Foto Cortesia de CSUN

Creen en Reggie — el entrenador Reggie Theus tiene el tiempo (y la extensión de contrato) para revivir al programa de basquetbol masculino de los Matadors.

Cuando llegó en reemplazo de Bobby Braswell en 2013 para ocupar el banquillo de entrenador del equipo de basquetbol en la Universidad Estatal de California, Northridge (CSUN) Reggie Theus fue promovido como el hombre que regresaría a los Matadors a un puesto de relevancia en ese deporte en el Sur de California.

Los resultados inmediatos — al menos en lo que se aprecia en la superficie — no han sido los óptimos. Y en los deportes, la paciencia no es una virtud.

Así que me dio gusto que el Director Atlético de CSUN, Brandon Martin diera un “voto de confianza” a Theus, que renovó contrato hasta la temporada 2019-20, lo que significa que el entrenador tendrá el tiempo y la oportunidad de reconstruir el programa y llevarlo a un punto de prominencia.

Theus está agradecido por la legítima muestra de apoyo.

“Creo que lo que más que complace es que todos vemos el potencial que tiene el programa”, dijo Theus. “Y todos concuerdan de que soy el tipo para hacerlo. Todos concordamos en que el programa, la universidad — el área — tiene un gran potencial. Así que para yo poder estar cómodo, para que yo sepa realmente que puedo hacer mi trabajo de la manera correcta bajo las circunstancias estresantes, necesito cierta estabilidad”.

“Creo que [Northridge] es un gigante dormido. Veo este programa y piense dónde estaba San Diego State, digamos en 2005 o hasta hace cinco años. Piense en dónde estaba Gonzaga. Ambos de esos programas empezaron en peor estado que este programa. Este tiene una base mucho mejor”.

Quizá Martin y otros — incluyendo los fanáticos — quieren ver lo que Theus puede hacer con un equipo completo.

En su primera temporada, 2013-2014, Theus tenía un total de ocho jugadores becados. También esperaba las transferencias de Amir Garrett y Kevin Johnson, no sólo por la profundidad que le proveerían, pero también para aumentar el nivel de talento. Pero ninguno de los dos recibió la certificación de la NCAA.

“Ese fue el año en que todo el mundo estaba recibiendo permisos de la NCAA”, dijo Theus. “Teníamos los protocolos legítimos para los permisos, pero nos los recibieron. Hay otra historia alrededor de eso; pero tienes lidiar con ello”.

Los Matadors terminaron la temporada con marca de 17-18. Aún más impresionante, llegaron a la final del torneo de la Conferencia Big West y estaban a punto de conseguir un pase automático al torneo de la NCAA, pero perdieron 61-59 ante Cal Poly en los últimos segundos.

“Esos dos jugadores (Garrett y Johnson) habría hecho una diferencia masiva”, dijo Theus.    

Al menos Johnson eventualmente jugó para Northridge. Garrett, quien había sido seleccionado por los Cincinnati Reds y firmó un contrato de ligas menores, decidió concentrarse solamente en el béisbol.

La temporada pasada, 2014-15, sería mejor. Pero no fue así. Esa vez cuatro jugadores — Tavrion Dawson, Zacarry Douglas, Michael Warren y Jerron Wilbut — fueron forzados a no jugar. Theus vio su equipo reducido a siete jugadores becados. Los Matadors tuvieron marca de 9-24 y perdieron su único partido de postemporada.

“Perder es algo a lo que nunca te acostumbras — en ningún nivel, en la vida o en los deportes. Es algo que siempre duele,” dijo Theus.     

“Lo único que voy a decir es esto: en los dos años previos, han sido algunos de los equipos que más ha trabajado de los que he tenido. Yo les digo a mis chicos todo el tiempo, ‘si pierden mientras dan pelea, si pierden aunque sobrepasemos al otro equipo, nunca estaré molesto por perder un juego. Si no tenemos los números, si no somos lo suficientemente talentosos, si algo no nos sale bien, puedo aceptarlo.

“Lo que no puedo aceptar es no competir. Para mí, así es cómo se juzga a un entrenador, un programa. Lo juzgas parcialmente por cuántos chicos se gradúan, pero también lo juzgas en cuán duro juegan. Cómo representan a la escuela en la cancha. Los últimos dos años, quizá he tenido cuatro entrenamientos donde he considerado que los chicos no jugaron duro”.

