M. Terry/ El Sol


(izquierda) Foto de la estatua vandalizada publicada en Facebook en 2015

(derecha) Fernandeño Tatviam Banda de los Indios de la Misión, Presidente Tribal Rudy Ortega, Jr. se encuentra junto a la estatua de Serra en Brand Park, en San Fernando.

En 2015, antes de ser canonizado por el Papa Francis, la imagen de Fray Junipero Serra – fundador de varias de las misiones de California – se convirtió en parte del polémico debate sobre el lado bueno y malo de la historia.

Para algunos, Serra representa el “genocidio” de los nativos americanos; para otros fue un hombre piadoso que enseñó a los nativos americanos acerca de Dios y llevó la civilización a tierras apenas pobladas.

Se organizaron protestas, peticiones y marchas en contra de su ascensión a la santidad, mientras que la iglesia católica lo aclamaba como el primer “hispano” en los Estados Unidos en recibir tal honor.

Y parece que Serra y su pasado continúan siendo divisivos.

La semana pasada, una imagen de la estatua de Serra en el Parque Brand, al otro lado de la calle de la Misión San Fernando se hizo viral. Mostraba su cara, pecho y manos pintadas con pintura roja, y la palabra “asesino” escrita en blanco sobre el frente de su cuerpo. Un niño nativo americano de pie con él como parte de la estatua tenía pintura roja bajo sus ojos y por su frente como si estuviera llorando sangre. Una esvástica también fue pintada en el niño.

De esta manera la estatua de Serra se volvió una vez más parte de la reciente polémica sobre monumentos de figuras históricas. Monumentos al General Confederado Robert E. Lee fueron removidos después que un simpatizante Nazi atropelló a un grupo de personas que protestaban contra supremacistas blancos en Charlottesville, Virginia la semana pasada, matando a una persona y dejando lesionadas a decenas más. Los supremacistas llegaron al lugar para honrar el legado de Lee.

Y parece que aquellos que objetan a la postura de Serra en la historia de los Nativos Americanos también desean que se remueva la estatua del fraile.

Pero mientras la noticia sobre el vandalismo de la estatua eran nuevo, al parecer la imagen -difundida a través de Facebook y de otros medios sociales – no lo era.

“Esa es una vieja foto de 2015”, dijo Caroline Ward Holland, miembro de la tribu nativa Fernandeño Tataviam Band of Mission Indians, que habitaron los valles de San Fernando y Santa Clarita antes de que los españoles llegaran a esta zona.

En 2015 antes de la canonización de Serra, Ward Holland y su hijo Kagen rindieron homenaje a su herencia indígena, realizando el “La Caminata por los Ancestros”, donde visitaron las 21 Misiones del estado. También fue una forma de expresar su rechazo a la santidad de Serra.

“Esa foto fue tomada antes de que la caminata llegara a San Fernando”, dijo Ward Holland al San Fernando Valley Sun/El Sol esta semana.

Ella vio la fotografía resurgir hace un par de semanas en Facebook y desde allí se propagó.

“No conozco a la persona que la subió (a las redes sociales)”, dijo antes de añadir que “no consiento el vandalismo de ningún tipo. No es la manera de transmitir un mensaje”.

Dijo que lo único nuevo en el vandalismo de la estatua era la esvástica y algunas palabras pintadas en la base del monumento.

Pero a Ward Holland no le molesta que la noticia renueve la atención sobre algo que ella ha estado abogando durante mucho tiempo, la remoción de la estatua.

“La gente no está de acuerdo con la celebración de la opresión y el flagrante genocidio de la gente del estado de California”, dijo.

Una figura controversial

Nacido el 24 de noviembre de 1713 en Mallorca, España, Miquel Josep Serra i Ferrer entró en la orden Alcantarine franciscanos y tomó el nombre de “Junípero” en honor a San Juniper. A los 27 años, llegó a México.

En 1770, Serra se trasladó a la zona que ahora es Monterey – al norte de California – donde fundó la Misión San Carlos Borroméo de Carmelo. Permaneció allí como “Cura Presidente” de las misiones de Alta California. También fundó la Misión Basilica San Diego de Alcalá en San Diego, San Antonio de Padua en Jolon, San Gabriel Arcángel, San Luis Obispo de Tolosa, San Juan Capistrano, San Francisco de Asís, Santa clara de Asís y San Buenaventura en Ventura, California.

