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Quizá no lo parezca, dado los días soleados, con viento y fríos que hemos tenido en el Valle de San Fernando en el último mes, pero la lluvia viene…y a cántaros.

Esa es la predicción de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) para el invierno que se nos avecina, cuando pronostican una lluvia arriba de lo normal gracias al muy anticipado patrón climatológico de El Niño.

“Hemos estado en El Niño desde el pasado Marzo y continúa ganando fuerza”, dijo Eric Boldt, un meteorólogo con la oficina de NOAA en Oxnard.

“El Niño ha estado en la categoría fuerte desde el 1 de Octubre y este podría estar entre los tres eventos más fuertes desde 1950”, agregó, antes de anotar que “los El Niño generalmente alcanzan su punto más alto durante los meses de verano”.

Según Boldt, todos los El Niño previos han generado lluvia arriba de lo normal en Los Angeles, que recibe alrededor de 15 pulgadas de precipitación por año. Sin embargo, cuando se aparece El Niño, hemos visto entre 20 y 30 pulgadas de lluvia.

¿QUÉ ES EL NIÑO?

Es un fenómeno climatológico en el cual se elevan las temperaturas del agua en el Océano Pacífico tropical oriental, lo que genera el desarrollo de una fuerte corriente (conocido comúnmente como “corriente de tormenta”) sobre el centro y sur de California.

Dadas las elevadas temperaturas  que se han medido este año en el Océano Pacífico, la predicción es que esta “corriente de tormenta” se mantendrá fija sobre la región con tormentas repetitivas durante el invierno.

Durante el último El Niño, en la temporada de invierno 1997-1998, el más fuerte desde que se tienen registros, hubo una serie de tormentas desde Enero hasta Marzo.

Con el patrón actual de temperaturas en el océano, “hay una propendida arriba del 60% de que estará más húmedo a través del suroeste del Sur de California desde Enero hasta Marzo”, dijo Bolt.

La Ciudad y el Condado de Los Angeles se preparan para esto.

“Nuestras 14 presas, 500 millas de canales abiertos, 172 cuencas de desechos a través del condado, todas están listas para la temporada de invierno”, indicó Kerjon Lee, vocero del Departamento de Obras Públicas para el Condado de Los Angeles.

Lee dijo que dadas las predicciones sobre el arribo de El Niño, “hemos realizado más mantenimiento de lo usual”.

Esto incluye remover sedimento acumulado y vegetación crecida en área críticas que podrían generar inundaciones y deslizamientos.

“Nos hemos preparado lo mejor que podemos. Esperamos que El Niño traiga lluvia que haga un impacto en nuestra sequía”, dijo Lee.

Parte de los preparativos también involucran crear estructuras temporales de desechos para proveer protección adicional en los vecindarios que están al pie de las colinas y en los cañones.

En algunas áreas hasta han ido puerta por puerta revisando las condiciones de las residencias y dejándole saber a los dueños sobre lo que puedan anticipar, los riesgos que enfrentan y dándoles recomendaciones. Este es un servicio gratuito y cualquiera puede pedirlo.

Porque, explicó Lee, “nuestras plantas y canales de control de inundaciones pueden lidiar con cierta cantidad de lluvia durante la temporada de invierno, pero ninguna facilidad esta diseñada para enfrentar todos los escenarios que puedan venir con El Niño”.

El Alcalde de Los Angeles, Eric Garcetti, emitió una advertencia similar recientemente cuando animó a los residentes a prepararse para un invierno particularmente lluvioso y lleno de problemas.

“La lluvia que esperamos puede generar inundaciones, deslizamientos y erosión en la zona costera”, dijo Garcetti en el Centro de Operaciones de Emergencias de la Ciudad. “Podemos anticipar calles derrumbadas. Podemos pensar en casas destruidas, puentes colapsados, olas más altas, deslizamientos de tierra. Y aunque nunca podemos predecir de manera exacta el clima, hay una certeza del 95 por ciento que veremos un gran impacto de El Niño esta temporada”.

