M. Terry / El Sol

Merece más reconocimiento-- El talentoso Clarence Williams lidera a todos los mariscales de campo de la División II de la City Section en yardas conseguidas por pases.

 

Casi siempre hay mucho talento entre los mariscales de campo del Valle, y esta temporada no es la excepción. Blake Green, de Alemany; Adam Blythe de El Camino Real; Chris Duncan de Taft, Johnathan Porter de Arleta y Edward Sias de Chaminade son algunos de los que están pasando por una gran temporada.

Pero hay un mariscal de campo del cual nadie habla–y deberían.

Clarence Williams, Jr. está jugando en Sylmar sin que nadie le preste mucha atención. Los Spartans no son parte del radar de fútbol americano en Los Angeles City Section quienes están más atento en escuelas privadas o de más renombre que atraen a atletas de alto calibre. Sylmar también ha sido abrumado en los últimos años por el resurgimiento de San Fernando que ha ganado un par de títulos de la División II de la City Section.

Eso podría cambiar esta temporada, gracias en gran parte a Williams.

Actualmente lidera en yardas por pases a todos los mariscales de campo de la División II de la City Section con 1,471 y ha lanzado para 20 touchdowns contra tres intercepciones. El ha ayudado a los Spartans a conseguir una marca de 6-2. Además, Sylmar (4-0) y Canoga Park (5-0) son los únicos equipos invictos en la Liga Valley Mission. 

Pero los números solo cuentan parte de la historia. Williams tiene un brazo que puede lanzar con fuerza y puntería; pies rápidos, y toma decisiones rápidamente.

“CJ es un líder, lo puedes notar”, dijo el entrenador de Sylmar, John Brazil. “Si las cosas le van bien, a nosotros también. Este es su segundo año como titular, y puedes notar que la ofensiva se está conformando….El tiene un brazo fuerte y buena puntería. Este año decidimos ir con cuatro wideouts y queremos que defiendan a nuestros atletas. El lee las coberturas y encuentra al hombre que está abierto.

“Supimos a principios de año que teníamos una línea sin experiencia con cinco titulares nuevos, y que nos tomaría tiempo acomodarnos. Pero ahora estamos creando momentum. Y él es la persona que lo pone en movimiento”.

Otros, como el entrenador Robert Garcia de San Fernando, concuerdan con eso.

“Ha mejorado en leer defensas”, dijo Garcia, luego de que Williams destrozó a los Tigers con 306 yardas en pases y cinco touchdowns en la victoria de Sylmar de 49-15. “Se está convirtiendo en el líder que no era el año pasado porque estaba más joven. Creo que el equipo lo ha respaldado. No lo van a golpear, tiene un buen pase y sabe a quién le va a lanzar”.

Con 6 pies y de 170 libras, Williams no tiene las “medidas” que les gustan a los entrenadores colegiales que prefieren aquellos de 6-3 o más altos y de al menos 225 libras. Y con 16 años, no parece que ganará más altura o peso.

Por el momento, Williams está enfocado en que los Spartans ganen un título de fútbol americano de la City Section, algo que no han logrado desde 1994. Y, con los Spartans habiendo ganado seis de sus últimos siete partidos desde la derrota de 43-0 contra Crespi en el partido de apertura, Williams cree que el equipo está creando el movimiento requerido para llegar lejos en la post temporada.

“Definitivamente vamos en camino”, dijo Williams,  que se prepara para un partido en casa este viernes 31 de Octubre contra Reseda. “Tomó algunos partidos para organizarnos, y el entrenador [Brazil] dijo que no tomaría unos cuatro juegos más. Y ahora, estamos llegando a la cima. Todavía tenemos que crecer un poco. Pero en cuanto a la unidad de nuestro equipo, estamos a 100 por ciento”.

Eso es importante, dijo Williams. Cualquier desatención a los detalles y propósito hecho a tierra lo que habría sido una temporada de campeonato para Sylmar el año pasado. Los Spartans terminaron segundos en la Liga Valley Mission–perdiendo solo ante San Fernando–y se enfrentaron a Chatsworth en un partido de semifinal de la División II. Los jugadores esperaban con ansias la revancha con San Fernando, pero en cambio fueron destrozados 47-20 por Chatsworth.

Si la derrota le enseñó algo a Williams, fue el valor de jugar el partido que tienes enfrente. Williams dijo que fue una lección que nunca olvidará.

“Fue motivación para este año”, dijo. “Antes de la temporada, los entrenadores estuvieron hablando cómo Chatsworth todavía está ahí, cobrando fuerza…cada vez que tomamos las cosas con calma, ellos nos mencionan a Chatsworth para que sigamos adelante.

“Perder el año pasado, fue un sentimiento feo–muy feo. Ellos corrieron el balón todo el partido. Creo que un chico consiguió 300 yardas por sí mismo. No podíamos hacer nada contra eso; ellos eran más grandes y fuertes que nosotros”.

Williams también estuvo motivado a mejorar por sí mismo. Al final de la temporada pasado, los entrenadores querían cambiar la ofensiva de una que se basa en el juego terrestre al de pases. Ellos querían que Williams estuviera en mejor forma para soportar eso, o correr la pelota si fuera necesario. Ellos querían más rapidez y fuerza de parte suya.

Williams pasó las horas necesarias en la sala de pesas para reforzar su cuerpo, corriendo más para mejorar su velocidad. Y todo eso ha surtido efecto, según Brazil.

“Mentalmente es fuerte y tiene la mentalidad que es un corredor”, dijo el entrenador de Sylmar. “Así que no teme nada en la caja. Y es un mariscal de campo que se queda en la caja. El ve hacia el campo y confía en su línea, y es lo suficientemente fuerte físicamente para soportar los golpes”.

Williams no lo hace todo por sí mismo en Sylmar. Los running backs Marcus Gandy y Shonte Smith también apoyan la defensiva y los receptores, liderados por Anthony Muse, tiene varios hombres con buenos brazos que pueden correr.

Pero en Williams, los Spartans tienen el catalizador con cerebro que necesita todo equipo para ser exitoso. Si de verdad lidera a los Spartans a un campeonato de la Ciudad, la gente afura de Sylmar empezará a poner atención.

Pero ya deberían hacerlo.