Buscan a Luis Fernando Prado Pérez.

Un volante está pegado en un poste de luz cerca del Parque Las Palmas de San Fernando. Tiene la fotografía de un joven con lentes que lleva un gorro. En el papel está un número de teléfono y el anuncio de que ofrecen una recompensa a cualquiera que lo haya visto y llame a la familia con información sobre él.

Está ahí porque este es uno de los últimos lugares en que alguien que llamó a su familia dijo que lo había visto. La persona que llamó incluso les envió una foto de alguien por detrás que se parece mucho a él. Y como lo han estado haciendo durante los últimos cuatro meses, la familia viajó rápidamente a San Fernando y pasó varios días recorriendo el parque y otros cercanos, sin tener suerte.

“No hemos parado de buscarlo, ni por un minuto”, dice a través de una entrevista telefónica Josefina Gallegos, madre de Luis Fernando Prado Pérez. “Lo buscamos en los parques, en las calles, en Sylmar, pero no tuvimos suerte, simplemente pedimos ayuda para encontrarlo, la Policía de San Fernando nos está ayudando, lo hemos hecho todo”.

El joven de 19 años desapareció en un extraño incidente cerca de la Montaña Mágica hace casi cuatro meses que su familia aún no puede entender.

El 29 de julio, Luis salía del Valle de Santa Clarita rumbo a Salinas junto con algunos amigos. Cuando el coche se acercó a Templin Highway se les ponchó una llanta y se hicieron a un lado de la carretera. Según los amigos con quien viajaba Luis, éste, por alguna razón, se puso ansioso, salió del auto y cruzó los carriles en dirección norte de la Autopista Interstatal 5 para llegar al otro lado. Sin embargo, no fue visto cruzando los carriles de dirección sur de la carretera. Ellos trataron de detenerlo, pero Luis corrió demasiado rápido, relataron los amigos a su familia.

Fue la última vez que alguien lo vio.

Cuando la familia no supo de Luis ese día, presentaron un informe de una persona desaparecida con la Estación del Sheriff del Valle de Santa Clarita.

Gallegos describe a su hijo menor como un joven “callado” y “tímido” que era de pocas palabras.

Sin embargo, señaló que nunca había huido ni desaparecido antes y “siempre regresaba a casa”.

Cuando la familia cuestionó a los amigos con quienes viajaba Luis ese día, simplemente les dijeron que éste había decidido irse, pero Gallegos no sabe qué creer.

Luis desapareció un sábado y el lunes cinco hombres de la familia – junto con el conductor del vehículo en el que iba Luis – regresaron al sitio donde fue visto por última vez. Gallegos dijo que encontraron un sombrero que Luis llevaba el día de su desaparición cerca de un árbol. Siguieron buscando en las colinas de la zona y llegaron a una cabaña del bosque donde el propietario les dijo que Luis aparentemente había dormido allí una noche, pero se había marchado después.

Desde entonces se desconoce su paradero.

Luis, que era casero y rara vez salía, no conocía a nadie en la zona. Él y sus amigos simplemente fueron por el día a visitar esta región, le relataron los amigos a su madre.

Un detective de la estación del Sheriff de Santa Clarita llamó a la familia un mes después de la desaparición para hacerles preguntas, pero no les ofreció ninguna respuesta.

Las autoridades parecen pensar que Luis – siendo un adulto – simplemente se fue por su cuenta.

La familia no tiene problemas con que él haya decidido irse. Sólo quieren saber que está bien y siguen desconcertados por el incidente.

Gallegos dijo que su hijo no había hecho nada extraño o fuera de la norma antes del día de su desaparición. Sin embargo, señala que tres semanas antes, él se vio implicado en un accidente con su camión pick-up, donde volteó y dañó el vehículo, golpeando otros coches.

“Los cobros le comenzaron a llegar y pensamos que tal vez se deprimió por eso, es un joven que siempre ha sido muy callado, no es agresivo ni nada, no entendemos lo que pudo haber ocurrido”, dijo la madre, quien agregó que Luis trabajaba en la lechuga. “No se puede imaginar lo que estoy pasando”.

Sin noticias de su paradero, la familia continúa manejando varias horas los fines de semana y cada día que pueden, buscando a Luis y preocupándose por él.

“(Mi familia) me dice que no me preocupe porque si algo malo le hubiera pasado, ya lo sabríamos”, dijo Gallegos. 

Pero cuando se le preguntó, admite que aún no han revisado las oficinas de Coroners.

“Tal vez eso es lo que nos falta”, dijo.

Luis Fernando Prado Pérez, de Salinas, es descrito como de 5 pies 9 pulgadas de alto, 150 libras de peso, con cabello color negro y ojos verdes. Habla inglés y español. Si usted lo ve o sabe algo sobre él, llame a la familia al (831) 794-3340.

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