Garcetti dijo que la Ciudad ha llegado a un acuerdo con cuatro grandes empresas proveedoras de servicio de telefonía celular para asegurar que el servicio de datos y voz podrán funcionar en cualquier red si ocurre una emergencia. También pidió a los residentes que se registren en www.notifyLA.org para que puedan recibir alertas a través de sus teléfonos celulares, correos electrónicos y mensajes de texto cuando ocurren emergencias.

El Buró de Sanidad de la Ciudad de Los Angeles también está considerando la posibilidad de detener la recolección de basura en ciertas áreas durante fuertes tormentas de El Niño o en repentinos periodos de intensa lluvia para evitar que los desperdicios y otros objetos bloqueen las cuencas y alcantarillas y generen inundaciones.

El Buró también ha limpiado todas las cuencas de desperdicios en preparación para las tormentas.

Una fuerte lluvia en Septiembre inundó una calle en Boyle Heights, dejando a conductores y vehículos atrapados.

EL NIÑO Y LA SEQUÍA

“Un El Niño no va a poner fin a la sequía”, enfatizó el meteorólogo Boldt.

Parte del problema es que los fenómenos de El Niño tienden a generar más lluvia de lo normal en el Sur de California, pero no necesariamente en la parte central y norte del estado.

Y la mayoría de presas y embalses de gran envergadura, como son los lagos Folsom, Oroville y Shasta, se encuentran en la región central y norte de California.

“Menor precipitación en esta región es una preocupación para el alivio de la sequía y el suministro de agua para gran parte de California”, dijo Boldt.

Luego está el hecho de cómo recolectar la lluvia que reciba el estado.

Lee, del Departamento de Obras Públicas del Condado de Los Angeles, dijo que el distrito de control de inundaciones cumple este año 100 años y durante todo ese tiempo ha estado capturando agua de tormentas para recargar los mantos acuíferos bajo la superficie.

“En un año promedio capturamos 200,000 acres/pies de agua”, dijo Lee.

Eso es suficiente para proveer agua a dos millones de personas durante un año.

La mayoría de presas grandes que existen en el Condado están en las montañas de San Gabriel y el noreste del Valle de San Fernando, que llevan agua a mantos acuíferos que son utilizados por varias agencias de agua, incluyendo el Departamento de Agua y Energía de Los Angeles (LADWP).

“Vemos El Niño como una gran oportunidad para rellenar esos mantos acuíferos que no han podido rellenarse debido a la sequía y a todos nuestros esfuerzos”, dijo Lee.

Aún así, en los últimos 10 años hemos aumentado nuestra capacidad para almacenar agua de lluvia por 6.5 billones de galones.

“Cada año, justo antes de la temporada lluviosa, tratamos de dejar nuestros embalses tan vacíos como podamos, con la menor cantidad de agua posible para que puedan funcionar, pero no hemos podido hacer eso en los años recientes”, dijo Lee.

Sin embargo, si hay mas lluvia de lo normal gracias a El Niño, “dejamos el agua salir y correr hacia nuestros terrenos de distribución. En otras palabras, no se pierde nada.

El Condado de Los Angeles cuenta con 27 de estos terrenos de distribución. El que existe en Pacoima, por ejemplo, tiene 12 cuencas y puede recibir el equivalente a 7,000 canchas de football de agua en cualquier año. Esos son 2.2 billones de galones de agua que corren hacia estos terrenos anualmente. Al llegar ahí, el agua se filtra bajo tierra para rellenar los mantos acuíferos.

“Anticipamos años más lluviosos de lo normal con muchas tormentas y años más secos. Eso significa que cuando viene la lluvia, tenemos que capturarla de un solo trago”, explicó Lee.

Todo el mundo cruza los dedos para que este invierno podemos tener un buen trago.

Para información y recomendaciones de preparativos para El Niño, visite www.lacounty.gov/ElNino. También puede visita la página de información sobre El Niño de la Ciudad de Los Angeles en www.elninoLA.com