Dos-tercios de los fanáticos dentro del gimnasio de la secundaria Sylmar apoyaban a los Spartans, el resto a Eagle Rock. Había gritos, pedidos, deseos y todo tipo de ánimos durante las más de dos horas que los Spartans batallaron vigorosamente contra los Eagles la noche del martes 17 de mayo, por el derecho a disputar la final de la División II del voleibol masculino de la City Section este fin de semana.

Al final, Eagle Rock sobrepasó a Sylmar en cinco sets — 17-25, 26-24-23-25, 25-12, 15-10.

Fue una repetición de las semifinales del año pasado.

Fue también un final agridulce para los estudiantes de último año de Sylmar, muchos de los cuales nunca habían practicado el deporte hasta llegar a la escuela. Jugadores como Adrián Gómez, Morgan Wadlow y Anthony Zelaya, así como Austin Moore y Andrew Zamora empezaron de cero en su primer año en la escuela y desarrollaron una base espléndida. Es un grupo de jugadoras que nunca ganaron menos de 20 juegos por temporada y consiguieron tres títulos de la Liga Valley Mission en sus cuatro años.

Pero un campeonato municipal sigue sin concretarse.

“Para mi, es doloroso”, dijo Soheil Mashhoud, entrenador de Sylmar. “Como dijo uno de ellos después, ‘no hay arrepentimientos, lo dejamos todo en la cancha’. Solo que no salimos avantes como necesitábamos hacerlo”.

El partido del martes significó más para Sylmar que simplemente un paso hacia la final. El plantel se vio envuelto en un huracán mediático la semana pasada luego de una pelea en la escuela que le siguió a una confrontación luego de la fiesta de graduación. Aunque no hubo más confrontaciones, la imagen de la escuela sufrió un revés a raíz de eso.

Mashhoud desestimó la idea de que el partido se moviera a un lugar neutral debido a problemas potenciales en la escuela.

“Dijimos que no, que estamos en un campus seguro. Mis chicos sabían cuál era nuestro objetivo

— llegar a un partido de campeonato.

“Si llegamos ahí sería una buena señal para la secundaria Sylmar. Aquí tenemos mucha diversidad y trabajamos juntos. Nunca hemos tenido ese tipo de problemas en absoluto”.

La última vez que los Spartans alcanzaron la final de voleibol municipal fue en 2009, cuando perdieron contra Granada Hills en cuatro sets. Era cuando Tyler Honeycutt — quien jugó basquetbol en UCLA y profesionalmente en la NBA y Europa — estaba en su apogeo, bloqueando y lanzando tiros.

Actualmente Sylmar no tiene un jugador titular que mida 6’8″ como Honeycutt, aunque Wardlow y Zamora miden 6-3 y 6-2, respectivamente.

Eagle Rock parecía tener varios jugadores de gran estatura.

“Ellos también tienen a algunos jugadores de clubes”, dijo un fanático de Sylmar.

Esa quizá sea una de las razones por las que los Eagles están a punto de ganar su tercer título de la City Section en cuatro años.

Sylmar tuvo sus oportunidades. Los Spartans ganaron el primer y tercer sets, lo que forzó a los Eagles a ganar los últimos dos. Desafortunadamente para Sylmar, Eagle Rock logró eso dominando esos sets.

¿Se confió Sylmar después de ganar el tercer set, creyendo que Eagle Rock no podría ganar los últimos dos?

Mashhoud lo considera por un momento.

 “Creo que nos confiamos un poco”, dijo. “Se mostró en nuestra ofensiva (en el cuarto set). Empezaron (el cuarto y quinto set) muy lentos… al final, ellos dieron mejores pases de los que dimos nosotros. Dieron mejores saques. Nos ganaron en algunas cosas que no esperábamos”.

Este equipo no ganó un campeonato — que habría sido el primer título de voleibol masculino en la historia de Sylmar. Pero Mashhould los recordará por otra razón.

“Este es un grupo que fue el más unido, todo eran amigos dentro y fuera de la corte. Ha sido divertido y emocionante”.

Aún en un día doloroso.