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Se mantiene balanceada -- La gimnasta Levi Jung-Ruivivar de 10 años está generando atención nacional por su desempeño deportivo, pero no descuida su escuela o el tiempo con su familia.

Tendría sentido si Levi Jung-Ruivivar estuviera exhausto. La estudiante de cuarto grado residente de Woodland Hills voló de New York a Los Ángeles el lunes 6 de Junio, con una larga espera. En total, viaje duró casi 15 horas.

Pero Jung-Ruivivar estaba emocionada con lo que pasó el fin de semana anterior, cuando se presentó en la competencia de gimnasia U.S. Secret Classic en Hartford, Connecticut, un evento para futuras promesas en diferentes niveles que sueñen algún día con ser parte del equipo femenil de Estados Unidos en una justa olímpica o mundial.

“Bueno, la experiencia fue realmente divertida”, dijo ella, sus ojos brillantes. “Pienso que fue increíble estar en una competencia tan grande, y estar en la plataforma, que tenía más rebote de lo que estaba acostumbrada, pero eso me ayudó. Y la experiencia…yo era parte de un equipo y estaba en una gran arena.

“Estaba en una competencia muy grande y me gustó. Fue muy, muy divertida. Una de las competencias más divertidas en las que he estado”.

Jung-Ruivivar, de 10 años, quien se entrena y compite para el club de gimnasia Paramount Elite en Van Nuys, no solo se divirtió. Ella terminó en segundo lugar en las barras asimétricas y quinto lugar en los ejercicios de piso. Ella continuó poniendo su marca personal en la temporada 2015-16 de su edad.

A principios de Abril, Jung-Ruivivar terminó en primer lugar en las barras asimétricas en el Campeonato de la Región Uno en Las Vegas, y fue la más joven de su región en calificar para la competencia Junior Olympic Western Nationals (Level 9), que se realizó a finales de ese mes en

Missoula, MT. Ahí ganó otra vez en las barras asimétricas, logrando el promedio más alto en el país para su nivel de competencia.

Si hay como estar adelantada para la edad de 10 años, Jung-Ruivivar representa eso.

Su entrenadora, Sara Korngold, que ha trabajado con Jung-Ruivivar por cerca de tres años, no está del todo sorprendida. “Ella tiene una de las mejores éticas de trabajo de cualquier niño que haya conocido”, dijo Korngold de su pupila. “Ella espera tanto de sí misma, más incluso que yo. Tiene esa motivación interior que creo que es algo especial”.

Sin embargo, Korngold admite que, desde el punto en que empezó a trabajar con Jung-Ruivivar hasta su nivel de desempeño actual, “ella ha mejorado mucho. A veces tengo que recordar que el año pasado estaba compitiendo en el Nivel 7, que es gimnasia fácil. Las habilidades que tiene ahora (de Nivel 9 y Nivel 10 HOPES) son mucho más avanzadas…ella esencialmente sobrepasó un nivel o dos este año. Eso es increíble”.

“Tenemos que seguir recordándole de eso también. Pero es ‘Wow, estabas haciendo [rutinas fáciles] el año pasado, y ahora eres una de las mejores chicas de 10 años en el país. Es maravilloso”.

También está la dinámica familiar.

Los padres de Jung-Ruivivar son actores. Su padre, Anthony Ruivivar, trabajó en la serie “Third Watch” y su voz fue parte de la serie animada de Batman “Beware of Batman”; también aparece en el programa “Scream” de MTV en el papel del Sheriff Miguel Acosta. Su madre, Yvonne Jung, también fue parte de “Third Watch” y tuvo el papel titular en la película independiente “Stuff”. Esa cinta está a punto de terminar su aparición en festivales de cine y aparecerá en cines del país el próximo año.

La pareja, que se casó en 1998, tienen dos hijos más — Kainoa, de 13 años, y Kale, de 7. Ambos chicos están siempre actives en otros intereses.

Pero quizá uno de ellos pueda ser mejor — hasta extraordinario — en lo que hace.

“Definitivamente creo que es un desafío porque requiere de mucho tiempo, y recibe mucha atención”, dijo Jung sobre su hija, y añadió que sus hijos apoyan mucho a su hermana. “Pero en nuestra familia, tratamos de no pasar mucho tiempo en casa hablando de gimnasia. Creo que no le beneficia, y obviamente no es bueno para los chicos; ellos están contentos por ella, pero no están muy interesados en la gimnasia.

“En casa, los intereses de todos son importantes…trato de mantener un balance de las cosas”.

La parte difícil será dejar que todo esto se desarrolle de manera orgánica.

Por ejemplo, si Jung-Ruivivar quiere ser una gimnasta olímpica, su primera oportunidad para llegar al equipo de Estados Unidos no llegará hasta 2024 cuando tenga 18 años. (Debes tener al menos 16 para llegar a los Juegos Olímpicos).

Eso significa mucha práctica y competencias hasta entonces. Añádale a eso el crecimiento de Jung-Ruivivar, que actualmente mide 4 pies 8 pulgadas de alto.

Aún así, sus desempeños recientes sugieren que Jung-Ruivivar tiene un futuro competitivo por delante si ella lo quiere, trabaja en ello y tiene un poco de suerte en el camino. Es una fórmula de éxito que han seguido muchos campeones.

Por el momento, Jung-Ruivivar expresa mucha emoción al hablar de las rigurosas prácticas y aprender los nuevos movimientos de la gimnasia. “Realmente me encanta como se siente en mi cuerpo, y estar con mis compañeras, empujarme hasta el límite y trabajar duro”, dijo.

Y sus logros le representan algunas cosas interesantes. La Universidad de Utah le envió recientemente una carta de interés para que asistir ahí. Ha sido parte de campamentos en el Centro de Entrenamiento de Estados Unidos en Huntsville, Texas y conoció a la tres veces campeona en todos los ejercicios, Simone Biles.

“Ella es muy amable”, dijo Jung-Ruivivar. “Fui a su gimnasio, y ella me habló y me dio ánimos. Es increíble ver todas las cosas que hace. Y ver también que ella no es perfecta en todo”.

Jung-Ruivivar tendrá un descanso de los entrenamientos por unas semanas, pero está ansiosa de descubrir que rutinas nuevas están planeadas para la temporada 2016-2017.

Korngold dijo que hará lo que pueda para mantener a su estudiante enfocada sin que se desanime. Habrá un enfoque en balancear la escuela, la gimnasia y el tiempo en familia. En el gimnasio, Jung-Ruivivar no estará llena de ejercicios y rutinas.

“Lo mejor sobre la gimnasia es que nunca termina”, dijo la entrenadora. “Siempre hay más dificultad; si no la hay, tu puedes inventar más dificultad. En términos de mantenerla con retos, eso no será difícil. Lo que será duro es mantener su entusiasmo, asegurar que ella quiera estar ahí todos los día, que sea divertido para ella, y que se sienta exitosa al enfrentar más desafíos y dificultades.

“Nos sentamos y discutimos con ella los objetivos para el próximo año. Es importante que lo haga por ella misma, y no para mí o para sus padres”.

Jung no pretende ser omnipotente sobre su hija.

“Mi trabajo como madre es criar personas que confíen en sí mismas, sean amables y miembros valiosos de su comunidad”, dijo ella. “Su valor en nuestra familia no se basa en logros. De hecho, especialmente para Levi — que es muy determinada y en un deporte de competencia — queremos dejarle saber que su valor en nuestra familia no se basa en eso.”

Lo mejor de todo, cuente con Jung-Ruivivar para seguir siendo una niña mientras pueda.

Sin importar lo alto que vuele.