Iris Mabel Flores recibe su certificado de Ciudadania.

Por años Iris Mabel Flores, de 17 años, ha viajado con pasaporte estadounidense.

Como menor de edad la joven nacida en Honduras se convirtió en ciudadana de este país el momento en que se naturalizó su padre, Juan Flores.

Pero aparte de eso, ella no tenía ninguna otra prueba de su ciudadanía estadounidense.

Eso se volvió un problema cuando la estudiante de la secundaria Valley Academy en Granada Hills empezó su búsqueda de una carrera universitaria.

La Universidad de California, Riverside – donde Flores espera estudiar medicina –  le pidió una prueba de ciudadanía.

Así que Flores y su padre, decidieron solicitar el certificado.

“Es muy emocionante, aunque ya era una ciudadana estadounidense, esto lo hace oficial”, dijo Iris. “Me siento libre, como si pudiera lograr más, no pueden impedirme o decirme nada porque ahora tengo el certificado”.

Añadió que se sintió “mal” cuando le pidieron que probara su estatus.

“Me hizo ponerme en los zapatos de las personas (que no están en el país legalmente). También me hizo sentir muy agradecida de que yo fuera ciudadana”, dijo Iris.

“Ahora me siento más tranquila. Ya no pueden discriminarme más”, agregó.

Su padre, que estuvo con ella en la ceremonia, también sabe la importancia de ese certificado.

“Cuando cumpla 18 años puede votar”, dijo Juan.

Iris fue una de 30 menores de edad de 11 países que este lunes 24 de Abril recibieron su certificado de ciudadanía en una ceremonia especial realizada en la biblioteca pública Mid Valley de North Hills.

Durante el evento, Susan Curda, Directora del Distrito de Los Ángeles para los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), alabó el trabajo de los padres para que sus hijos tuvieran este beneficio.

“Ustedes tienen suerte porque sus padres hicieron todo el trabajo”, les dijo Curda a los menores de edad reunidos en un cuarto de la biblioteca. “Ellos dejaron sus países de origen y todo lo que era familiar para darles mejores oportunidades”.

A diferencia de los adultos que deben pasar un examen para convertirse en ciudadanos, sus hijos se naturalizan en el momento que sus padres lo hacen.

Sin embargo, para solicitar el certificado de naturalización, deben someter una solicitud y pagar los cobros correspondientes antes de recibirlo. Pero al contrario de adultos, no pasan por una entrevista ni se les hace un examen de inglés o historia de Estados Unidos.

Aumento de la solicitud de ciudadanía

Las solicitudes de ciudadanía han aumentado recientemente, en parte debido a la retórica anti-inmigrante de la campaña presidencial de Donald Trump y las elecciones.

Según USCIS, entre Octubre y Diciembre de 2016, se recibieron un total de 239,628 solicitudes de ciudadanía a nivel nacional, y se aprobaron 112,640.

Eso es comparativamente más alto que el mismo período un año antes, cuando 187,635 aplicaron, y a 156,979 les fue concedida la ciudadanía.

Las cifras del Condado de Los Angeles entre Octubre-Diciembre de 2016 muestran que hubo 6,432 solicitudes y 3,072 aprobaciones. El año anterior durante el mismo periodo, hubo 4,347 peticiones presentadas y 3,933 fueron aprobadas.

En la ceremonia de la biblioteca del lunes, había menores de edad de 11 distintos países – Armenia, El Salvador, Israel, México y Filipinas entre ellos.

Realizar la ceremonia en una biblioteca fue algo apropiado.

Ruth Seid, Gerente del Área de West Valley para la Biblioteca Pública de Los Ángeles, señaló que las 73 sucursales de la biblioteca de L.A. tienen lo que llaman el Rincón de Ciudadanía que contiene libros, videos y otros recursos para ayudar a los residentes legales en el proceso de naturalización.

Algunas bibliotecas – incluyendo Mid Valley – hasta ofrecen clases de ciudadanía.

“Hacemos realidad tus sueños”, dijo Said.

Es ciudadana a los 4 años

A los 15 años, Courtney Nicole Frederick se enamoró y huyó con su novio. La pareja llevó su amor al otro lado de la frontera y terminaron en el Estado de México, no muy lejos de la Ciudad de México.

Pero las cosas se pusieron feas cuando su novio se volvió abusivo.

“Tuve que salir y correr al Consulado de Estados Unidos”, contó Frederick, de 20 años, que nació en Estados Unidos pero no tenía pasaporte estadounidense en ese momento.

Su hija, Diamond Rose González, nació en México. A pesar de que Diamond podía convertirse en una ciudadana estadounidense a través de Frederick, su madre no había registrado a su hija con el consulado ni había seguido ningún otro procedimiento necesario para hacerlo oficial.

Después de convencer a los funcionarios del consulado de su ciudadanía estadounidense, Frederick recibió un pasaporte de emergencia de 7 días y documentos temporales para su hija de 1 año de edad en ese entonces. También llamó a su papá y le pidió dinero para el viaje de regreso a los Estados Unidos.

“Estuve en un autobús por tres días hasta Tijuana y luego (mis padres) vinieron a buscarme”, relató Frederick, quien vive en Santa Bárbara. “Todavía tengo el boleto de autobús”.

Todas las dificultades que vivieron Frederick y Diamond hace tres años fueron recompensadas el lunes 24 de Abril, cuando Diamond, de 4 años de edad, se paró en la sucursal Mid Valley de la biblioteca pública de Los Ángeles en North Hills, levantó su mano derecha y juró como ciudadana de Estados Unidos.

Ella fue de las más pequeñas en conseguir oficialmente su certificado de la naturalización.

“Comencé a llorar porque ha sido algo realmente duro”, dijo Frederick, después de la ceremonia. “Estoy tratando de luchar por ella.

“Todavía no he sido capaz de poner todo en orden. No tengo educación ni mucho más. Pero (la ciudadanía de ella es) una cosa por la que no tengo que seguir luchando”.