M. Terry / El Sol

Intentan regresar a Cleveland a la senda del triunfo -- Nuruddin Mohammed y Gabriel Sánchez quieren que el football de los Cavaliers sea relevante una vez más.

El equipo de football de Cleveland había venido a la baja en las últimas temporadas, pero parecía estar de vuelta en 2014 cuando los Cavaliers ganaron sus primeros cinco partidos. Pero luego perdieron todos sus cinco partidos de la liga West Valley y después fueron sacados de la postemporada de la División II de la City Section en la primera ronda al ser derrotados por el eventual campeón Hamilton de Los Angeles.

Así es que no sorprende si nadie en Reseda, o en otro lugar, se ha emocionado demasiado ahora que Cleveland ganó sus primeros dos partidos del año, incluyendo la apabullante victoria de 44-28 sobre Kennedy el 3 de Septiembre.

Pero al ver más a fondo, algo ha cambiado.

En parte, los jugadores han sido parte del sistema del entrenador Aubrey Duncan por un año completo, y ahora tienen una mejor idea de qué hacer, y lo que se espera de ellos.

Además, han tenido la oportunidad de practicar lo que predica el entrenador.

Duncan no asumió el cargo hasta Julio de 2014, así que no tuvieron ningún acondicionamiento ni jugaron football primaveral. Por un tiempo debieron practicar en un parque cercano porque la cancha de la escuela no estaba en condiciones.

Al solo tener siete semanas en el verano para tratar de aprender los nombres de todos los jugadores, determinar sus posiciones y que ellos aprendieran su sistema, y unirse como equipo antes del comienzo de la temporada 2014, las cosas parecían casi imposibles.

Ahora hay una metodología clara y concisa en Cleveland. También hay el apoyo de la dirección que Duncan ha trazado para el football de los Cavaliers.

Hay razones para creer una vez más.

Duncan da crédito al equipo de 2014 para ayudarle a preparar a aquellos jugadores que regresaron este año.

“Ellos ayudaron a estos chicos que están aquí ahora”, dijo Duncan. “Ellos marcaron la pauta para estos chicos.

“Este año estamos mucho más avanzados. Los chicos saben todas las jugadas, y pueden hacer mucho más. Todo es completamente diferente. Hay algunos equipos fuertes en nuestra liga, pero creo que competiremos con ellos este año. No voy a decir que ganaremos todos los partidos, pero podemos ganar algunos”.

Duncan se describe a sí mismo como un “entrenador que corre primero” cuando llega a la oficina. Y tiene a un trabajador incansable en Isaac García, que acumuló 255 yardas y dos touchdowns en 40 cargadas.

Pero el mariscal de campo Cristan Macias tiene a un talentoso grupo de receptores que regresaron este año a quien lanzar, como son Felix Achille, Steve Barragan, Hector Bustamante y Harrison Pointer. Achille se ha ganado la titularidad con nueve recepciones para 169 yardas y cuatro touchdowns en nueve recepciones. Pero un precoz jugador llamado Isaac Adams también ha entrado en la rotación, y tiene 136 yardas y dos touchdowns en seis recepciones. “Lo subimos del segundo equipo y está haciendo las cosas muy bien”, dijo Duncan sobre Adams.

Pero son los jugadores de último año como el linebacker Gabriel Sánchez y el defensive end Nuruddin Mohammed que no solo tienen mucho que ganar en la temporada 2015, sino que quieren continuar el regreso de Cleveland a un lugar relevante en la liga y en el City.

“Mis dos primeros años no era un ambiente grandioso”, dijo Sánchez, de 17 años.

“Los entrenadores no eran buenos, no esperaban mucho de sus jugadores. Pero empezando el año pasado, el programa empezó a desarrollarse mejor. Hay mejores jugadores que quieren jugar más por la escuela, por el equipo. Hay un sistema que se está estableciendo para el futuro, y todo empieza ahora”.

Mohammed, de 17 años, concuerda en que el programa de football entero “se siente más estable. Antes, la gente se preocupaba por sí misma y no los demás. Pero ahora estamos creando algo. Es más como una familia”.

Ambos jugadores dijeron que perder en la segunda mitad del año magnificó las presiones y tensiones alrededor del equipo porque había habido tan poca preparación para la temporada 2014.

“Al principio tuvimos mucho apoyo”, dijo Sánchez. “Pero al final la ofensiva empezó a cambiar, y no muchos jugadores conocían las jugadas. Teníamos a un buen mariscal de campo y running back, pero la ofensiva tenía problemas. Y cuando la ofensiva no está funcionando bien, el ritmo bajó y nadie estaba compitiendo como debería”.

Mohammed empezó a ver un cambio de actitud en las prácticas de primavera este año. “Vi un poco más de empuje de todo el mundo. La gente estaba más seria….(perder los últimos seis partidos) dio un empuje a todos antes de la temporada para hacer las cosas mejor que el equipo anterior”. Al mismo tiempo, dijo que nadie se estaba jactando por el buen comienzo de este año.

“No podemos debilitarnos en un equipo y pensar que no son suficientemente buenos. Cualquier cosa puede pasar”, dijo. “El peor equipo en la City puede venir y derrotarnos. No podemos jactarnos. Hay que pensar en lo que pasó el año pasado. No fuimos humilde como equipo; al ir 5-0 pensamos que éramos los mejores. Pero luego vinieron seis derrotas en fila”.

Habrá muchas habladurías ante el encuentro de esta semana con Reseda, el rival de vecindario, que también quiere creer que está en su propia reivindicación. Los Regents habían ganado cuatro partidos en fila hasta que los Cavaliers pusieron fin a esa racha el año pasado. A Cleveland le gustaría seguir agarrándose del trofeo perpetuo que se adjudica el ganador del partido, pero Sánchez admite que su equipo tiene otras cosas en mente junto con la rivalidad.

“Para nosotros es un gran juego, no el más grande”, dijo Sánchez. “No queremos ganar ese partido y perder el resto, porque entonces no significa nada. Buscamos ganar y quedarnos con el trofeo, pero después vemos más allá para seguir compitiendo a un alto nivel. Queremos llegar a la postemporada, no solo ganarle a Reseda”.

En otras palabras, los Cavaliers quieren ser buenos contra todos.

¿Qué tan cerca esta ese objetivo? “Si nos mantenemos saludables, vamos a ser buenos”, dijo Duncan.

Ahora que ya creen en eso, deben probarlo en la cancha.