Un total de 5,216 hombres, mujeres y niños sin hogar fueron contabilizados en el Valle de San Fernando durante el conteo anual de desamparados realizado en Enero por la Autoridad de Servicios para Indigentes de Los Angeles (LAHSA).

Esa cifra representa un aumento del 8 por ciento en comparación con el último conteo realizado en 2013, cuando se contabilizaron 4,836 sin un lugar donde vivir.

El aumento es un reflejo de un incremento general en el número de individuos sin un lugar donde vivir registrados por cientos de voluntarios que por varias noches recorrieron el condado la última semana de Enero realizando este censo.

Naomi Goldman, vocera de LAHSA, dijo que hay “varias piezas del clima económico en Los Angeles relativos a salarios y desempleo, así como la crisis de vivienda de bajo costo, que impactan a toda la región” y que podrían estar detrás de este aumento.

Más de 5,500 voluntarios revisaron tiendas de campaña, campamentos, vehículos y en lugares escondidos en busca de las personas que viven en las calles. El conteo registró un aumento del 12 por ciento en el número de personas sin hogar a través del condado de Los Angeles (excluyendo Glendale, Pasadena y Long Beach) desde 2013. Actualmente hay 44,359 personas indigentes, comparado con 39,461 hace dos años.

A pesar del incremento en la población indigente en general, el número de veteranos desamparados se mantuvo casi sin cambio desde 2013 (4,007 en ese año) y 4,016 en 2015.

“La demanda de asistencia para indigentes ha aumentado en Los Angeles y varios estudios recientes han confirmado la crisis de vivienda a bajo costo en la región”, dijo Peter Lynn, Director Ejecutivo de LAHSA. “Estamos trabajando arduamente para enfocar recursos e intervenciones para crear una infraestructura sostenible, sistemática para proveer albergue a nuestros vecinos sin hogar. La falta de aumento en la población indigente demuestra el impacto positivo de aumentar recursos federales y locales para albergar a veteranos indigentes, pero muestra un serio desafío de que nuevos veteranos carezcan de hogar. Los Angeles ha albergado 7,500 veteranos desde 2013, pero necesitaremos aumentar ese espacio para terminar con la indigencia de veteranos”.

ALQUILERES Y SALARIOS

El aumento en el número de indigentes en estos dos últimos años es en parte el efecto del alto costo de vida en esta parte del país, particularmente cuando se trata de viviendas a bajo costo. El promedio de alquiler en la región de Los Angeles fue de $1,716 en Diciembre 2014, según el estudio USC Casden Forecast 2014, uno de los 10 lugares con alquiler más alto en Estados Unidos.

Según el reporte California Housing Partnership de Abril 2015, los hogares de más bajos recursos en California gastan 2/3 de sus ingresos en la vivienda, dejando poco dinero para comida, cuidado de salud, transporte y otras necesidades y 1.5 millones de hogares de bajos ingresos — la mitad de ellos en los condados de Los Angeles, Orange y el Inland Empire — no tienen acceso a viviendas que puedan costear.

Mientras tanto, los angelinos ganan menos que en cualquier otra ciudad comparativa, indica un reporte que el Economic Roundtable dio a conocer en Marzo 2015.

Los sindicatos y varias organizaciones de trabajadores han iniciado un empuje para aumentar el salario mínimo en la Ciudad de Los Angeles a $15 la hora. Sin embargo, las agrupaciones empresariales han dicho que esto resultará en la pérdida de empleos y el cierre de negocios.

El Alcalde Eric Garcetti ha hecho su propia propuesta para aumentar el salario mínimo a $13 para 2017 y $15 para 2019.

“Poner fin a la indigencia es una de mis mayores prioridades como Alcalde, y hemos hecho un progreso significativo al ofrecer vivienda permanentemente a más de 3,700 veteranos sin hogar, desarrollando nuestro Sistema Coordinado de Entrada para maximizar recursos y llevar nuevo liderazgo a LAHSA”, dijo el alcalde Garcetti en respuesta a los resultados del conteo de desamparados. “En Enero, participé en el Conteo de Indigentes de LAHSA y ví de primera mano el aumento en la población indigente, mostrando que a pesar de nuestro progreso, debemos hacer más para terminar con la indigencia. Es por eso que estamos expandiendo nuestro sistema para proveer albergue a personas sin hogar y dando fondos para viviendas asequibles. Para prevenir que la gente se vuelva indigente, estoy proponiendo un aumento en el salario mínimo y pidiendo más servicios y vivienda para nuestros angelinos más vulnerables. Y debemos profundizar nuestro compromiso para un enfoque regional hacia la indigencia ya que este tema requiere una fuerte alianza en todos los niveles de gobierno, el sector privado, agencias no lucrativas y la comunidad filántropica”.

Los resultados del conteo de desamaprados se envían al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, el cual determina la cantidad de fondos federales que recibrá el condado.

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