Esas misiones ayudaron a conectar California y permitieron el fácil tránsito de mercancías y personas a lo largo del estado, que era entonces parte de México.

Entre 1769 y 1835, se dice que los misioneros liderados por Serra bautizaron cerca de 90,000 nativos americanos en California. Una vez que fueron convertidos, no se le permitió a los nativos abandonar sus misiones asignadas; los fugitivos eran capturados por los soldados y castigados seriamente.

Los misioneros también prohibieron las tradiciones y costumbres de los nativos americanos, incluyendo su idioma, comida, vestimenta y otras ceremonias.

Algunos grupos de nativos americanos afirman que Serra esclavizó a los conversos, propagó enfermedades y asesinó a innumerables individuos para imponer la cristiandad a la población.

Los Fernandeño Tataviam vivieron bajo la jurisdicción de la Misión de San Fernando y soportaron todo tipo de castigos y vejaciones, borrando gran parte de su historia, dice Ward Holland.

“Nunca debió erigirse la estatua. Es ofensiva”, dijo. “Estamos celebrando a alguien que lideró la esclavitud”.

Ella cuenta que el monumento ni siquiera está en los terrenos de la iglesia, sino en propiedad pública. Y por eso durante años ha estado pidiendo que se remueva.

“La gente moralmente consciente estará de acuerdo en que esto no debe celebrarse “, dijo.

Esta semana, ella está renovando ese esfuerzo. Ward Holland planea ir a la Comisión Indígena de Los Angeles para pedir su apoyo en este esfuerzo y también quiere iniciar una petición.

 

Tribu apoya remoción de estatua

Ward-Holland tiene el apoyo total del Presidente de la Tribu Fernandeño Tataviam, Rudy Ortega Jr.

 “Creo que ya es tiempo de que remuevan esta estatua en San Fernando”, dijo Ortega. “La historia y las atrocidades que ocurrieron a mis ancestros y a los de Caroline…la razón por la que le pedí que trajera esto de nuevo al concejo de la tribu es para entender mejor por qué debe ocurrir (la remoción de la estatua) – no solo para el público sino para nuestros miembros de la tribu.

 “Hay católicos en nuestra tribu. Y encuentro que tener una discusión abierta nos genera un diálogo significativo – que es parte del proceso de sanación. Todo el mundo puede expresarse, ya sea para mantenerla o removerla. Pero esencialmente estoy del lado de Caroline. Ella y yo hemos hablado, y estamos de acuerdo que es tiempo de removerla. Y por eso estamos tomando este paso.

Pero no todos están de acuerdo.

“El problema no es tanto la remoción de una estatua y ponerla en un museo, sino más bien la pregunta de ¿dónde termina el revisionismo? Después de las estatuas, ¿Qué sigue? ¿Los nombres de calles, edificios y ciudades? ¿Debe el dinero ser reimpreso para evitar cualquier asociación con la esclavitud? ¿Debe la Constitución ser descartada o reescrita porque sus autores eran dueños de esclavos? ¿Y quién escribirá la nueva?”, preguntó Marshall Connolly de California Network en el sitio web Catholic Online.

“La historia está llena de cosas desagradables, al igual que el presente. Es importante reconocer los pecados del pasado, pero también es importante reconocer que algunas de las mismas personas también aportaron grandes cosas al mundo”, escribió Connolly.

Esta no es la primera vez que una estatua de Serra fue atacada. Poco después de que el Papa Francisco lo elevó a la santidad en 2015, los vándalos hicieron de las suyas en la Misión de Carmel donde los restos del santo están enterrados, dañando estatuas y sepulturas.

Pero esto no desanima a Ward Holland.

¿Qué reemplazaría la estatua se le pregunta?

Ella sugiere “¿por qué no celebrar la gente original de la zona?”

Ella indica que no hay nada en la zona para conmemorar a los verdaderos dueños de la tierra, los Fernandeño Tataviam.

“Eso sería curativo para la gente nativa. La celebración de esta horrible persona que hizo tantas cosas terribles a tus antepasados, no puede haber perdón”, dijo.