Immigracion

Gidget Candia Romero está sintiendo el dolor, y no porque haya tenido contracciones desde el lunes 17 de abril en espera de dar a luz a su quinto hijo en cualquier momento esta semana.

Los dolores emocionales para ella comenzaron el 27 de Febrero. Ese día, su esposo, Juan Pedro Romero Cruz, se dirigió a la Corte Municipal de Tacoma en el estado de Washington para pagar unas infracciones de tránsito por conducir sin seguro y sin registro.

Pero al salir del juzgado, Gidget dijo que su esposo fue detenido por agentes de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) que lo esperaban afuera.

Cómo sucedió eso es algo que ella no sabe

“Sabíamos que las multas eran viejas, creo que alguien dentro del juzgado notificó a ICE, es la única respuesta”, dice ella.

De North Hills a Tacoma

La detención migratoria de Juan Pedro fue un giro inesperado para una familia trasplantada desde el Valle de San Fernando al estado de Washington.

Juan Pedro llegó a Estados Unidos desde México a los 15 años y vivió en North Hills.

La pareja se conoce desde entonces. Ambos vivían en el mismo edificio de apartamentos y asistieron a la escuela secundaria Monroe.

Juan Pedro no se graduó. En el grado 12, su familia lo sacó de la escuela para ayudar financieramente en su casa.

El trabaja en construcción, pintura y pisos.

Desde su llegada de México, Juan Pedro nunca ha regresado a su país natal. Y de acuerdo con su esposa, siempre ha llevado una vida recta, trabajando duro y proveyendo para ella y sus hijos. Ella dice que nunca ha tenido problemas con la ley.

Gidget tiene tres hijos de una relación anterior: Carina, de 11 años; Ricky, de 8 y Juan Emilio, de 8.

Su hija Mia tiene 2 años de edad y tienen otro en camino. Para cuando lea esto, el nuevo bebé habrá llegado.

Gidget dice que Juan Pedro ha sido un padre dedicado para todos sus hijos, cuidando y proveyendo para ellos, a pesar de las dificultades.

Carina sufre de ataques de epilepsia y solía tener más episodios en climas extremos. Esto y la promesa de mejores salarios, los llevó a mudarse a Washington hace un par de años.

“Salimos de California en 2015. Yo iba y venía por un tiempo porque no podía acostumbrarme al clima”, dijo Gidget.

Pero “se paga mejor aquí que en California”, y no querían estar separados.

Desde el año pasado, Washington ha sido su hogar permanente.

Las cosas iban bien para ellos, pero luego Juan Pablo fue detenido por inmigración en Febrero. Desde entonces, su mundo se ha vuelto al revés.

“Estoy aquí sola, es él quien paga todo”, dice Gidget.

“He pedido ayuda de todas las organizaciones, pidiendo préstamos de amigos y familiares, pero tarde o temprano me voy a quedar sin hogar”.

La falta de dinero ha sido un problema todo el tiempo.

La pareja ha estado junta desde 2012 y se casaron en 2015. Gidget es ciudadana estadounidense y podría haber tratado de arreglar papeles para Juan Pedro, pero nunca tuvieron fondos suficientes para hacerlo.

“Conseguimos la aplicación, pero nunca la presentamos”, admite Gidget.

Juan Pedro también pudo haber solicitado la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), pero tampoco lo hizo.

Ahora se enfrenta a la deportación.

La única esperanza de Gidget es poder pagar la fianza de su marido. Un juez aprobó una fianza de $15,000 dólares para él, una suma imposible de costear para una pareja con cinco hijos y sin bienes.

Problemas de dinero

Es por eso que Gidget abrió una cuenta en el sitio de Internet GoFundMe para tratar de recaudar $20,000. Al cierre de esta edición, la gente había contribuido menos de $500.

Afortunadamente, el abogado que está ayudando a su esposo ha aceptado trabajar el caso pro bono. “Gracias a Dios por eso”, dijo Gidget.

Juan Pedro está en el Centro de Detención del Noroeste en Tacoma, donde la semana pasada, más de 750 inmigrantes indocumentados se fueron a una huelga de hambre que terminaron justo antes de la Pascua.

“El tiene diabetes y necesita comer, le dije que no lo hiciera (participara en la huelga de hambre)”, dijo Gidget.

De por sí, ella dice que su esposo sólo recibe un sándwich en cada comida.

Sus niveles de azúcar se dispararon a más de 500 en los días después de su detención, dice su esposa.

“Sus niveles de azúcar han estado subiendo debido al estrés, y apenas volvieron a los 145”, contó.

El lunes, cuando se dirigía al hospital con dolores de parto, Gidget había dejado a sus hijos con una vecina que apenas conoce.

La pareja no tiene familia y amigos cerca y tampoco son muy cercanos con familiares en California.

Con todo esto, Gidget siente que está al final de su cuerda.

“Siento que no puedo continuar. Saber que mi marido no hizo nada y está encerrado, me duele”, dice.

“No sé qué voy a hacer, he estado tratando de mantenerme fuerte para mis hijos, pero es difícil”.

Si desea ayudar a esta familia, visite: https://www.gofundme.com/gidget-candia-romero