Obamacare Stats

Por Alex Garcia

Escritor contribuyente

para El Sol

Ramón Castellón sufre de artritis y en los últimos dos años también de colitis, la inflamación del colon.

Ambas condiciones le generan malestar y dolor al hombre de 58 años de edad, pero esta última condición es la más preocupante, ya que puede ser insufrible si no se previene sus molestias.

Para manejarlo, el residente de Panorama City necesita ponerse inyecciones dos veces al mes que cuestan más de $1,000, una suma simplemente imposible de pagar si no tuviera seguro médico.

Ese seguro es a través de Covered California, el mercado estatal de seguro de salud creado bajo la Ley de Salud Accesible (ACA) del Presidente Obama, más comúnmente conocida como “Obamacare”.

Castellón trabaja en una fábrica de Van Nuys donde se manufacturan cartuchos para impresoras y gana un poco más que el salario mínimo. Debido a que el seguro de la empresa era demasiado caro, se cambió a Obamacare, donde gracias a subsidios su prima mensual le cuesta $24 al mes. Las visitas a los doctores cuestan $5 y ver a un especialista – que tiene que hacer a menudo – cuesta $8.

Es uno de los aproximadamente 1.3 millones de californianos que pagan por el seguro de salud bajo Obamacare. Otros 4 millones de residentes del estado reciben Medi-Cal bajo esta ley.

En total 42 millones de personas en todo el país ahora tienen seguro médico a través de Obamacare y muchos de ellos están preocupados por un plan republicano para “derogar y reemplazar” este programa de salud.

Ese plan – que algunos llaman “Trumpcare” – reduciría los subsidios. También eliminaría el mandato de exigir a quienes no pueden obtener un seguro por medio de empleos u otros medios, comprar uno o enfrentar una sanción.

Un análisis no partidista de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) concluyó que muchas personas mayores recibirían menos ayuda bajo el proyecto republicano que bajo la ley actual y estima que 24 millones de personas perderían cobertura médica durante los próximos 10 años.

“El análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso es una prueba más de que la propuesta de la Cámara de Representantes para revocar la ley ACA y Trumpcare es mala para los californianos y los estadounidenses”, criticó recientemente el comisionado de seguros de California, Dave Jones.

“Debido a la ACA, hoy en día más estadounidenses tienen seguro de salud que en cualquier momento de la historia de nuestra nación. Sin embargo, bajo la propuesta de la Cámara de Representantes, ese progreso será abandonado y revertido”, agregó Jones.

Por su parte, el Director Ejecutivo de Covered California, Peter V. Lee, señaló recientemente que “estamos profundamente preocupados por la conclusión de la CBO de que la cantidad de apoyo proporcionado a los consumidores para comprar un seguro de salud en 2020 bajo la legislación propuesta sería sólo el 60 por ciento de lo que se proporciona bajo la ley actual “.

“El seguro de salud puede ser costoso, y la asistencia financiera proporcionada a través de Covered California ayuda a los consumidores a ahorrar dinero y pone esa cobertura al alcance de millones”, dijo Lee.

Este jueves 23 de marzo se espera que la Cámara de Representantes vote sobre la derogación de Obamacare y la nueva ley de salud propuesta por los republicanos y Castellón se preocupa de que si se aprueba, se convertirá en uno de los 24 millones que pierda su seguro médico.

“Si me quitan el Obamacare, sí me afectaría”, dijo Calderón. “¿Qué voy a hacer después? La medicina (que tomo) es demasiado cara, yo confío en que no quiten este seguro”.

Hasta ahora, lo que ha escuchado sobre el plan republicano no le gusta para nada.

En parte porque diferentes informes muestran que incluso los créditos fiscales para ayudar a pagar los seguros bajo el plan de los republicanos se reduciría y las primas aumentarían porque el proyecto de ley permite a las aseguradoras cobrar más a medida que la gente envejece y se vuelven más susceptibles a problemas de salud.

“No creo que eso está bien, los más afectados somos nosotros, los pobres”, dijo Castellón. “Los que más se benefician serán los ricos”.

No es el único preocupado.

Anna Díaz fue despedida de su empleo en una universidad. Ella pensó que se jubilaría de ese trabajo. En cambio, Díaz es víctima de los recortes presupuestales de su departamento y se encontró sin un empleo, y sin seguro médico.

“Tengo un diploma universitario, pero no recibí ninguna llamada para entrevistas (en los empleos que solicité). Está claro que la gente me vio como ‘demasiado vieja'”, dijo ella.

Díaz se siente atrapada – demasiado joven para beneficios de salud de Medicare y demasiado vieja, al parecer, para que alguien la contrate en un trabajo y le ofrezca beneficios de salud.

Ella dijo que ha encontrado sus opciones laborales muy limitadas.

“Puedo obtener un trabajo con bajo salario en una tienda, pero ellos solo me darán medio tiempo para no tener que pagar por seguro de salud y otros beneficios”, expresó.

Díaz dijo que la Ley de Salud Accesible – Obamacare – fue algo caído del cielo para ella. Logró obtener seguro de Kaiser Permanente por el cual paga $350 al mes. Ahora está preocupada de que el Presidente Trump y la mayoría republicana en el Congreso eliminen el programa.

“Trato de mantenerme en buena salud para no tener que ir mucho al doctor. No tengo a nadie que cuide de mí. ¿Qué si tengo un accidente o una emergencia? Esto me da miedo”.

Díaz dijo estar muy preocupada por la posible implementación de “Trumpcare”.

“Todo lo que he leído sobre el programa, no es una mejora, especialmente para mí. Su plan penalizaría a personas mayores como yo y tendría que pagar más simplemente por ser mayor. ¿Cómo tiene sentido eso? A medida que envejecemos, tenemos menos oportunidad de ganar dinero y estamos en ingresos fijos”. 

Sandy Magaña, de 32 años y residente de Arleta, también está preocupada de perder su seguro de salud.

También tiene cobertura a través de Obamacare porque sólo trabaja a tiempo parcial con niños con necesidades especiales y la agencia donde se emplea no le ofrece seguro médico.

“Mis padres son diabéticos y tengo que ir dos veces al año para revisar (mi nivel de azúcar en la sangre)”, dijo.

Durante el año pasado también se ha estado tratando una lesión en el tobillo que empeoró un viejo problema deportivo.

“Hace seis años desarrollé tendinitis y el verano pasado una señora me pisó el tobillo, si voy de excursión, me molesta, puedo hacer ejercicio, pero a veces me duele”, dice Magaña.

Ella también tiene algunos problemas de espalda.

“El seguro de salud es absolutamente necesario, es mucho más fácil tener seguro de salud que no tenerlo”, dijo.

Sus primas del seguro son de $41 al mes, muy barato y más fácil de pagar para alguien cuyo ingreso fluctúa constantemente.

“Creo que definitivamente afectaría a mucha gente que tiene estos servicios, estoy preocupada”, admite Magaña sobre el plan para deshacerse de Obamacare, lo que podría afectar la cobertura que tiene.

Para ella, la solución al problema del cuidado de la salud es fácil. “Espero que todas las compañías ofrezcan seguros para sus empleados”, dice.

Pero eso no es algo que los republicanos y / o los demócratas estén planeando hacer.

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