M. Terry / El Sol

Gwendolyn Posey (izquierda) y Bonnie Corwin hablando afuera de la oficina del distrito de Bocanegra en Pacoima.

 

La Asamblea de California anunció el martes que para la última semana de Noviembre se fijaron las audiencias sobre el acoso sexual y asalto en el Capitolio estatal.

Ahí esperan escuchar de mujeres que han sido víctimas de esto y también se centrarán en maneras de proteger mejor a las personas contra el acoso y la intimidación, un tema que está ganando impulso a medida que más mujeres hablan de estos incidentes.

Más de 140 legisladoras, empleadas, cabilderas y otras mujeres que trabajan en y alrededor del Capitolio en Sacramento firmaron una carta que denunciaba un patrón de ataques y acoso sexuales en la legislatura, que a menudo no tuvieron consecuencias para los atacantes.

Algo que esperan abordar durante esas audiencias es el hecho que los funcionarios del Capitolio son empleados sujetos a ser despedidos por cualquier razón, y a menudo temen por esto presentar quejas contra jefes o miembros de la Legislatura por temor a ser despedidos.

Pero las mujeres están saliendo y contando las vejaciones que han vivido, incluyendo a Elise Flynn Gyore que la semana pasada acusó al Asambleísta Raúl Bocanegra (D-39), quien representa al noreste del Valle de San Fernando, de manosearla en 2009 cuando él era jefe de personal del entonces Asambleísta Felipe fuentes.

Ese incidente supuestamente ocurrió en un evento después del trabajo al que asistieron legisladores, personal y cabilderos donde Gyore dijo que mientras se dirigía al baño, Bocanegra se acercó a ella, puso sus manos dentro de su blusa y le tocó sus pechos, algo completamente no provocado y que la dejó en shock.

Una investigación de una semana realizada por abogados independientes contratados por la Legislatura llegó a la conclusión de que “es más probable que Bocanegra se involucró en comportamientos esa noche que no cumplen las expectativas de la Asamblea sobre el profesionalismo”, según una carta con fecha del 22 de Junio de 2009 , redactada por el Comité de Reglas de la Asamblea revisada por el periódico Los Angeles Times.

Luego se le prohibió a Bocanegra comunicarse con Gyore, quien ha dicho en las entrevistas que también trató de evitarlo lo más que pudo.

Presionado sobre este incidente, el Asambleísta se disculpó por su comportamiento.

“Esta desafortunada experiencia en la que estuve involucrado como empleado hace casi 10 años fue algo de lo que me arrepiento y aprendí. En cuanto a la queja presentada, cooperé plenamente con la investigación y después de una revisión exhaustiva por un órgano independiente, que incluyó entrevistas de más de una docena de testigos, la investigación fue cerrada”, dijo Bocanegra, de 46 años, en un comunicado.

“Trabajaré estrechamente con mis colegas para asegurar que todos los procesos relacionados con el acoso sexual se manejen de manera adecuada y justa y que ninguna mujer o hombre que haya sido acosado tenga represalias por miembros de la Legislatura o personal”, agregó. “De nuevo, estoy profundamente arrepentido de poner a alguien en esa posición y quiero disculparme más sinceramente”.

Pero algunas mujeres dicen que la disculpa no es suficiente.

“Me niego a trabajar con @AsmBocanegra y cualquiera que participe en el acoso o asalto sexual. #IStandWithElise”, escribió en Twitter la Asambleísta Christina García después de escuchar los alegatos hechos por Gyore.

“No conozco a Elise Gyore. Pero, yo le creo y estoy agradecida por su valentía. Esto es inaceptable”, escribió también en Twitter por su parte la Asambleísta Lorena González-Fletcher (D-San Diego).

García (D-Bell Gardens), Presidenta del Caucus Legislativo de Mujeres y la Senadora Connie M. Leyva (D-chino), Vicepresidenta del mismo organismo, reprendieron a sus colegas legisladores en una declaración en la que condenaban la agresión sexual en la comunidad del Capitolio.

“En la última semana, las acciones indefendibles de algunos miembros masculinos de la Legislatura muestran una falta de rendición de cuentas y remordimiento.  La ausencia de repercusiones es otro ejemplo de la omnipresente cultura del acoso sexual dentro de la política de California. Esta cultura se perpetúa aún más cuando las propias políticas de tolerancia cero de la Legislatura no se aplican. Ha resultado en la complicidad que ha dado lugar al poder e influencia que estos hombres poseen dentro del establecimiento. La falta de protecciones para las víctimas es una prueba más de por qué permanecen en silencio dentro de estos pasillos.

