A. Garcia / El Sol

Decenas de estudiantes y maestros portaron carteles y se congregaron frente a la entrada de la Secundaria San Fernando este miércoles por la mañana como parte de protestas realizadas en diferentes planteles del Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD) en oposición a un plan que convertiría cientos de planteles en escuelas chárter.

“Apoyamos nuestra escuela y queremos mantenerla pública y estamos tratando de impedir que los millonarios afecten la educación pública”, dijo Ángel Ortiz, maestro de computación y matemáticas en la Secundaria San Fernando.

Liderado por la Fundación Eli y Edythe Broad (ambos millonarios), el plan de $490 millones propone enrolar la mitad de los estudiantes de las escuelas públicas en planteles chárter para el 2023. La Nueva Iniciativa para Mejores Escuelas Públicas, como se conoce el plan, busca crear 260 escuelas chárter de alta calidad, generar 130,000 cupos para estudiantes y aumentar a un 50% la porción de alumnos en escuelas chárter dentro del LAUSD.

Actualmente, el programa de escuelas chárter del LAUSD, donde cada plantel maneja su propio dinero y recursos, representa el 16% de todos los estudiantes, de por sí, la porción más grande en todo el país.

“Tenemos más de 50,000 estudiantes en listas de espera de escuelas chárter. ¿Por qué? Es porque los padres quieren opciones distintas, quieren algo diferente”, dijo Gregory McGinity, vocero de la Fundación Broad, durante un panel de discusión en noviembre pasado.

Sin embargo, el plan enfrenta fuertes críticas.

Steve Zimmer, Presidente de la Junta del LAUSD, calificó el plan como una “conquista hóstil” y advirtió que esto llevaría al Distrito a la bancarrota, debido a que los fondos públicos se irían con esos estudiantes.

Un grupo que se opone fuertemente al plan es el Sindicato de Maestro de Los Angeles (UTLA), ya que los profesores en las escuelas chárter no son parte del sindicato.

Ortiz también cuestionó la selección de estudiantes que sucede en las escuelas chárter.

“Ellos no sirven las necesidades de todos nuestros alumnos. No tienen los recursos para proveer educación especial, servicios de lenguaje y para escuchar, así que los padres con esos estudiantes optan por no ir a esas escuelas”, dijo. “Ellos no sirven a los estudiantes tan bien como nosotros lo hacemos”.

Aunque algunos alaban el alto rendimiento que hay en algunas escuelas chárter y apuntan a los problemas de deserción escolar y bajo nivel de aprendizaje y graduación en las escuelas del LAUSD, Ortiz admite que estos son problemas reales, pero que cambiar la mitad de los planteles a chárter no es la solución.

“(Las escuelas chárter) son innovadoras y todo eso, y si eres un estudiante de alto nivel puedes sobrevivir en cualquier parte, pero la gran mayoría de nuestros alumnos no son así’, dijo.

Estudiantes y maestros de varias otras escuelas participaron en las protestas de este miércoles.

Anthony Yom, maestro de Cálculo Avanzado en la Secundaria Lincoln — que se ha vuelto famoso desde que uno de sus estudiantes tuvo un registro perfecto en ese examen — dijo que “hay tantos maestros y alumnos dedicados en el LAUSD que están haciendo un trabajo increíble, y queremos celebrarlos”.

“Debemos apoyar a nuestros estudiantes y comunidades ofreciéndoles una educación significativa, accesible e igualitaria para todos. Lo hacemos construyendo el futuro un estudiante, una clase y una escuela pública de la comunidad a la vez”, agregó.

Las protestas se realizaron antes del comienzo de clases, para no interrumpir la educación de ese día.

Otras escuelas que participaron en las protestas incluyeron la escuela primaria Buchanan y la secundaria Mendez en Los Angeles, la escuela intermedia Harry Bridges en Wilmington y la escuela primaria San Miguel Avenue en South Gate.

Gloria Araya, maestra de Desarrollo de Inglés en la secundaria San Fernando, dijo que los que apoyan el plan de escuelas chárter ven a las escuelas “como un negocio y las escuelas no son eso”.

Ella también se pronunció en contra de la selección de estudiantes que tiene lugar en los planteles chárter.

“Si son estudiantes de habilidades especiales, de bajo rendimiento, nosotros educamos a todo el mundo”, dijo Araya. “Integramos a todo el mundo. Eso es lo que deben hacer las escuelas”.

Aunque muchos estudiantes de la secundaria San Fernando portaban carteles y se unieron a la protesta de sus maestros, pocos parecían entender el tema de la manifestación.

Dalia de la Torre, de 17 años, dijo que simplemente quería “mantener nuestra escuela de la forma que es”, pero no sabía cuál era una mejor opción, una escuela pública o chárter.

Lo mismo fue para Robert Dado, quien también portaba un cartel que decía “Tiger Pride” (Orgullo de los Tigers).

“Las escuelas chárter están tratando de tomar control y estamos tratando de prevenir eso”, dijo simplemente.