Christina Cyr y sus cuatro hijos se mueven en uno de los apartamentos en Villas de Moonlight.

Christina Cyr va al colegio comunitario y tiene dos empleos, pero apenas se mantiene a flote. Divorciada desde hace seis años, la madre de cuatro hijos, de 9, 14, 17 y 18 años constantemente enfrenta problemas para pagar la renta y otros gastos.

“Vivo en North Hills. Hubo una violación en la lavandería del edificio y con tres hijas adolescentes, tengo miedo, pero no puedo costear vivir en un mejor vecindario”, dijo la mujer de 38 años.

Aparte de la seguridad, su preocupación constante es mantener un techo sobre sus cabezas.

Ella paga $1,234 por el alquiler de un apartamento de dos recámaras y “siempre estoy retrasada”, dijo Cyr. Sus hijos ocupan los cuartos, ella duerme en un colchón en la sala.

Pero hay un rayo de luz en los cielos oscuros sobre Cyr.

Ella ha sido escogida para recibir un apartamento de tres recámaras en Moonlight Villas, un complejo de apartamento en Pacoima totalmente nuevo y amueblado que cuenta con 27 unidades y que ofrecerá vivienda asequible y permanente para jóvenes indigentes ( de entre 18 y 25 años) y familias y madres solteras con hijos.

El complejo es administrado por Penny Lane Centers, una agencia no lucrativa que provee servicios y vivienda para más de 3,500 niños abusados y maltratados, jóvenes provenientes de casas de crianza y familias de bajos recursos en el condado de Los Angeles.

Dos de los hijos de Cyr reciben servicios en Penny Lane y la organización conocía de sus problemas. Por eso la escogieron de entre numerosas familias en situación similar.

Las personas que sean escogidas para vivir en el edificio, localizado sobre la calle Osborne, cerca del Centro Recreativo Hansen Dam, pagarán renta equivalente al 30% de sus ingresos mensuales por sus apartamentos, mucho menos de lo que Cyr paga actualmente. Lo demás lo cubre el programa de vivienda de Sección 8.

“Esta es una bendición lo que están haciendo por nosotros”, dijo Cyr mientras revisaba una de las unidades del complejo durante la apertura oficial de Moonlight Villas la semana pasada.

El complejo de apartamentos de renta accesible fue construido por Los Ángeles Housing Partnership y el costo de $12.3 millones fue financiado a través de una combinación de créditos tributarios de vivienda federal, bonos para vivienda multi-familiar libre de impuestos emitidos por la Ciudad de Los Angeles, fondos del Programa de Vivienda Multifamiliar, así como créditos estatales de vivienda e inversiones privadas.

Ivelise Markovits, CEO y fundadora de Penny Lane Centers, dijo que “muchas familias tendrán un albergue ahora y un lugar seguro donde vivir”.

Tal es el caso de “Alondra”, una madre de 34 años con dos hijas de 12 y 14 años.

Víctima de la violencia doméstica, Alondra y sus hijas han estado viviendo en un albergue por los últimos dos meses.

Ella no tiene familia en este país y perdió su empleo.

“Es muy bonito. Me siento segura aquí y me da la oportunidad de seguir adelante”, dijo esta mujer con timidez.

Markovitz explicó que de los 44,359 desamparados que un censo de indigentes encontró en el condado de Los Angeles este año, 5,200 de ellos están en el Valle de San Fernando.

“La (indigencia) es un gran problema social que enfrentamos hoy en día”.

Moonlight Villas, un edificio de tres pisos, contará con tres empleados de tiempo completo para ayudar a los residentes, así como un conserje a tiempo completo. El complejo incluye un patio y dos asadores, una lavandería, estacionamiento y salón comunitario.

Los residentes recibirán ayuda para encontrar empleo y cualquier otro servicio que necesiten.

“Veinte y seis familias llamarán hogar a este lugar”, dijo el Concejal de Los Angeles, Felipe Fuentes, quien estuvo presente en la apertura del lugar.

El dijo que ayudar a los desamparados no solo tiene que ver con proveerles un techo, “se trata de llenar las necesidades de vida. Algunas de estas necesidades de vida están siendo proveídas aquí”.

UN NUEVO COMIENZO

“Tenemos a gente que ha estado viviendo en las calles, en albergues, algunos en sus autos. Una buena parte no tienen nada”, dijo Ingrid Hines, Directora de Vivienda para Penny Lane Centers.

Marvin Hernández y su familia encajan en esta categoría.

En abril, un incendio consumió ocho unidades de un edificio de apartamentos en Panorama City. Su familia vivía en una de ellas.

“Lo perdimos todo. No pudimos salvar nada”, dijo Hernández.

“De un día para otro, nos quedamos en la calle”, dijo su esposa, Telma de León.

Los padres y sus tres hijos, de 7, 12 y 16 años, terminaron viviendo en un motel por tres semanas.

Desde entonces, han venido pagando $650 al mes por dormir en la sala de una casa.

Pero eso está a punto de terminar. La familia se mudará a un espacioso apartamento de tres recámaras en Moonlight Villas.

“Está un poco lejos para llevar a los niños a la escuela”, dijo Hernández, quien trabaja en la construcción, “pero los niños van a tener su cuarto propio y vamos a estar mejor”.

“Vamos a poder empezar una vida otra vez”, dijo de León.