Liliya Miroshnychenko /The Pearl Post

Elías Rodríguez vigilia en la Academia de Aprendizaje Cesar Chávez el pasado viernes 3 de marzo.

“Miren a su alrededor y verán a toda la gente que se ha unido por amor”.

Con esas palabras, el cura Miguel Mascarro inició el funeral de Elías Rodríguez, ante una iglesia St. Didacus de Sylmar repleta de familiares, amigos y compañeros de escuela del jovencito de 14 años cuyo cadáver fue encontrado en medio del río Los Angeles tras una semana de ser reportado extraviado.

Cientos de personas asistieron al funeral de “Eli” – como lo llamaban sus familiares .

“Hay tantas personas que han sido tocadas por la vida de Elías y su linda cara. Nunca lo olvidaremos. Mi plegaria es que las comunidades de Sylmar, San Fernando y Pacoima sigan juntas en oración y amor para que podamos ser instrumentos de amor para proteger a nuestros niños, el regalo más grande de Dios son nuestros niños”, dijo el padre Mascarro.

El funeral realizado el pasado sábado 4 de Marzo se llevó a cabo en medio de un mar de flores y cánticos. 

Jessenia Vega, la tía de “Eli” dijo que su familia permitió que el servicio fúnebre fuera abierta al público en general que los apoyaron en la búsqueda del chico.

“Los padres de Eli preguntarán ¿por qué? ¿Por qué tuvo que pasarnos esta tragedia? Parece que Dios está en silencio y no nos da una respuesta, pero nos dio una respuesta hace mucho tiempo. Jesús sobrellevó el sufrimiento para tener vida eterna”, explicó el padre Mascarro. 

Luego de la misa de cuerpo presente, la familia se trasladó al Cementerio San Fernando Mission para darle cristiana sepultura.

Miles asisten a vigilia

La noche antes, el viernes 3 de Marzo, un mar de velas iluminó el bulevar Glenoaks, desde la Academia de Aprendizaje César Chávez hasta el Pacoima Wash, mientras las personas caminaban el recorrido que habría hecho Elías el viernes 17 de Febrero, día en que desapareció.

Un enorme memorial sigue en honor del chico sigue adornando el puente sobre el Pacoima Wash.

Se estima que hasta 4,000 personas participaron de la vigilia, que sobrepasó toda expectativa.

Hector Alcazar, primo de Eli, lideró la procesión con otros familiares. Portaba un cartel donde se veía la foto del menor. 

“Mucha gente esta noche enfocó sus plegarias en su foto”, dijo Alcazar. “Eli y mi hija Pilar son casi de la misma edad y es difícil entender perder a un hijo a esa temprana edad…nuestros niños son realmente nuestras bendiciones”.

Martin Tolentino, quien portaba un moño en honor a Eli que le habían hecho miembros de la comunidad, le dijo al San Fernando Valley Sun/El Sol que su familia está tratando de lidiar con la pérdida. 

“Todos estamos unidos”, expresó.

Al llegar al Pacoima Wash, familiares y la comunidad entera lanzaron flores hacia el agua que corría sin parar. 

Un grupo de amigos del chico caminaban juntos en la procesión.

“Él siempre estaba animado y sonriente y lo amo”, dijo Luis Bejarano. “Estoy tratando de ser feliz, siempre nos reíamos, no quiero estar triste porque tengo miedo de que no voy a dejar de llorar”.

Bejarano dijo que la madre de Eli lo llamó después que éste desapareció, ella esperaba que estuvieran juntos. “Todos lo amamos”, dijo.

“Eli es nuestro hijo, nuestros corazones están rotos, todos queríamos un final diferente”, dijo un administrador de Lakeview Academy Charter, la escuela intermedia a la que asistió Eli antes de la Academia de Aprendizaje César Chávez en San Fernando.

“Él siempre estaba sonriente y si alguien se sentía mal, él los animaba y trataba de hacerlos sentir bien”, dijo Ashlyn Fenton, de 14 años. “Le gustaba hablar con la gente y nunca dijo nada malo de nadie”.

Maestros y muchos de sus amigos hicieron eco de esta descripción de Eli. 

“No entiendo por qué le pasó esto a él, todos nos sentimos tan dolidos”, dijo su amiga, Jocelyn Loera. “Yo le enviaba textos y él siempre trataba de iluminarte el día. Cuando escuché que estaba perdido, no lo creía. Él me daba ánimos para ir a la escuela el próximo semestre y dijo que era una buena escuela y estaba planeando asistir”, dijo Loera entre lágrimas.

“Esta participación muestra que los políticos no pueden dividirnos. El amor nos une”, dijo Yuliya Jensen, una residente de Tarzana embargada por la emoción, y quien llegó a la vigilia.

“Como madre, me siento mal por su madre y todos lloramos su gran pérdida. Yo soy parte de la comunidad rusa y todos estamos orando por él, todos esperábamos que fuera encontrado a salvo”, dijo Jenses, quien llegó acompañada de su hija de 16 años.