M. Terry / El Sol

Maduran juntos -- (Izq.-der.) Nestor Sánchez, Kevin Barajas, Cristian Arana y Dimitri Honorm son parte del renovado equipo de baloncesto de la secundaria chárter Lakeview que lidera la División North Valley.

Era evidente a principios de esta tarde tempestuosa en Sylmar del 27 de Enero que el equipo de baloncesto de la secundaria chárter Lakeview tendría dificultades para extender su racha ganadora a 12 juegos. Les faltaban a sus dos principales guardias — Demitri Honorn y Samuel Asencio, ambos con ausencias certificadas — y el forward de Valor, Kameron Anderson, se encaminaba a una gran noche, anotando 25 puntos.

Pero a pesar de que la ofensiva parecía dispersa y desenfocada a veces en contra de Valor, y Lakeview iba en desventaja con sus visitantes de Van Nuys en el medio tiempo, con marcador de 33-24, los Lions aplicaban hábilmente una presión continua corriendo en cada oportunidad y estratégicamente empleando una defensa plena, confiando que su más amplia lista de 16 jugadores podría desgastar a los siete jugadores de Valor.

El cambio decisivo vino cuando los Lions anotaron los últimos 11 puntos del tercer cuarto para tomar ventaja de 45-37. Ellos mantuvieron a Valor fuera de distancia el resto del partido, ganando 61-54 para empujar su récord a 15-2 en general. También se mantuvo invicto en la Liga North Valley con 12-0, y podría ganar un segundo título consecutivo de la liga con una victoria en sus cuatro partidos restantes.

Reid Anderson, entrenador de Lakeview, estuvo relativamente tranquilo en el banquillo durante todo el partido, viendo y dirigiendo la acción. Por dentro, sin embargo, estaba emocionado por lo que estaba viendo.

“Han crecido en madurez”, dijo Anderson. “Ellos están entendiendo mejor el juego, y las situaciones de juego, y el liderazgo. Están mucho mejor de donde empezaron. “

Podrías decir lo mismo sobre el programa de baloncesto de los Lions.

Lakeview es emblemático de la explosión de las escuelas chárter en el Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD). Es parte de Partnership to Uplift Communities (PUC), compartiendo el campus con la secundaria chárter Triumph y Triumph Charter Academy, y una de 10 escuelas PUC en el Noreste del Valle.

Lakeview, que se fundó en 2010, comenzó a jugar baloncesto de nivel “varsity” en la temporada 2013-14, ganando dos de los 12 partidos. Hace dos años tuvieron marca de 11-11, y el año pasado su récord fue de 19-1. La única derrota fue ante la secundaria Middle College de Los Angeles en los playoffs de la División V de la City Section.

La escuadra de los Lions de la temporada 2015-16 tenía a muchos jugadores veteranos. El equipo 2016-17, con solamente dos estudiantes de último año, necesita contribuciones de todas las posiciones en todos los niveles – y hasta ahora está recibiendo esas contribuciones.

“Perdimos a la mayoría de nuestros titulares, y para la mayoría de la gente eso es una gran cosa”, dijo Honorn, de 17 años. “Pero cuando jugamos nuestro tipo de baloncesto … las cosas parecen caer en su lugar. No voy a mentir, ha sido bastante duro. [El récord] es lo que ven en el exterior. En el interior, es mucho trabajo duro, sangre y sudor en el partido. [Los resultados han] sido motivo de orgullo “.

Lakeview no está cargado con jugadores que saltarán a universidades de División I. No son excesivamente dotados de altura o experimentados con muchos años de participar en equipos de viaje. Algunos jugadores están experimentando deportes organizados por primera vez.

Es una de las razones por la que Anderson es estricto sobre inculcar las bases en cuanto a trabajo de pies, movimiento de la bola y juego de equipo. Pero también tiene a cada jugador haciendo tiros de ‘tres’, y les ha inculcado en ellos tirar “layups” con cualquier mano.

“Si quieres tener éxito en baloncesto tienes que terminar con las dos manos”, dijo Anderson, quien jugó el baloncesto universitario de la División I en Albany State University de Nueva York. “En cuanto a hacer tiros de tres, el juego está cambiando. E incluso en la práctica si tenemos hombres a los que se les había dicho que nunca dispararan esa tiro estarían limitados. Mejorar esa habilidad nos hace más versátiles.

“Mi entrenador de secundaria sólo tiene a sus chicos haciendo tiros de tres y layups. Mi filosofía no va tan lejos; depende del personal. Pero si tu hombre grande puede disparar de tres, eso no va a doler”.

Sin embargo, son los ideales de colaboración y unión los que han tenido el impacto más profundo en jugadores como Néstor Sánchez, un joven en su segundo año en el equipo varsity.

“El año pasado fue como conocer el deporte”, dijo Nestor, de 16 años. “Es la primera vez que estoy jugando al baloncesto organizado. Pero ha sido divertido. Ha sido una nueva experiencia porque nunca he visto un ambiente de ‘familia’. Jugar fútbol (de barrio) era como ‘oh, te conozco en el campo’ y eso es todo. El sentido de la familia que el equipo de baloncesto ha traído es diferente. Realmente me gusta ver eso, porque no es sólo en la cancha sino fuera de la cancha. Ellos te apoyan”.

Kevin Barajas también es nuevo en el equipo. Es su primer año en el equipo varsity. Un traspaso de Valencia High, Barajas no jugó el año pasado. Pero Anderson era su profesor de inglés y, junto con otras personas, le animaba a salir.

Barajas dijo que el equipo ha sido muy receptivo.

“Ha sido genial”, dijo Barajas, de 17 años. “Ha sido mi primera vez en un equipo por un tiempo. Con ellos es una buena experiencia”. Añadió como Anderson “nos enseña cosas como no ser egoísta. Él nos hace mejores todos los días … Él es muy útil”.

Mientras tanto, la confianza sigue creciendo. Pero los Lions entienden que estos playoffs tendrán un mayor sentido de incertidumbre porque no han visto tantos equipos de la División IV hasta ahora. Este factor desconocido significa que tendrán que seguir mejorando si quieren ir lejos en la postemporada. No pueden depender de enfrentarse a ningún equipo menos talentoso que plantee poco o ningún desafío.

“Podemos ser mejores que ahora”, dijo Cris Arana, de 15 años. “Tenemos que seguir practicando, seguir hablando y trabajar en lo que no somos los mejores”.

En la mente de Anderson, los Lions 2016-17 ya han dado un paso importante.

“Queríamos que este nuevo equipo tuviera una nueva identidad. Y se han metido en el papel de ‘es su equipo'”, dijo Anderson.

“Han creado su propia cultura”.