solo había conseguido una temporada ganadora en los últimos seis años ahí. Y eso fue en 2009. Entre 2010 hasta la temporada pasada– la primera bajo la tutela del entrenador Terrance Johnson — los Golden Cougars han tenido una marca general de 12-39 y han bajado de la Division I hasta la III.

Johnson no fue contratado a tiempo completo hasta mayo de 2014, lo que le dio poco tiempo para organizar a su cuerpo técnico y empezar a enseñar al equipo la forma en que a él le gusta jugar. Así que no fue una sorpresa que Kennedy vivió una quinta temporada negativa de forma consecutiva, terminando con marca de 3-7.

Pero ahora podría venir la resurrección del programa de football.

“El año pasado estábamos tan retrasados; por ejemplo, en que los jugadores tuvieran sus exámenes físicos, preparando los cascos, todos esos detalles que debimos haber hecho en Enero”, dijo Johnson sobre el comienzo difícil en las primeras semanas de su campaña. “Siempre estuvimos un paso atrás. Eso fue evidente en nuestros partidos. En el primer juego contra Contreras. Este año estoy muy emocionado. Estamos mucho mas adelantados de lo que estábamos el año pasado”.

La palabra “emocionado” sobresale a menudo cuando Johnson habla. El tiene mucho carisma y es amigable por  naturaleza, y es fácil ver como los jugadores y los padres se contagian de esa emoción. Johnson parece sincero al hablar sobre su deseo de restaurar el orgullo y la pasión en el equipo, y los fanáticos.

Y hay una manera comprobada de lograr esto.

“Los triunfos generan emoción; eso lo sabemos”, dijo Johnson. “Es desafortunado que estamos hoy en la División III. Muchos de nuestros chicos quieren jugar en la División I y II. Pero les he dicho que esta es una gran oportunidad para nosotros. Tenemos que empezar en algún punto y esto es lo que nos toco.

“No tengo nada en contra del entrenador Lambert y las cosas que hicieron en el pasado. Pero aquí es donde estamos hoy. Y creo que los jugadores ven la pasión que tengo yo y mis asistentes, la energía que le ponemos a este programa — que vienen triunfos.

Al menos los jugadores llegan a la temporada 2015 sintiéndose mas preparados. Han tenido una temporada completa y han estado levantando pesas en el verano y estudiando videos de sus rivales bajo la dirección de Johnson y sus asistentes.

Es tiempo de saber lo que puede pasar.

“Los primeros años aquí, no fue fácil”, dijo Najee Morrison, de 17 años y quien juega como cornerback y receiver. “Tuvimos que trabajar muy duro porque tuvimos distintos entrenadores. Era diferente de lo del entrenador Johnson. Cuando llego tuvimos que acostumbrarnos a lo que él traía a la mesa”.

Pero Morrison dijo sentirse optimista de que Kennedy tenga un buen año, y hasta calificar a los playoffs de la División III. Estar en esa división, dijo, “nos ha dado hambre para regresar a la División II y luego a la I”.

“Sabemos lo que quiere  [Johnson] y tenemos que seguir trabajando. Luego unirnos como equipo y seguir adelante”.

Morrison no es el único que piensa así, especialmente después de que Kennedy ganó tres de sus últimos cuatro partidos en 2014.

“Todo el mundo empezó a creer en los demás, y todos empezaron a hacer su trabajo y lo que debían hacer”, dijo Justin Edemann, de 17 años y quien juega como receiver.

“Tengo mucho optimismo (acerca de esta temporada). Todo el mundo esta trabajando. Tu obtienes lo que siembras. Todo el mundo ha estado aquí en el verano, levantando pesas tan arduo como es posible y hasta vienen en los días que no les toca estar”.

Johnson quiere que el equipo practique un tipo de football físico, lo que significa un juego terrestre fuerte y una defensiva férrea. Eso le gustaría a Martin Ibarra — uno de los jugadores mas corpulentos quien mide 6-pies y 5 pulgadas y pesa 284 libras.

“Me encanta. Tienes tus bloqueos ‘pancake’ aquí y allá…el juego terrestre es bello,” dijo Ibarra, de 17 años. Y añadió que hay una disposición general para adoptar el estilo de Johnson. “Fue por haber ganado finalmente algunos partidos (el año pasado). Pero también nos pegó que todos conjugamos, y todos podemos hacer cosas buenas uno por el otro.”

Otros estudiantes de ultimo año, deseosos de crear buenos recuerdos de football antes de dejar Kennedy, están aceptando la noción de emprender una estrategia distinta en su último año en la escuela.

“Creo que todo esta comenzando de nuevo”, dijo el mariscal de campo Henry Medellin, de 17 años. “El entrenador Johnson llegó el año pasado y todos teníamos dudas. Pero todos estamos aprendiendo cosas diferentes. Actualmente es una gran experiencia .

“Nada mas necesitamos seguir trabajando como en los últimos 3-4 partidos. Nos quedamos cortos en el último juego, no alcanzamos a llegar a los playoffs, pero este año hemos venido trabajando antes de la temporada, en las prácticas de primavera y todo. Vamos en busca de ese anillo de la División III”.

Alcanzar ese partido de campeonato quizá es pedir mucho; terminar con un registro de .500 o mejor se consideraría un paso adelante. Pero los estudiantes de Kennedy no quieren limitar sus forma de pensar. No cuando esta es su última oportunidad de establecer un legado.

Una temporada triunfal “significaría mucho para la escuela, para los jugadores, los exalumnos — todo el mundo”, señaló Vincent García, de 17 años. “Kennedy era una gran escuela antes. Empezó a morir un poco y estamos esperando revivir ese fuego, tratando de hacer que todo Kennedy nos apoye de la forma que hacen con los otros deportes”.