(Derecha) Robert Friend como un aviador de Tuskegee durante la Segunda Guerra Mundial.

Por casi un tercio de su increíble vida, Robert J. Friend fue un hombre militar, participando en tres guerras — la Segunda Guerra Mundial, Core y Vietnam. Pero aunque esto lo convierto en un héroe ante los ojos de muchas personas, no es lo que lo hace especial.

Friend, de 96 años, es un Tuskegee Airman, uno de los primeros afroamericanos en pilotear un avión militar en combate.

Un Tte. Coronel retirado del Ejército y la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Friend es el piloto de los Tuskegee Airman de mayor edad que todavía vive. Pero es atento y lleno de vida, como lo constató una diversa audiencia que llenó el salón comunitario de la biblioteca Sunland-Tujunga el pasado viernes 11 de Marzo.

Friend dijo que, hasta donde sabe, sólo hay 20 pilotos que sobreviven. Cuando se le preguntó si quería ser el último que quede, respondió con una sonrisa, “No, porque entonces sabré quién es el próximo”.

Hasta los años 40, los afroamericanos no podían acceder a oportunidades de liderazgo en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, y tenían prohibido volar. Pero la presión de la NAACP y otros grupos de derechos civiles, así como de medios de comunicación negros, forzó a los Cuerpos Aéreos del Ejército a crear, a fuerza, un programa de entrenamiento de afroamericanos para volar y manejar aeronaves militares — aunque fueron asignados a unidades segregadas.

El personal incluía navegadores, bombarderos, mantenimiento, empleados de apoyo e instructores, junto con pilotos.

“Ellos tenían la misma importancia que los pilotos”, dijo Friend. “No podíamos levantar ese avión del suelo sin que tuviera combustible. No queríamos levantarlo sin munición…Hoy en día todos los recuerdos se centran alrededor de los pilotos porque son los más fáciles de identificar.

“Yo te digo, si no viera todas esas caras amigables al voltear a ver hacia abajo cuando partía, habría sido mucho más duro hacer mi trabajo. Yo solo era el quarterback; ellos eran el resto del equipo”.

A todos ellos se les llamó los Tuskegee Airman porque fueron entrenados en el Campo Aéreo Tuskegee del Ejército (también conocido como Moton Field) en Alabama. Eventualmente se crearon cuatro unidades élite completamente de afroamericanos durante la Segunda Guerra Mundial, empezando con el Escuadrón 99 de Bombarderos. Los pilotos primordialmente volaron misiones de escolta, acompañamiento a los bombarderos durante ataques a blancos enemigos. Su trabajo era llevar a los bombarderos hasta sus blancos y regresarlos de manera segura — y derribar a aviones enemigos en batallas aéreas si era necesario.

Pero “Tuskegee no era un lugar para entrenar a afroamericanos. Era un lugar para entrenar a gente que no era blanca”, dijo Friend. “Teníamos americanos nativos, chinos, de las indias oeste, haitianos, del medio oriente, de República Dominicana… [los soldados ahí] de verdad que aprendieron cómo lidiar con gente de todo tipo de orígenes. Y todos estábamos ahí por el mismo propósito — ganar la Segunda Guerra Mundial”.

“Puedes legislar todo lo que quieras. Si la gente no hace su trabajo, no se hará”.

El mismo Friend se enlistó en los Cuerpos Aéreos del Ejército en 1942. Después de completar su entrenamiento, fue asignado al Grupo de Bombarderos 332; fueron enviados a Europa en 1944 y tuvo su base en Italia. Como un Oficial de Operaciones de Combate, Friend tenía como responsabilidad planear y organizar misiones áereas estratégicas y tácticas. El voló un avión P-51 Mustand Norteamericano con la famosa “cola roja” en 142 misiones de combate.

Friend dijo que la razón por la que sus aviones tenían “colas rojas” era para que los bombardeos pudieran identificarlos como escoltas.

“Había cuatro grupos allá volando el mismo tipo de aviones para el Escuadrón 15 de la Fuerza Aérea”, dijo. “Todos tenían colas distintivas. Un [grupo] tenía colas con rayas, uno tenía cola amarilla, otros cuadriculadas. Las nuestras eran rojas. Y esos grupos de bombarderos tenían que mirar por ellos. Porque cuando cambiabas de [unidades de escolta], a veces nuestra gente podía intentar derribarlos porque no los reconocían como parte de nuestras naves aéreas”.

De las 179 misiones de escolta de bombarderos en que participó el Grupo 332 de Batalla para el Escuadrón 15 de la Fuerza Aérea, el grupo se enfrentó a aviones enemigos en 35 ocasiones. En esas 35 ocasiones, sólo perdieron siete bombarderos ante aviones enemigos. El número total de bombarderos perdidos en todas las misiones fue 27.

A pesar del éxito, los Tuskegee Airmen — y otras personas de color — enfrentaron la segregación en las Fuerzas Armadas hasta que el Presidente Harry Truman las desegregó oficialmente en 1948.

Ese hecho hizo que Friend relatara otro episodio chistoso.

“Una señora me preguntó qué fue lo mejor de la desegregación”, dijo. “Le dije ‘menos baños'”.

Los éxitos de estos aces del aire han sido celebrados en películas como la cinta “Red Tails”, producida por George Lucas en 2012 y la producción de HBO en 1995 llamada simplemente “The Tuskegee Airmen”. Pero aunque relata felizmente sus experiencias, Friend dijo que puede ser difícil para aquellos que lucharon dejar atrás algunos de los aspectos más horribles del combate.

“Creo que parte de eso es porque no es fácil explicar la guerra a los demás”, expresó. “Algunas personas van a las películas a ver algo, y piensan que la guerra es así. Una de las cosas que intento decirle a los veteranos cuando hablo con ellos es: no se enfoquen en eso. Si lo hacen, los hará sentir mal en la segunda o tercera vez. Tienen que lidiar con el presente”.

Todavía puede recordar su primera noche en Tuskegee.

Después de terminar su relato y responder preguntas, Friend firmó autógrafos de forma paciente y amable, y también se tomó fotos con todo aquel que quisiera. Y todo el mundo deseaba hacerlo.

Liuska Rincón, oriunda de Panamá pero quien ahora vive en Tujunga, dijo que vio la cinta “Red Tails” hace tres años, y cuando supo que Friend haría una presentación “sentí que tenía que conocer a uno de ellos”.

“Ahora quiero adoptarlo como mi abuelo”, dijo Rincón. “Se ve como un hombre muy dulce. Obviamente pasó por mucho durante la guerra, y el hecho de que está aquí a los 96 años y todavía puede contar historias y compartirlas con nosotros es increíble”.

Otro residente de Tujunga dijo que llegó, en parte, porque compartían el mismo nombre.

“Vi uno de los afiches [anunciando la presentación del coronel] y dije ‘espera un momento — ese es mi nombre”, dijo entre risas este vecino, Robert Friend. “Sólo había conocido a otro Bob Friend cuando era un niño, y era un pitcher de los Pittsburgh Pirates.

“Fue bueno verlo, y tener un poco de historia. Al ver por lo que pasó — por lo que ellos pasaron — con la segregación; yo crecí en Pennsylvania, en un vecindario con italianos, puertorriqueños, tenías a todo el mundo y todos nos llevábamos bien. Al no saber de los Tuskegee Airmen hasta que salió la película, una vez que me dí cuenta que estaría aquí…él cuenta una historia muy buena”.