M. Terry / El Sol

El equipo de voleibol masculino de Kennedy ganó el título de la División III a pesar de tener un récord perdedor en la temporada. 

He tenido la suerte de cubrir los deportes profesionales y escolares y casi todo lo demás desde los años ochenta. Y no sé si alguna vez he visto un año como éste, al menos a nivel local.

La City Section a veces puede parecer como la hermana más joven de la más dinámica (y mejor financiada) Southern Section porque muchos de los mejores atletas van a las escuelas de este último, especialmente los planteles privados que pueden y han estado jugando con reglas diferentes cuando se trata de los límites de vecindad geográfica y la persecución (leer: reclutamiento) de talento de primer nivel.

Esto no es una queja ni indignación al ver muchos de los deportes de secundaria convertirse en una máquina y puntos lucrativos con la proliferación de los equipos de viaje, instrucción y entrenamiento personalizados, cobertura televisiva — o falta de las mismas — y escuelas privadas con presupuestos e instalaciones deportivas que algunas comunidades y colegios pequeños envidiarían. Así es como es.

La explosión de las escuelas chárter en el Distrito Escolar Unificado de los Ángeles (279 actualmente), junto con reglas relajadas sobre las transferencias, erradica aún más las agrupaciones tradicionales de chicos que crecen juntos en un área y todos van a la misma escuela. Tal vez en su lugar sólo tienen colecciones de equipos All-Star.

Y cuanto más se retenga la “equidad competitiva”, lo que significa que equipos que se pueden mover hacia arriba o abajo de una división a otra cada año o dos en una revisión de su desempeño y/o éxito, deberían, en teoría, hacer más difícil para uno o dos equipos dominar continuamente un deporte en una división en particular, con la excepción de la división I. En algunos deportes, como el baloncesto, los ocho primeros equipos de la División I se colocan en una división abierta para los playoffs, con los siguientes 16 equipos rellenando la competencia.

La cosa es que otros equipos en otras divisiones también se mueven hacia arriba, hacia adelante y hacia atrás. Tal vez un equipo con suficiente talento para la División II o III se trasladó a un lugar más alto simplemente porque tenía un buen año esa temporada en el nivel en que realmente podría competir. Estos equipos tendrán que luchar y batallar a lo largo de una liga o división para la que no son adecuados hasta que se traslada de nuevo a un nivel que está más uniformemente equilibrado.

Ése podría ser el destino del equipo de baloncesto femenino de Cleveland, que se levantó y ganó su primer título de baloncesto de la ciudad en la División II. Sería divertido ver si las Cavaliers pudieran defender ese campeonato. Pero las probabilidades son que serán movidas a la División I este otoño, y tienen que competir por un espacio de playoff con Birmingham, El Camino Real y Granada Hills-que regularmente los derrotaban en la Liga West Valley — o, incluso peor, tienen que competir contra programas profundos como Fairfax de Los Angeles, Narbonne de Harbor City y Palisades Charter de Pacific Palisades en la primera o segunda ronda con pocas posibilidades de avanzar.

También me hace preguntarme si vamos a ver más y más historias como la del equipo masculino de voleibol de Kennedy.

Los Golden Cougars entraron en los Playoffs de la División III de la ciudad con un récord total de 4-23, y sólo una de esas victorias era fuera de la Liga Valley Mission. No fue hace mucho tiempo que la única forma en que Kennedy podía asistir a los playoffs era comprando boletos. Pero los Cougars se enracharon y terminaron ganando el Campeonato de la División III.

Un triunfo que llena de gozo el corazón, seguro. Sin embargo, habrá aquellos (y probablemente se puede incluir un par de equipos que perdieron ante Kennedy), que dirían que los Cougars no debían haber sido parte de la postemporada, incluso en la “División III”.

Debo decir que hubo un montón de momentos deportivos  en el Valle para celebrar. Sierra Canyon tuvo  una segunda temporada invicto y ganó un segundo campeonato estatal de futbol a pesar de ser movido de la Sección 10 de la División Sur a la División 4. Además de las chicas de Cleveland, las jovencitas de Valor Academy y los equipos masculinos de baloncesto de Birmingham, Chavez y Van Nuys ganaron títulos municipales. San Fernando ganó los títulos de lucha de chicas y chicos. Birmingham también ganó el campeonato de béisbol de la División I de la ciudad.

No olvidemos a equipos como Reseda y Arleta llegando a sus respectivas finales de división en football y béisbol.

Lo que hace 2017 un gran año para los equipos locales y sus fans por igual.

Simplemente se siente como si el paisaje deportivo de las escuelas secundarias van a seguir teniendo menos y menos momentos y temporadas como esta.

Tal vez la visión tradicional de lo que son los deportes escolares, y lo que deberían ser, nunca va a volver.

Y no puedo decidir si eso es bueno o malo.