¿Puede la temporada 2015-2016 poner fin a la rancha de cinco temporadas de derrotas para Northridge? Hay razones para creer que, una vez más, Theus y Matadors deben dar batalla con un equipo reducido.

Hasta ahora solo tiene siete jugadores becados y es una configuración única — tres estudiantes de último año y cuatro novatos. CSUN abrió la temporada ganando uno de tres partidos este fin de semana pasada, derrotando a Wright State de Dayton, Ohio el sábado 14 de Noviembre, en el torneo Northern Illinois Showcase en DeKalb, Illinois. Casi lograron tener dos triunfos consecutivos el domingo, pero cayeron 76-72 ante South Dakota.

“Estás sentado ahí y ves lo cerca que estuvieron los chicos de sacar el triunfo. Estábamos un punto arriba [en contra de South Dakota] tres minutos antes de terminar el juego. Pero ocurrieron una serie de cosas y para el final del partido estos chicos estaban cansados. Solo tenían su orgullo y yo gritándoles, sacando lo poco que les quedaba, y respeto eso”, dijo Theus.

“Veo que tenemos algunos de los mismos problemas que hemos tenido en el pasado — números limitados. Pero si continúan (trabajando duro), van a ser especial. Lo que nos pasó el año pasado me lanzó a mi primer año. Lo que tienes ahora es un equipo joven con chicos que no pueden jugar. Eso es lo que tuve en mi primer año. Tenía un equipo que heredé, y varios chicos que no podían jugar. De haber podido mezclarlos, habría tenido algo especial. El hecho de llegar a mi tercer año y no tener un equipo completo es algo que me sorprende”.

Los Matadors agregarán otro jugador, Kendall Smith, en la primavera. Y hay una colección de transferencias que esperan su turno. Dylan Johns, Darin Johnson, Rakim Lubin, Blair Orr y Reggie Theus, Jr., el hijo del entrenador.  Todos han jugado previamente en universidades importantes como Connecticut, South Carolina Texas A&M, y Washington. Todos se vuelven elegibles la próxima temporada.

Eso es a lo que apuesta Theus y Northridge — un equipo completo que le de una oportunidad realista de ganar la Conferencia Big West y llevar al equipo masculino de Northridge al torneo de la NCAA.

También hay otros cambios, tanto inmediatos como pendientes.

Se han instalado 800 asientos en la parte alta del lado sur del Matadame, que se perdieron en terremoto de Northridge de 1994. El número de boletos se incrementó por 200 esta temporada.

Y hay conversaciones serias sobre construir un nuevo estadio en el campus.

Pero no puedes llegar un estadio — nuevo o usado — si nadie está interesado en el producto.

Theus sigue diciendo que el basquetbol de gran importancia puede llegar aquí. Y que él lo logrará.

Actualmente, “todo es crecimiento. No me puedo preocupar de cuántos partidos gane o pierda. Solo le digo a nuestros chicos, y lo he creído toda mi vida en todos los niveles, si haces el trabajo y juegas duro cada noche, vasa ganar tu buena porción de partido. Quizá no ganes tantos como quieres, pero vas a competir y estarás orgulloso del trabajo que has hecho. Porque al final de eso se trata”.

Pero él entiende completamente que, en cierto punto, debe mostrar resultados positivos.

“La dinámica es ganar”, dijo. “Escucha, trabajar duro y todo eso está bien para aquellos que entienden lo que está pasando. Pero los fanáticos, ellos quieren ganar. Los estudiantes quieren estar orgullosos de su equipo y quieren mostrar sus colores con orgullo. Eso tiene que ver con triunfos.

“Lo que me enorgullece es la base que tenemos ahora que son novatos y están jugando, poder mezclar esos chicos jóvenes con los chicos que están esperando su turno para jugar significa una buena oportunidad de tener un equipo de basquetbol emocionante el año entrante. No hablo a menudo del año próximo, pero el hecho es que tienes que ver lo que viene porque puedes vender el futuro.

“Pero ganar es la dinámica que cambia todo”.

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