A. Garcia / El Sol

Residentes de Pacoima y otras comunidades que podrían verse afectadas por la construcción de una ruta propuesta para el tren de alta velocidad en el este del Valle de San Fernando llegaron el sábado 16 de Mayo al auditorio de la Escuela Intermedia Maclay en Pacoima donde se realizó una reunión sobre el proyecto.

La preocupación principal de los residentes es la ruta conocida como SR-14, que cortaría a través de áreas sumamente pobladas del Valle, pasando por Sun Valley, Pacoima, San Fernando y Sylmar, antes de dirigirse al Valle del Antílope.

Para que el tren pase por estas áreas, a una velocidad de alrededor de 200 mph, se planea la construcción de paredes de hasta 20 pies de alto que practicamente dividirían a las comunidades y cerrarían calles enteras. Todo esto tiene a muchos residentes hablando de desplazamientos y seguridad.

Muchos de las personas que viven en el Noreste del Valle han sobrellevado dificultades económicas después de la pérdida de fábricas en las últimas décadas, incluyendo el cierre de la planta automotriz GM en Van Nuys y una fabricante del aeroespacio. El prospecto del pase de un tren de alta velocidad a través vecindarios altamente poblados se une a los problemas que enfrentan muchos residentes, ya afectados por condiciones económicas frágiles. Agréguele a esto problemas de seguridad pública.

La agencia no lucrativa Pacoima Beautiful estima que la ruta SR-14 impactaría hasta 8,000 familias y más de 10,000 estructuras actuales. La organización indica que hay un patrón de injusticia económica y ambientalista cuando se imponen proyectos en comunidades de bajos recursos, como no se hace en las zonas más afluentes. La organización aduce que Pacoima y otras comunidades sería devastada por este ruta.

“Desde un punto de vista moral, ¿Por qué escogerían esa (ruta)?”, cuestionó Michael Gonzalez, Co-Director Communities Against Displacement, un grupo comunitario que se opone a la ruta SR-14 en su delineación actual. “¿Por qué escogerían el área más densa en población para poner esa ruta? Cuando incluyan la SR-14 en el Estudio de  Impacto al Medio Ambeiente, vamos a ponernos histéricos y levantarnos de brazos”.’

Karina Ceja, también Co-Directora del grupo, expresó el mismo punto de vista con respecto a esta ruta.

“Siento que no le están poniendo atención a nuestra comunidad”, dijo ella, indicando, que según cree, el tren no traería ningún beneficio a Pacoima y otras áreas del Valle por donde pase, sino solo división y problemas.

Norma Ramírez, otra residente de Pacoima, también dice estar preocupada por el impacto que el tren tenga sobre la calidad del aire y la contaminación.

“Ya tenemos problemas con el asma y otras condiciones. No sabemos lo que traiga esto”, expresó.

Ella también dijo que le preocupa la construcción de paredes de 20 pies de altura, las cuales considera destruirían su comunidad.

“Eso desplazaría a mucha gente”, dijo.

El grupo creó numerosos carteles mostrando su oposición a la ruta, los cuales llevaron a la reunión.

Pero Communities Against Displacement no está completamente en contra del tren de alta velocidad, sólo la ruta que se ha propuesto para atravesar estas áreas.

Joel Fajardo, Alcalde de la Ciudad de San Fernando, indica que él y la municipalidad tampoco se oponen al proyecto, solo la ruta SR-14.

El estima que si la ruta se construye y pasa en el corazón de su ciudad, podría significar la pérdida de $3.5 millones anuales en ingresos, ya que la construcción significaría la remoción de varios negocios ya establecidos a lo largo de la calle Truman.

“Eso no es nada para Los Angeles, pero es una gran parte de nuestro presupuesto. Significaría la ruina económica”, dijo.

La otra ruta que se propone pasaría por el Bosque Federal Angeles. Sin embargo, comunidades en áreas montañosas y activistas del medio ambiente se han opuesto fuertemente a esta ruta ya que dicen que impactaría mantos acuíferos y destruiría zonas forestales.

Mientras, Kelly Decker de la Coalición SAFE (Save the Los Angeles Forest for Everyone), dice que ellos se oponen a todas las rutas propuestas hasta la fecha.

“Ninguna es aceptable para la gente del Valle de San Fernando”, dijo ella. “No lo vamos a tirar al patio de alguien mas. Esto destruiría al Valle de San  Fernando”.

Decker admite que el proyecto ha puesto a una comunidad en contra de la otra.

“Eso era lo que quería la Autoridad del Tren de Alta Velocidad, dividir y conquistar y no lo vamos a permitir”, dijo ella.