“Como miembros de la Legislatura, condenamos inequívocamente las presuntas acciones del Asambleísta Bocanegra y del Asambleísta Mathis y exhortamos a nuestro liderazgo a revisar su comportamiento — y el de cualquier otro miembro— que los haga incapaces de mantener su cargo y de hacer cumplir inmediatamente, por una vez, las políticas de tolerancia cero”.

El Departamento de Policía de Sacramento también está investigando alegatos contra el asambleísta Devon Mathis (R-Visalia). Ninguna mujer ha acusado públicamente a Mathis de acoso sexual o agresión.

Este miércoles 1 de Noviembre, un grupo de mujeres también se presentó frente a la oficina de Bocanegra en Sun Valley para exigirle que renuncie.

Investigaciones

Ante el creciente coro de mujeres que denuncian estos actos inapropiados, el Presidente del Senado de California, Kevin de León, anunció la contratación de dos firmas independientes para investigar los casos.

“Las oficinas legales de Amy Oppenheimer llevarán a cabo una investigación externa de las alegaciones de acoso sexual y asalto, y CPS HR Consulting ha sido retenido para revisar las políticas y prácticas del Senado contra el acoso, la discriminación y represalias”, dijo De León.

“Todos merecen un lugar de trabajo libre de miedo, acoso y mala conducta sexual y aplaudo el coraje de las mujeres que trabajan en y alrededor del Capitolio que se acercan y hacen oír sus voces”

“¿Por qué siguen protegiéndolo?”

Mientras que la divulgación de la mala conducta de Bocanegra puede haber sorprendido a muchos, este no fue el caso de Patty López, la ex asambleísta por Distrito 39 de la Asamblea que sorprendió a todos al venir de la nada para vencerlo en la elección de 2014.

“Esto no era nuevo, pero está protegido por los políticos locales”, dijo López al San Fernando Valley Sun/El Sol.

“Me sorprende que las pocas mujeres políticas en el área lo apoyaran. No debe haber tolerancia para esto”, agregó López, antes de castigar a Bocanegra. “¿Cómo puedes estar haciendo leyes cuando no puedes controlarte?”, cuestionó.

Agregó que un “lo siento” no es suficiente y señaló que ella trajo estas alegaciones a la luz durante la campaña del año pasado, pero sin fondos suficientes, no pudo hacer que la gente se enterara de las acciones de Bocanegra, ya que desde mucho antes había rumores sobre su comportamiento, incluyendo cuando se postuló por primera vez para la Asamblea en 2012 después de haber trabajado para Alex Padilla cuando el ahora Secretario de Estado era parte del Consejo de la Ciudad de Los Angeles.

De hecho, López dijo que dos de sus propias hijas eran pasantes para Bocanegra poco después de que él fuese elegido a la Asamblea en 2012.

“Cuando me enteré (de los rumores), no me sentía cómoda con que mis hijas estuvieran trabajando en su oficina y las saqué”, dijo López.

“No hay consecuencias”

La ex Asambleísta dijo que cuando llegó a Sacramento, incluso ella, como un funcionario electo, trató de mantenerse alejada de las fiestas nocturas para evitar caer en problemas.

“No me sentía segura porque había mucho alcohol y drogas”, observó. “En esos casos, es muy fácil cruzar la línea y sentí que como un líder de la comunidad no podía ponerme a ese nivel.”

Pero ella vio un montón de mujeres, especialmente jóvenes, que hablaban de estos problemas.

“Estas mujeres jóvenes en esas oficinas tienen que lidiar con eso porque si hablan, pueden despedirlas.  Y es mínimo lo que les harán a ellos (los Legisladores). No hay consecuencias”, dijo López.

Alto costo para los contribuyentes

Y además del impacto a su reputación, estas acusaciones también pueden costar dinero a los contribuyentes.

El periódico Sacramento Bee informó que en los últimos 20 años, la legislatura de California ha pagado más de $850,000 para resolver cinco de estas alegaciones de acoso sexual.

A principios de este año, la Asamblea pagó $100,000 para poner fin a la demanda contra el Aasambleísta de Palmdale, Steve Fox (Valle D-Antelope), presentada por una de sus propias empleadas quien lo acusó de exponerse antes ella.

Nancy Finnegan, ex directora legislativa de Fox, dijo que una vez fue a llevarle algunos documentos y cuando Fox abrió su puerta, estaba desnudo de la cintura para abajo.

López también es muy directa sobre qué hacer con su rival político.

“Si él (Bocanegra) tuviera un poco de vergüenza, él renunciaría, pero por supuesto que no lo hará. Para estos hombres, primero está el poder y el dinero y luego sus principios y valores”, dijo López.