A. Garcia / El Sol

Acomodar a los siete niños de Crystal Kelley tomó un tiempo. Uno cogía las cajas de regalos mientras el otro ponía abajo la suya. O bien, uno cogía dos cajas y se movía, obligando al fotógrafo a empezar de nuevo. Pero las fotos de Paris, de 9 años; E’mya, 7; Sunday, 6; Angelina y Angelia, 5; La’dell, 2 y la pequeña Ja’nea, 1 (en los brazos de su madre), mostraban una familia alegre y juguetona. Fue la fotografía perfecta de Navidad.

Sí, los siete niños – tres de los cuales asisten a la escuela primaria San Fernando y un par asisten a la primaria Osceola – son a veces difíciles de controlar. Crystal, su madre, puede dar fe de eso. Pero también son su alegría y hasta el pasado sábado 3 de diciembre, ella no tenía una buena imagen de todos ellos juntos. Ahora sí la tiene.

La familia fue una de las 93 seleccionadas este fin de semana pasado para recibir un regalo de Navidad – una foto familiar profesional en el evento Help Portrait San Fernando, un evento en el que fotógrafos, estilistas y maquilladores, así como docenas de otros voluntarios se unen para llevar un poca de alegría en esta temporada a los que lo necesitan más.

“Es una bendición”, dijo Crystal de haber sido escogida por la escuela primaria San Fernando para ser una de las familias que obtuvieron el retrato gratuito este año. “Es genial, me ahorró un poco de dinero de tener que hacer una foto de familia, quería una, la voy a poner en la sala de estar, junto al árbol de Navidad.

“Es un regalo de Navidad adelantado”, señaló.

Una tradición navideña

Fundado por Jeremy Cowart, Help Portrait es un evento anual en el que los fotógrafos de todo el mundo donan su talento a su comunidad local proporcionando retratos navideños a las familias que de otra manera no podrían permitirse este obsequio.

Hay docenas de eventos celebrados en todo el país y el mundo.

En la Ciudad de San Fernando, el evento se celebra anualmente desde el año 2009. Hasta la fecha se han realizado más de 425 retratos.

Organizar el evento cuesta alrededor de $4,000, que se consiguen a través de donaciones por parte de la Ciudad de San Fernando, el Club Kiwanis de San Fernando, la Compañía de Gas y Ultra Greens, entre otros.

El día comienza temprano y es muy concurrido en el Parque Las Palmas, donde el centro de recreación es ocupado por los trabajadores de Help-Portrait.

A su llegada, las familias pasan a una sala de hospitalidad donde se puede disfrutar de un desayuno continental.

Muchos vienen con sus mejores atuendos y bien arreglados. Si no, maquilladores y estilistas hacen su magia que se vean de los mejor en otra habitación. También hay guardería disponible en el sitio y la cancha de baloncesto, con un enorme árbol de Navidad en el medio, se divide en seis estudios de fotográficos donde las familias posaron una tras otra. Luces, computadoras y cámaras están en todas partes.

Antoinette Muhilly es una estilista que ha donado su talento y tiempo para el evento por los últimos cinco años.

“Me gusta dar mi tiempo. Disfruto lo que hago. Todo lo que hago es tratar de hacerlas sentir hermosas para que puedan tener una buena foto de su familia”, dijo Muhilly mientras trabajaba en el cabello de Dulce Vargas.

La madre de 22 años de edad con dos hijos, Allison de 4 años de edad y Roy de 2, fue seleccionada por la organización Communities in School.

“Realmente no tenemos una foto y queremos un retrato de familia”, dijo Vargas.

Un Recuerdo Tangible

Todo el mundo tiene un teléfono celular hoy en día y tomarse un selfie y compartirla en Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat o cualquier otra plataforma social es algo casi automático para la mayoría de las personas.

Pero pocas personas hoy en día deciden imprimir sus fotografías.

Por eso las fotos de 8X10 que regalan en el evento Help Portrait son especiales, dijo Adriana Serrano de Alas, un negocio digital basado en San Fernando y liderado por mujeres latinas que son los que encabezan el evento.

“Queremos dejarlos con un momento feliz durante la temporada navideña”, dijo Serrano. “Muchas de estas familias no pueden permitirse pagar un retrato familia. Es algo que pueden mostrar en casa. Todo está en Internet ahora. Realmente no estamos preservando cosas, es por eso que lo agradecen”.

Claudia Gomez sí lo hace.

La madre de Marisela, de 22 años; Liliana, de 20; Margarita, de 15; Hugo de 14; Isabel, de 9; y Andrés, de 2, posó con sus hijos y dos de sus nietos, Gissele, de 5; y Sussy de 4.

La última vez que Gómez se tomó un retrato familiar fue hace cuatro años y hubo algunas adiciones a la familia desde entonces. Así que ya era hora de tener uno nuevo.

“Es algo especial para mí. Voy a enmarcarlo y ponerlo en la sala”, dijo la residente de Sylmar de 34 años de edad.

“Colecciono albumes de fotos para mis hijos. Cada uno tiene el suyo con todas sus fotos desde que eran bebés, así que este es un buen recuerdo”.

Eso significa que tendrá que imprimir y dividir todas las fotos tomadas en el evento del sábado entre sus hijos.

Además de la fotografía de 8X10 – que las familias seleccionan entre todas las que se toman -también reciben un memory stick con el resto de las fotos, así que si quieren pueden imprimir extras.

Las familias también reciben una flor de Nochebuena y una bolsa con regalos extra con algunos bocadillo y juguetes. Este año, siguiendo el tema de salud en la Ciudad de San Fernando, los juguetes eran en su mayoría pelotas y aros del hula y cualquier otra cosa para hacer que los niños se pusieran en movimiento.

Pero el verdadero placer es la fotografía.

Los López puede dar fe de eso.

Los tres Rubén López – el abuelo de 72 años de edad, su hijo de 24 años de edad y su nieto de 2 años Ruben Alvarado-Lopez – (todos ellos con overoles) posaron para un retrato familiar.

“Es nuestra primera foto con los tres chicos,” dijo López junior. “Es algo que valoramos. Rara vez se llega a tomar una foto. En cambio, solo lo subes al Internet.”

“Esto es algo para compartir con toda la familia” dijo el López de mayor edad.

Y eso es lo que significa la época decembrina: pasar las tradiciones familiares a las próximas generaciones.