Durante la reunión, Jaime Arias, quien nació y ha vivido en Pacoima toda su vida, se encontró con que la reunión no se estableció como un diálogo comunitario. El pidió hablar directamente con un representante del tren de alta velocidad.

“Mi primera preocupación es que esta ruta desplazará a mucha gente que tiene un ingreso fijo. Una vez sean desplazados, [y sus casas sean tomadas bajo el dominio inminente] A dónde van a ir esas personas?”, cuestionó Arias. “Ya tenemos una gran población indigente en Pacoima, muchas personas están a un punto de caer en la mendicidad porque el costo de todo ha subido. Puedes ver a gentes desamparadas alrededor del Ayuntamiento de Pacoima. Tenemos a personas viviendo en cocheras convertidas y aquellas que son dueñas de casas están al borde del precipicio y es por eso que convierten sus cocheras en viviendas. Por eso ves tantos autos en cada calle porque no pueden poner sus carros dentro de sus garajes [convertidos]”, dijo Arias.

Agregó que las familias serán divididas y aquellas que reciben el precio del mercado por sus viviendas, al ser compradas por la Autoridad del Tren de Alta Velocidad, encontrarán que serán forzados a pagar impuestos de propiedad más altos cuando tengan que mudarse a otras áreas, donde posiblemente tengan menos espacio del que gozan actualmente.

Arias dijo estar decepcionado de que su representante en el Concilio de Los Angeles, Felipe Fuentes, no ha atendido las preocupaciones de los residentes en las audiencias que se han realizado.

“Recuerdo que él asistió a una de las reuniones del Concilio Vecinal de Pacoima y actuó como animador del tren de alta velocidad”, dijo.

Arias también repite la pregunta que se hacen muchos residentes del área. “¿Por qué quieren poner esta ruta aquí? ¿Pensarías que aquellos que utilicen el tren de alta velocidad quisieran viajar al lado de las bellas montañas o el océano de California? Pensaría que eso fuera una gran atracción turística para el tren de alta velocidad”.

LA REUNIÓN

Quizá para reducir las fuertes protestas que han tomado lugar en otras reuniones previas, el evento del fin de semana pasado se realizó de manera distinta. Esta vez se basaba en diferentes “estaciones” alrededor de monitores donde representantes de la Autoridad del Tren de Alta Velocidad respondían a preguntas de los asistentes sobre las rutas, y otras cuestiones del proyecto.

Luego hubo una “presentación formal”, pero después de ésta no se permitió al público hacer preguntas.

“Solo hablaban de las rutas, del posible impacto al medio ambiente y otros temas técnicos sobre el proyecto”, describió Arias.  “Ellos controlaron la situación y estaban en control de toda la información. No fue educativa, fue más que todo indoctrinamiento”.

Los residentes también han notado que en cada reunión la Agencia del Tren de Alta Velocidad enfatiza los miles de empleos que dicen serían creados por el proyecto, implicando que estos puestos de trabajo serían para personas de las comunidades locales.

“Y creo que ellos usan la barrera del idioma para no responder apropiadamente a las preocupaciones de los residentes. En una reunión, había una persona que habló en español y fue muy elocuente y sincero. El vive en San Fernando Gardens y tenía miedo de que fuera sacado junto con sus vecinos, así como fue desplazado de su casa en un área rural, y ahora es mayor y es mucho más difícil”, expresó Arias. “Voces como esas necesitan ser escuchadas y él hizo unos buenos puntos y otras personas necesitan escuchar lo que personas así tienen que decir y se necesitan realmente buenos intérpretes en esas reuniones. Pero al contrario, solo hablan de la construcción del tren de alta velocidad y no responden de cómo afectará a la gente. Quieren alejarse del factor humano”.

Arias dijo que no puede creer que lo que dicen los representantes del Tren de Alta Velocidad. “Sus acciones dicen algo diferente. En otras palabras, solo van a ser el conducto de comunicación y no quieren escuchar de la comunidad y quieren disuadir el que la comunidad se una”, añadió.

La próxima reunión sobre el tema será el 28 de Mayo en el Parque Las Palmas en la Ciudad de San Fernando.

La ciudad está animando a la gente a asistir al evento y “hacerse escuchar”.

Una vez concluya esta ronda de reuniones, la Junta de Directores del Tren de Alta Velocidad se reunirá el 9 de Enero en el edificio Ronald Reagan del centro de Los Angeles.

Una vocera del Tren de Alta Velocidad dijo que “entendemos que las emociones están en su más alto nivel en esta etapa” y dijo que los residentes que quieran ofrecer un comentario público tienen 90 segundos para hablar al respecto.

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