CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El gobierno de México dijo el martes que ha recuperado aproximadamente 421 millones de pesos (20.5 millones de dólares) vinculados al exgobernador del estado de Veracruz, en el Golfo de México, quien es buscado en un caso de corrupción.

La Procuraduría General de la República señaló que dos empresas que al parecer recibieron fondos públicos de gente que representaba al entonces gobernador Javier Duarte a través de “operaciones ilegales” aceptaron devolver el dinero.

A inicios de noviembre, el gobierno congeló 112 cuentas bancarias y decomisó temporalmente cuatro propiedades y cinco empresas vinculados a Duarte.

Duarte solicitó licencia de su cargo de gobernador el 12 de octubre, y luego desapareció. Las autoridades han dicho que no han podido encontrarlo.

Duarte enfrenta cargos por lavado de dinero y crimen organizado. Se ofreció una recompensa de 15 millones de pesos (730,000 dólares) a quien proporcione información que conduzca a su captura. Duarte es acusado de crimen organizado y lavado de dinero.

En circunstancias similares se encuentra Tomás Yarrington, exgobernador del estado de Tamaulipas, fronterizo con Texas y también prófugo.

A Yarrington se le acusa de delitos contra la salud, es decir, vinculados al tráfico de drogas, y también es prófugo de la justicia de Estados Unidos

Ambos políticos gobernaron bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional, el PRI, del presidente Enrique Peña Nieto, aunque este partido se deslindó de ellos cuando tuvieron problemas con la justicia.

Yarrington fue gobernador de Tamaulipas de 1999 a 2005 y la unidad especializada en narcotráfico y delincuencia organizada inició una investigación en su contra el 13 de julio de 2012, según consta en el Boletín Oficial de la Federación del martes. De acuerdo a este diario oficial, la decisión de ofrecer una recompensa se debió a que pese al “amplio despliegue” para intentar capturarle, no se ha podido conocer su paradero.

El FBI le busca, entre otros delitos, por lavado de dinero y fraude, al menos desde diciembre de 2013.

Según la acusación que se lleva a cabo en Estados Unidos, Yarrington recibió pagos de narcotraficantes que operaban en el estado fronterizo, entre otros, de miembros del cártel del Golfo. Según un comunicado de prensa del FBI de diciembre de 2013, supuestamente lo hacía a cambio de “dejarles operar a gran escala” en sus actividades criminales.

Las autoridades estadounidenses también lo vinculan a distintos crímenes después de ser gobernador: en concreto le acusan del tráfico de “grandes cantidades de cocaína” de 2007 a 2009 desde el puerto de Veracruz, al sur de Tamaulipas, y del uso de fondos públicos robados.

Las recompensas de Javier Duarte, gobernador de Veracruz de 2010 a 2016, y Tomás Yarrington llegan justo después de que un tercer exgobernador, esta vez del opositor Partido de Acción Nacional, Guillermo Padrés, se entregara a las autoridades para enfrentar cargos de crimen organizado y uso de fondos obtenidos ilícitamente.

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