M. Terry / El Sol

No juega solo— Bobby Cole es uno de los muchos atletas talentosos que juegan en el equipo de football de Sierra Canyon esta temporada.

No todos los entrenadores de football escolar estarían contentos de abrir el periódico después que su equipo ganó fácilmente su primer partido, y leer como esto es el primer paso para que su escuadra llegue al juego del campeonato estatal.

Aunque sea cierto, ningún entrenador quiere que su equipo piense que es tan bueno tan temprano. Ya que todavía pueden ocurrir muchas cosas durante la temporada, como lesiones y suspensiones que rápidamente pueden interrumpir un año prometedor.

Pero Jon Ellinghouse no se cayó de su asiento, se levantó y empezó a enviar misivas negativas a esas publicaciones que alabaron las expectativas del equipo de Sierra Canyon High después de destruir a Pacific Palisades por 42-7 en el juego de apertura de los Trailblazers el 28 de Agosto.

“Hay mucha expectativa en la temporada (fuera de liga) y hemos tenido que lidiar con eso antes, para ser honestos”, dijo Ellinghouse, al hablar desde la oficina de su campus antes de partir hacia la sala de pesas para supervisar el entrenamiento de su equipo. “Así que no me sorprende mucho. Algunos años correspondes a las expectativas, y otros te quedas corto. Eso dependerá del carácter de los chicos y su habilidad para lidiar con eso”.

No hay nada malo con tratar de desarrollar un programa élite, algo que Ellinghouse y su equipo han venido haciendo desde que la escuela empezó a jugar partidos de football de 11 contra 11 en 2009. Y el esfuerzo ha sido particularmente fructífero; durante ese tiempo, los Trailblazers han tenido registro de 62-15. Eso incluye una temporada de 15-0 en 2011, cuando ganaron el campeonato estatal de la División IV en contra de Le Grand.

Y ahora, con un equipo de talentos jóvenes donde hay 15 chicos que regresan luego de una temporada de 11-2 en 2014 que incluyó llegar a los playoffs de la División Mid Valley de la Southern Section (donde perdieron ante el eventual campeón de la División, Pomona), tiene sentido el que los algunos expertos ya pronostiquen que los Trailblazers alcancen el partido del campeonato estatal este año.

Pero una vez más, Ellinghouse dice que no vayan tan rápido.

“Todavía falta un poco más de crecimiento antes de que ponga a estos chicos en el partido de campeonato”, dijo el entrenador. “Tienen la habilidad de desarrollarse en eso. Pero actualmente estamos tratando de mejorar semana tras semana y hacer que estos chicos se enfoquen en convertirse en un gran equipo de football. Creo que podrían llegar a ser eso”.

Sin embargo, un vistazo a los jugadores que se enfrentarán a St. Genevieve este sábado 5 de Septiembre puede crear envidia sobre la base de talento en Sierra Canyon.

El mariscal de campo Niko Harris fue el titular el año pasado (aunque perdió parte de la temporada con una lesión de rodilla) y tiene control completo de la ofensiva. El tuvo eficiencia de 10 de 16 pases para 179 yardas y tres touchdowns en tres cuartos de trabajo contra Palisades.     Un par de receptores, Eric Markes y Khol Hollinquist, ya se comprometieron verbalmente a la Universidad de Pennsylvania. Y también está el running back Bobby Cole, que destruyó la defensa de Palisades por 152 yardas y dos touchdowns en apenas 12 cargadas. El tampoco vio mucha acción en el cuarto periodo.

“Creo que la fuerza de nuestro equipo no son las superestrellas”, dijo Ellinghouse. “Tenemos un equipo muy balanceado con muchos chicos talentosos. Pero no hay ‘un chico’ en el que vamos a depender”.

“La semana pasada, Bobby Cole pudo haber sido nuestra superestrella. Pero pudiera ser alguien diferente esta semana. Ese es el tipo de equipo que tenemos…en cualquier momento tenemos cuatro receptores que considero que son los mejores en el partido. Tenemos un mariscal de campo que creo que es el mejor del Valle en su grupo de edad”.

Pero Ellinghouse admite que Cole es una joya.

“Bobby recibirá mucho interés [de las universidades] si sigue jugando de la forma como lo hizo la semana pasada. El fue un muy buen jugador en su segundo año, pero ha mejorado su juego, que es algo emocionante para mí. Ahora es mucho más dinámico”.

Es difícil creer que Cole pueda ser más dinámico. En su segundo año corrió por 1,126 yardas y 10 touchdowns mientras compartía las tareas terrestres con Kaiser Butler (quien ahora asiste a Lafayette College en Easton, Pennsylvania). En otros equipos, Cole habría sido el jugador estrella. Pero dijo que le gusta la filosofía de Sierra Canyon de esparcir la riqueza.

“No tenemos un solo jugador en el equipo. Tenemos jugadores en toda la cancha. Es por eso que creo que somos un equipo peligroso”, dijo Cole.

Cole tampoco alardea de que “vamos a ir por todo en el 2015”.

“Realmente no sabes hasta mucho más tarde en la temporada”, dijo. “Al principio se trata de desarrollar el equipo. No es hasta el séptimo u octavo partido que puedes ver como el equipo se conjuga”.

Sin embargo, Cole no puede enfatizar lo obvio. “Podemos ser buenos. El campeonato estatal es el objetivo final de todo equipo. Creo que este equipo puede ser muy bueno”.

Cole hizo su parte para mejorar antes del comienzo de la temporada. Al sentirse muy pesado con 195 libras el otoño pasado, ha bajo 15 libras. También corrió mucho y trató de mejorar su velocidad.

Esas cargadas de 12.7 yardas que promedió contra Palisades quizá no fueron algo singular.

“Me siento mucho más rápido y fuerte”, dijo Cole. “Me quité un poco de grasa. Lo cambié por músculo”.

Los Trailblazers tienen nueve partidos más de la temporada regular y al menos cuatro rondas de playoffs para alcanzar el juego de campeonato. Deben sobrevivir lesiones y que sus jugadores jóvenes de la defensa maduren.

Pero prometen ser un equipo divertido para ver a medida que se desarrolla la temporada 2015.

Y quién sabe que es lo que Ellinghouse y Cole – y el resto de nosotros – estará leyendo sobre el football de Sierra a mediados de Diciembre.