Foto Cortesia de la Familia

En la foto, Pedro Hernández es todo sonrisas al lado de sus padres. Está sudoroso, su uniforme sucio después de un partido agotador.

Hernández era un defensive lineman que jugó en el equipo de football americano Varsity en la escuela secundaria James Monroe en North Hills en la temporada 2016-2017 y la foto es de uno de esos juegos.

El joven de 19 años de edad, se graduó en junio de 2017 y desde entonces trabajó en la compañía de suministro de diamantes. 

Y el pasado domingo 2 de Septiembre, murió baleado en una fiesta casa sobre la cuadra 14500 de la Avenida Tyler en Sylmar. 

El Departamento de Policía de Los Angeles dijo que justo antes de la 1 a.m., cuatro pistoleros se enfrascaron en un altercado con otros asistentes de la fiesta e hicieron un número desconocido de disparos. Los paramédicos llevaron a Hernández de emergencia al hospital, donde murió por sus heridas.

Otro joven recibió una herida leve en la cabeza y fue encontrado a una cuadra de distancia del lugar de la fiesta. Fue atendido y dado de alta.

La policía dijo que había casquillos de bala por todo el lugar, que se ubica en una calle tranquila a una cuadra de la escuela intermedia Olive Vista.

Ya se ha creado una página de GoFundMe (https://www.gofundme.com/PedroAntonioHernandez) para ayudar a la familia a cubrir los gastos funerarios. Antes del cierre de esta edición, se habían recaudado más de $4,000 del objetivo de $10,000.

“En nombre de la familia Hernández-Montelongo nos gustaría darle las gracias por su generosidad y apreciar cada oración enviada nuestro camino!,” leía el mensaje en la cuenta.

El tiroteo

El Departamento de Policía de Los Angeles declaró que la fiesta parecía haber sido organizada a través de medios sociales, causando que algunos pensaran que era una invitación abierta para todos.

Las autoridades dijeron que buscaban a cuatro sospechosos en relación con este caso. Sólo fueron descritos como latinos.

“No sabemos si vieron la invitación en los medios sociales o cómo llegaron a esta casa, pero llegaron y poco después se produjo un tiroteo”,  dijo el Sargento de la Policía, Robert Leary.

El sargento agregó que parecía que los asistentes a la fiesta no conocían a los sospechosos.

Cuando los oficiales llegaron al lugar, la mayoría de los fiesteros se habían ido, dijo Leary. No se sabía cuán grande era la fiesta.

Mientras tanto, el Sargento advirtió de las posibles consecuencias que podrían derivarse de este tipo de encuentros, incluso en un “barrio tranquilo” como en el que tuvo lugar la fiesta.

“No pongas (información) de estas fiestas en los medios sociales si eso es lo que viene a ser porque desafortunadamente no puedes saber quién vendrá a la fiesta”, dijo Leary.

El martes, varias velas y flores, así como una foto en la parte de un juguete de niño donde había  escrito “R.I.P King Peter” fueron colocados en el lugar del tiroteo. Una foto de Hernández estaba encima del juguete

Amigos en las redes sociales, incluso aquellos que lo recordaron desde sus años en la escuela intermedia Sepúlveda, expresaron su consternación ante la tragedia.

“Vuela alto Peter, siempre fuiste un gran amigo que te conocí desde el 6to grado ¡siempre me reía contigo! Enviando mis oraciones a tu familia”, escribió Ilse Arias en la página de GoFundMe. 

“No más fiestas de casa para mí. No puedo creer. RIP Peter”, leía otro mensaje de “Nico” en Twitter.

Los detectives del Departamento de Homicidios de LAPD pidieron a cualquiera con información sobre el tiroteo llamarlos al (818) 374-1938.