M. Terry / El Sol

Éxito arrollador – La secundaria San Fernando celebra luego de obtener el título de la División I de football al derrotar a la secundaria Dorsey.

Cuando Robert García asumió como entrenador en jefe de la secundaria San Fernando en 2011, tenía unas metas muy altas para su primer cargo de este tipo con apenas 30 años.

García no solo quería ganar campeonatos, quería regresar a los Tigers a la Gloria de ser campeones de la División I de la City Section. No sabía cuánto tiempo le tomaría alcanzar esos objetivos – o si estaría en la escuela cuando lo lograran. El trabajo de entrenador tiene muy poca paciencia para los aficionados, administraciones y los planteles mismos.

Pero aunque se graduó de la secundaria Kennedy, García – que trabajó por varios años como asistente antes de recibir la oferta de este puesto – sabía que San Fernando tenía un lineaje de gran football, una imagen que había perdido el brillo. Las cosas tenían que cambiar.

El pasado sábado 2 de Diciembre, San Fernando logró los objetivos de García al derrotar a la secundaria Dorsey de Los Angeles por 28-21 en el partido por el título de la División I jugado en El Camino College de Torrance. Fue el tercer campeonato de García como entrenador de los Tigers, luego de dos títulos consecutivos de la Ciudad en la División II. Igual de importante, el triunfo re-enfatizó todo lo que García sentía por el grupo de jugadores de la temporada 2017, el cual consideraba mejor que los que habían logrado esos campeonatos anteriores.

“Cuando los vi por primera vez, en general sentí que eran un grupo con rapidez, fuerza y la habilidad de jugar al football. Lo tenían todo”, dijo García un día después del partido contra Dorsey.

“Tomó un tiempo. Estaba tratando de encontrar el jugador líder ideal. Perdimos ante Alemany y Notre Dame (en partidos fuera de liga) y me preocupaba que después del partido contra Notre Dame algunos de los chicos se desilusionaran. Pero otros jugadores dieron un paso al frente.

“Todvía son jóvenes. La mayoría puede regresar el año que viene. Mis jugadores de último año habían estado conmigo por cuatro años, les dije que los jóvenes tenían la urgencia de ganar. Les dije ‘o ustedes se comprometen o vamos a perder’. Se comprometieron. Teníamos un plan”.

Los campeonatos de football de San Fernando datan desde la administración de Franklin D. Roosevelt. El primer título se consiguió en 1937. El equipo ahora tiene ocho campeonatos municipales, rompiendo un empate con la secundaria Fremont de Los Angeles como el sexto mejor equipo de todos los tiempos. Pero son sus equipos de 1974 y 1975 donde jugaba Charles White, eventual jugador de USC y la NFL, entre otros, lo que los puso en el mapa del deporte escolar.

El partido 

El encuentro del pasado sábado empezó mal para los Tigers. Dorsey (con marca de 7-7 en la temporada regular ) marcó un touchdown con una carrera de una yarda por parte de Charles Mincy, Jr. culminando una serie de jugadas de la patada inicial . Pero los Tigers (12-2 en la temporada) no se echó atrás y recompuso el camino.

San Fernando marcó los próximos 28 puntos en el primer, segundo y tercer cuarto. Y los Tigers lo hicieron con algo que Dorsey no esperaba – vía terrestre.

La línea ofensiva de San Fernando fue brillante y dominante, abriendo huecos constantemente para los corredores. Los principales receptors fueron Trevor Gill y Kyle Bryant, cuya rapidez y poder nunca flaqueó. Gill corrió para 151 yardas y un touchdown en 28 acarreadas. Bryant agregó 86 yardas más en 17 acarreadas.

“Sabía que debía correr tan rápido como pudiera”, dijo Gill, quien puso a San Fernando adelante – definitivamente 14-7 – con una carrera de siete yardas en el primer cuarto. “Pero no me sorprendió que pudiéramos correr. Creo en mi ofensiva. Creo que son lo mejor en la ciudad”.

Como equipo, los Tigers corrieron para 259 yardas. Y no se preocuparon por esquivar o engañar. La mayoría de las jugadas fueron hechas con poder y dirección, dejando a los defensas de Dorsey persiguiendo a los Tigers. 

“Nadie podía detenernos”, dijo el quarterback Andrew Frias, quien empató el partido con un touchdown de una yarda en el primer cuarto. “La línea realmente dio un paso al frente; todo el mundo hizo su trabajo. Podía ver la frustración de Dorsey en sus ojos”.

El juego terrestre funcionó tan bien que Frias solo tuvo que lanzar dos pases en todo el partido; uno de 11 yardas para un touchdown de Robert Valdez que puso el marcador 21-7 en el segundo cuarto.

García solo veía, extasiado.

“Dorsey salió para tratar de intimidarnos, pero nuestros chicos estaban enfocados. Nadie dijo nada, solo hicimos lo que debíamos hacer. No estábamos ahí para hablar y discutir, sino para jugar de manera disciplinada. Cuando vi eso, sabía que el partido era nuestro”.

El touchdown de tres yardas de Nehemiah Thompson con 4:52 segundos restantes en el tercer cuarto, que puso a San Fernando arriba 28-7 parecía el broche final a una obra maestra. A Dorsey se le dificultaba mantener el impulso ofensivo; el quarterback Mekhi Ellis lanzaba encima de los receptors o intentaba esquivar a los defensas de los Tigers, que le hicieron “sack” cinco veces.

Pero los Dons lo intentaron y al final del cuarto segmento pusieron las cosas al rojo vivo.

Dion Bascom convirtió un pase corte de Ellis en un touchdown de 70 yardas con 5:33 minutos restantes. Y en la próxima posesión de Dorsey – luego de un punto de los Tigers – Mincy llevó el balón para otro touchdown de 67 yardas.

Eso redujo la ventaja de los Tigers 28-21. Y con 3:23 minutos en el reloj, Dorsey todavía esperaba un milagro. Pero lo más cerca que llegaron los Dons fue hasta la yarda 32.

La secundario Narbonne de Harbor City sigue siendo el equipo que todos quieren emular en la City Section. Los Gauchos mostraron esta supremacía con una aplastante victoria de 48-7 contra la secundaria Crenshaw en la División Open – el nivel más alto de football, para un cuarto título consecutivo de la Ciudad, y 10o en total; de hecho han Ganado nueve de ellos desde 2001.