As comunidades en todo el país conmemoran este febrero el Mes Americano del Corazón, y Dignity Health destaca la importancia vital de mantener proactiva la salud cardíaca, instando a las personas a priorizar la comprensión de sus factores de riesgo cardíaco mediante cribados integrales.
La enfermedad cardíaca sigue siendo la principal causa de muerte para hombres y mujeres en Estados Unidos, y aun así muchos casos son prevenibles o manejables con detección temprana.
“El Mes del Corazón es más que una campaña de concienciación; es un llamado a la acción crucial”, dijo el Dr. Jahandar Saleh, destacado cardiólogo del Centro Médico Northridge de Dignity Health. “Muchas personas no se dan cuenta de que están en riesgo de padecer una enfermedad cardíaca hasta que experimentan un evento grave. Por eso, hacerse pruebas, entender sus números y mantener un diálogo abierto con su médico son fundamentales. La detección temprana puede literalmente salvar una vida.”
La enfermedad cardíaca a menudo se desarrolla de manera silenciosa, y los síntomas pueden no aparecer hasta que se haya producido un daño significativo. Las pruebas de cribado juegan un papel crucial para identificar señales de alerta y factores de riesgo antes de que se agraven a condiciones más severas como infartos, accidentes cerebrovasculares o insuficiencia cardíaca.
Cribados Clave que Todos Deberían Considerar
Dignity Health recomienda una gama de cribados, adaptados a los factores de riesgo y la edad de cada persona. Estos suelen incluir:
– Chequeos de presión arterial: la presión arterial alta (hipertensión) es un factor de riesgo importante para la enfermedad cardíaca y los accidentes cerebrovasculares, a menudo sin síntomas perceptibles. Las revisiones regulares son esenciales.
– Pruebas de colesterol (panel lipídico): mide el colesterol total, LDL (“malo”), HDL (“bueno”) y triglicéridos, lo que puede indicar acumulación de placa en las arterias.
– Pruebas de glucosa en sangre (cribado de diabetes): la diabetes no tratada puede dañar gravemente los vasos sanguíneos y nervios, aumentando significativamente el riesgo de enfermedad cardíaca.
– Índice de masa corporal (IMC) y circunferencia de la cintura: indicativos de obesidad, un factor importante para las condiciones cardíacas.
– Electrocardiograma (ECG/EKG): una prueba rápida y sin dolor que registra las señales eléctricas del corazón, detectando irregularidades en el ritmo y la estructura cardíaca.
– Cribados avanzados (según lo recomiende un médico): para quienes presentan factores de alto riesgo, los médicos pueden recomendar tomografías de puntuación de calcio, pruebas de esfuerzo o ecocardiogramas para obtener una visión más detallada de la salud cardíaca.
“Conocer sus números —su presión arterial, su colesterol y su glucosa— es el primer y más poderoso paso para prevenir la enfermedad cardíaca”, añadió Saleh. “Estas pruebas simples, que a menudo se realizan durante un chequeo de rutina, proporcionan percepciones invaluables que empoderan a usted y a su equipo de atención médica para tomar decisiones informadas sobre su salud.”
Más allá de los cribados, se recomienda adoptar modificaciones en el estilo de vida que apoyen un corazón saludable, incluyendo una dieta equilibrada, actividad física regular, mantenimiento de un peso saludable, manejo del estrés y abandono del tabaquismo.
Programe una visita de salud preventiva con su médico para discutir sus factores de riesgo personales y determinar qué cribados son adecuados para usted. Es una inversión en su futuro y una oportunidad para vivir una vida más larga y saludable.


