Foto Cortesia de Chirla

Hasta la fecha no hay reportes de que haya habido redadas en Los Angeles, pero el miedo a estas posibles acciones, que ya se han reportado en otras partes del país, tienen a la comunidad inmigrante preocupada y en pie de lucha.

Este Martes 2 de Febrero, en conjunto con acciones similares en Washington D.C. activistas en Los Angeles entregaron 110,000 firmas en oposición a las redadas migratorias que han llevado a cabo autoridades migratorias desde el comienzo del año.

Grupos de defensa de inmigrantes, justicia social y de fe, junto a familias impactadas directamente por las redadas realizaron una conferencia de prensa frente a la Casa Blanca el Martes para entregar una petición con más de 130,000 firmas pidiendo al Presidente Obama que ponga fin a las redadas en contra de familias refugiadas de Centroamérica y les provea un Estatus de Protección Temporal (TPS).

Hasta la fecha, los activistas reportan que al menos 121 personas han sido detenidas en redadas que empezaron durante Navidad y Año Nuevo, cuando se anunció que la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) empezaría a deportar a familias centroamericanas que arribaron recientemente en el país.

“Es inmoral. Van en contra de gente que está tratando de hacer una vida en Estados Unidos y están rompiendo sueños y familias”, dijo Antonio Bernabe, un organizador de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA), que se presentó con representantes de COFEM, KIWA y otros grupos para entregar las 110,000 firmas recabadas entre residentes de California a las autoridades migratorias en el Edificio Federal del Centro de Los Angeles.

“Lo que queremos es que estas personas que escaparon de la violencia en sus países, que tengan su día en corte y que tengan una manera de quedarse aquí en Estados Unidos, ya sea TPS u otro programa”, dijo Apolonio Morales, director político de CHIRLA. “Si son deportados, algunas personas pueden hasta ser asesinadas”.

“Estas redadas están creando pánico en la comunidad. Hay que parar este tipo de redadas”, agregó.

De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que está a cargo de ICE, ha habido un incremento significativo de familias y menores no acompañados que entran a Estados Unidos provenientes de Centroamérica.

REDADAS EN EL SUR

Desde el 2 de Enero, agentes de ICE han realizado operativos en Georgia, Texas y North Carolina en busca de mujeres y niños que arribaron al país de manera indocumentada desde el verano de 2014.

Esta oleada sin precedentes puso presión en el Gobierno que tuvo que acomodarlas en todo tipo de estructuras. Algunos salieron libres al ser entregados a familiares mientras se evaluaban sus casos.

En Diciembre de 2015, DHS anunció que empezaría a arrestar y deportar a estos individuos que no calificaron para ningún programa que les permitiera quedarse en Estados Unidos.

“Como lo he dicho repetidas veces, nuestras fronteras no están abiertas a la migración ilegal; si vienes aquí ilegalmente, te enviaremos de vuelta en consistencia con nuestras leyes y valores”, dijo Jeh Johnson, Secretario de DHS en un comunicado emitido a principios de Enero.

“En la primavera y verano de 2014 enfrentamos un aumento significativo en familias y menores no acompañados de Centro América que intentaban cruzar nuestra frontera sur de manera ilegal. En respuesta, tomamos varias acciones en colaboración con los gobiernos de México, Guatemala, Honduras y El Salvador, y el número declinó dramáticamente. En el año fiscal 2015, el número de detenciones por parte de la Patrulla Fronteriza de aquellos que intentaban cruzar nuestra frontera ilegalmente — un indicador del total de intentos de cruzar la frontera ilegalmente — declinaron a 331,333”, añadió Johnson.

“En Noviembre de 2014, emitió nuevas prioridades para hacer valer las leyes de inmigración como parte de las acciones ejecutivas migratorias del Presidente…estas nuevas prioridades también se enfocan en la seguridad fronteriza, y en la remoción de aquellos que fueron aprehendidos en la frontera o llegaron aquí de forma ilegal después del 1 de Enero de 2014”.

CRECE LA PRESIÓN SOBRE OBAMA

A principios del mes, el Caucus Hispano del Congreso y 146 miembros de la Cámara de Representantes pidieron a la Administración Obama que detuviera la campaña de deportación y expandiera el TPS para familias centroamericanas.

“Nuestra carta al Presidente Obama, con más de 100 firmas de Miembros del Congreso, simplemente le pide al presidente que suspenda los operativos de remoción de mujeres y niños refugiados de Centro América y que les provea con Estatus de Protección Temporal hasta que la Administración tengan una estrategia comprensiva de refugio que provea una evaluación adecuada, consejería legal significativa y un juicio justo, y un plan regional comprensivo que asegure que estas mujeres y niños refugiados tengan una posibilidad justa de vivir con seguridad”, escribió la Representante Lucille Roybal-Allard (D-Los Angeles), líder del Caucus Hispano del Congreso.

Este mes también, el Centro de Recursos Legales para Inmigrantes (IRLC) emitió un reporte, titulado “Alivio, No Redadas”, indicando que más de 750,000 inmigrantes de El Salvador, Guatemala y Honduras podrían recibir el Estatus de Protección Temporal (TPS).

Aquellos que reciban este programa no pueden ser removidos del país mientras dure su curso y también pueden obtener un permiso de trabajo.

El IRLC escribió que la Administración Obama tiene la autoridad legal para categorizar a estos tres país de Centro América bajo TPS debido a los conflictos en estos países.

Más de 200,000 salvadoreños y hondureños ya cuentan con TPS, que les fue concedido después de devastadores temblores y el paso de un huracán en esos países a principios de la década de 2000.

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