Foto de Cortesia

La voz de Dolores Pastran se quiebra y ella no puede detener las lágrimas al hablar de su nieto, Kurt Robert Shrout.

El hombre de 28 años murió el 11 de Diciembre de 2014 mientras viajaba en un auto conducido por una mujer que iba borracha.

“El estaba con unos amigos en el Muelle de Redondo Beach. Estaban tomando. Dicen que él estaba demasiado borracho para manejar. Una de las personas ahí dijo que ella conduciría, y averigüé después, ella ni siquiera tenía una licencia”, relató Pastran.

Alrededor de las 3:15 a.m., cuando iban a exceso de velocidad en una calle de Torrance, el auto en que viajaban se volcó varias veces, golpeó algo y se cortó en mitad. El vehículo terminó a una cuadra de distancia.

“La conductora recibió un DUI (acusación de conducir bajo la influencia), pero sobrevivió”, contó Pastran.

Kurt, a quien Pastran crió como a un hijo, murió como resultado del choque.

“Toda nuestra vida ha sido volteada de cabeza”, dijo ella. “Dependíamos en él para emoción, amor”.

“Esto no es un accidente. La gente no sabe lo horrible que es perder a un ser querido debido a un conductor ebrio, es devastador. La gente puede llamar a alguien para que los lleve a su casa”, dijo Pastran.

Ella y su esposo han estado en consejería desde entonces y todavía no se han recuperado de la pérdida.

“Hasta que pierden un hijo, no sabes lo duro que es”, dijo Pastran. “Si tienes un familia que amas (debes pensar en esto) porque una vez que ya no estás, no estás y dejas un montón de gente que van en este horrible camino”.

En el fin de semana de Año Nuevo pasado, 104 conductores ebrios fueron arrestados en el condado de Los Angeles.

A nivel estatal, la Patrulla de Carreteras de California totalizó un 501 aprehensiones de motoristas embriagados.

En el condado de Los Ángeles se reportaron dos muertes durante el mismo periodo, y nueve a nivel estatal.        

El periodo entre el Thanksgiving y el Año Nuevo es el más letal del año en cuanto a accidentes donde un conductor maneja borracho, dijo Pat Rillera, Directora Ejecutiva Regional para la organización MADD (Madres en Contra de los Conductores Ebrios ) del Sur de California, que recientemente tomó parte en el primer Día de Recordación Nacional impulsado por la organización. Pastran y su esposo fueron parte del evento.

Eventos similares se realizaron en diferentes oficinas de MADD en todo el país para honrar a sobrevivientes y recordar aquellos que han muerto como resultado de que alguien tomó el volante mientras estaba intoxicado.

Un momento de silencia seguido por una conferencia de prensa tuvo lugar en el Museo de Toyota USA Automobile en Torrance para crear conciencia de los servicios a víctimas que ofrece MADD, y para dejarle saber a las víctimas y sus familias que siempre tienen un lugar de apoyo en esta organización.

“Queremos que todo el mundo sepa que siempre tienen un lugar a donde pueden acudir en busca de ayuda en MADD”, dijo Rillera.

Fundada por una madre cuya hija murió a consecuencia de un conductor ebrio, por 35 años MADD ha sido la agencia no lucrativa más grande que trabaja para erradicar el que haya conductores ebrios y drogados, apoyar a las víctimas de estos crímenes y prevenir que los menores de edad beban.

“Las muertes por conductores ebrios son física y emocionalmente devastadoras, y uno de los periodos más difíciles para las familias son estos tiempos cuando extrañan a sus seres queridos en la mesa”, dijo Rillera.

En 2013, 867 personas murieron en California en accidentes donde hubo un conductor ebrio, lo que representa el 29% de todas las fatalidades de tránsito. A nivel nacional, más de 10,000 vidas se perdieron debido a que alguien manejó ebrio y otras 290,000 personas resultaron lesionadas ese mismo año.

Los últimos dos meses del año representan una gran cantidad de estas víctimas.

“La gente anda celebrando, hay muchas reuniones y fiestas donde la gente bebe y, desafortunadamente, cuando la gente celebra, a veces se ponen detrás del volante”, dijo Rillera.

De hecho, el Año Nuevo es el día más letal del año en términos de muertes por conductores ebrios.

En 2013, en todo el país, 160 personas fallecieron debido a un motorista alcoholizado en el periodo de la medianoche y durante todo el Día de Año Nuevo.

“Estas muertes son 100% prevenibles”, indicó Rillera, quien anima a las personas a designar a un conductor sobrio para asegurarse que las carreteras están seguras, que usen el transporte público, llamen a un servicio de viajes o taxi, o que llamen a alguien para que los lleven a sus casas.

“Lo que estamos tratando de dejarle saber a la gente es que esa persona que se pone tras el volante tiene opciones, hay maneras alternativas para que lleguen a su casa sin tener que beber y manejar”, agregó ella.

MADD es a menudo la roca en la que se pueden apoyar las personas después de perder a un ser querido debido a un conductor ebrio.

“Nosotros entendemos el luto”, dijo Rillera.

La agencia ofrece servicios de consejería, ayuda con gastos fúnebres y aún más importante, asistencia en llenar una demanda y navegar el sistema legal y de cortes luego de una de estas muertes.

“Ofrecemos acompañamiento a la corte, les decimos sus derechos”, dijo Rillera, indicando que la mayoría de familias de víctimas generalmente presentan una demanda en contra de un conductor ebrio.

“Fui a MADD porque mi sobrina me contó de ellos. Ellos nos ayudaron emocionalmente. Fueron a la corte con nosotros”, dijo Pastran, quien enfatizó el consejo de no subirse a un auto mientras usted esté borracho o con alguien que esté ebrio.

“Tu podrías morir o podrías causar la muerte de alguien, pero estás dejando atrás a personas que nunca se van a reponer de esto”, dijo ella.