AP Foto/Juan Karita

AP La segunda vicepresidenta del Senado de Bolivia y senadora de la oposición Jeanine Áñez, en el centro, saluda a la multitud ataviada con la banda presidencial en el balcón del palacio de Quemado, tras proclamarse presidenta interina del país, en la Paz, Bolivia, el martes 12 de noviembre de 2019.

LA PAZ (AP) — La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, tendrá el miércoles su primera prueba de fuego con la conformación del gabinete que acompañará su gestión transitoria enfocada en la convocatoria a nuevas elecciones, ante el rechazo de los legisladores del partido de Evo Morales que tildaron de ilegal su asunción y anticiparon una batalla legal y política.

La mandataria afrontaba una oposición política y otra en la calle que todavía estaba activa en la vecina ciudad de El Alto, reducto del exmandatario, en medio de las dudas legales sobre su autoproclamación, que no contó con la mayoría parlamentaria controlada por el partido de Morales.

El Tribunal Constitucional avaló el procedimiento por el que Áñez se declaró presidenta interina ante el vacío de poder que generó la renuncia de Morales y su posterior ausencia del país para refugiarse en México.

Áñez se encontraba reunida en su despacho con sus colaboradores para conformar su equipo mientras el país regresaba de a poco a la normalidad tras 20 días de protestas que derivaron en la renuncia de Morales y dejaron siete muertos y cientos de heridos, según la Fiscalía.

Desde México, adonde llegó asilado, Morales calificó en Twitter la asunción de Áñez como “una autoproclamación que atenta contra la constitución” y un “asalto al poder del pueblo”.

Tras asumir la presidencia del Senado, Áñez se autoproclamó presidenta siguiendo la sucesión constitucional y sostuvo que su objetivo es pacificar al país en una sesión relámpago en la que no hubo quórum y estaba ausente la bancada mayoritaria del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales.

En La Paz el MAS estaba reunido. “Es una acción nefasta y ridícula. La elección de Áñez es un asalto al poder en complicidad con las fuerzas armadas y el Tribunal Constitucional”, dijo a The Associated Press el diputado Juan Cala.

Pero las posiciones no eran únicas en el partido. El diputado Juan Chambi dijo, por su parte, que apelarán a su mayoría para intentar revocar la sucesión de la mandataria.

Para el analista e investigador Iván Arias, el nuevo escenario es una oportunidad para que el MAS “se saque la costra que se enquistó y se convierta en una fuerza más democrática para mantenerse como una alternativa política”.