WASHINGTON, D.C. – La semana pasada, el senador de los Estados Unidos Alex Padilla, miembro de alto rango del Subcomité de Inmigración del Comité Judicial del Senado, subió al estrado del Senado para defender a los beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) tras la declaración del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de que “los extranjeros ilegales que afirman ser beneficiarios de DACA no están automáticamente protegidos de la deportación”.
“Colegas, parece que cada día la administración de [el presidente Donald] Trump encuentra nuevas formas de desafiar el estado de derecho”, dijo Padilla durante su intervención en el Senado. “Esto ha sido más claro que nunca en su crueldad hacia los inmigrantes”.
Padilla criticó el intento de la administración Trump de que los beneficiarios de DACA se “auto-deporten”, enfatizando que estos residentes de largo plazo, que fueron traídos al país cuando eran niños, han estado trabajando, estudiando y viviendo legalmente en los Estados Unidos desde 2012 y son miembros vitales de las comunidades estadounidenses.
“El objetivo de DACA es la protección contra la deportación porque no son criminales ni un peligro para la sociedad. Son jóvenes que han vivido en Estados Unidos por tanto tiempo como pueden recordar”, exclamó Padilla. “Por el amor de Dios, son parte de nuestras comunidades, y son jóvenes adultos que ahora se han convertido en abogados, médicos, maestros, y que tienen más amor por todo lo que este país representa que cualquiera de los que los amenazan en el Departamento de Seguridad Nacional de Trump”.
Destacó la historia de Javier Díaz Santana, un beneficiario de DACA de 32 años con discapacidad auditiva que fue arrestado mientras trabajaba en el lavado de autos de Los Ángeles, donde ha trabajado arduamente seis días a la semana durante los últimos cinco años. Agentes de inmigración enmascarados, portando armas, allanaron el lavado de autos en Temple City, confiscaron su identificación y lo esposaron, impidiéndole comunicarse. A pesar de no tener antecedentes penales y de vivir en los Estados Unidos desde que tenía cinco años, Javier fue llevado a El Paso, Texas, donde enfrentó el riesgo de deportación.
“Tan trágica y desgarradora como es la historia de Javier, él no está solo. Ha habido más y más historias de beneficiarios de DACA siendo arrestados y detenidos, y el miedo solo está creciendo en las comunidades”, dijo Padilla.
“No me digan que la Administración Trump está siguiendo la ley cuando escuchamos casos como este, y no me digan que la Administración solo está apuntando a criminales peligrosos y violentos porque los datos demuestran lo contrario”, señaló. “La gran mayoría de los que han sido arrestados y detenidos y muchos de los deportados, muchos sin debido proceso antes de ser deportados, no son criminales convictos”.
Mientras la Administración Trump ataca indiscriminadamente a todos los inmigrantes, en lugar de centrarse en los criminales violentos, incluyendo el arresto de residentes permanentes legales y aquellos que están aquí con protecciones legales, Padilla instó a los republicanos a unirse para proteger a los beneficiarios de DACA aprobando la Ley DREAM, la cual enfatizó que los republicanos siguen apoyando en privado.
También criticó a la administración por convertir a los inmigrantes trabajadores en chivos expiatorios y por utilizar una cruel aplicación de la ley de inmigración como espectáculo para distraer de su agenda política fallida.
“No se equivoquen, los estadounidenses no olvidarán pronto lo que esta Administración está haciendo a sus vecinos, a sus compañeros de trabajo, a sus amigos”, dijo Padilla. “Pero no descansaremos hasta que promulgamos protecciones reales y permanentes para los beneficiarios de DACA que tanto contribuyen a nuestro país”.





