M. Terry / El Sol

Restaurando la Tradición -- Chris Duncan (izq.) y Eric Dinsmore harán lo mejor para regresar el equipo de football de Taft a su estatus élite en 2015.

No es fuera de lo común que un equipo de football experimente dos temporadas en una. A veces el año empieza prometedor, pero luego se descontrola debido a lesiones, mala química, malas estrategias o mala suerte. Y a veces empieza lento y al equipo le cuesta tiempo encontrar el ritmo y la identidad, pero una vez lo hace las cosas cambian.

Esto último explica por lo que pasó el equipo de la secundaria Taft en 2014. Los Toreadors tenían a muchos jugadores que llegaron al primer equipo y la cohesión y camaradería que se necesitaba para tener éxito no estaba ahí. De hecho, después de una humillante derrota de 44-10 contra Harvard-Westlake el 19 de septiembre que significó un registro de 1-3, el entrenador Deron Braswell tomó una decisión radical.

“Lo que decidimos fue empezar de nuevo”, dijo Braswell. “No hicimos un plan de juego para (Fairfax de Los Angeles), sino que fuimos de regreso a lo básico”.

Los Toreadors ganaron ese partido contra Fairfax — y a domicilio — y cuatro de los siguientes cinco juego. La única derrota durante ese periodo fue contra Birmingham, el campeón de la Liga West Valley. Al final, Taft terminó la temporada regular con marca de 6-4, en el segundo lugar de la liga y alcanzó los playoffs de la División I de la City Section.

Eso quizá no signifique mucho a simple vista, especialmente con un programa con la historia que tiene Taft, que incluye un campeonato de la Ciudad en 1998. Pero Braswell, que está en su tercera temporada, ve el retorno de Taft al nivel competitivo que no ha alcanzado desde que ganó el título de liga en 2010.    

“Lo que hemos tratado de hacer en el pasado es poner el tono de lo que queríamos ser como programa. Nos deshicimos de 40 chicos el año pasado, intentamos inculcarles cosas que creímos que eran importantes al programa. Donde los ves funcionando es en esto: Ahora puede estar fuera [del salón de pesas], puede que no haya entrenadores ahí, y puedes escuchar a los líderes del equipo hablando como si fueran entrenadores. Si ponemos el oído en la puerta y escuchamos lo que está pasando ahí adentro, si ellos ven a una persona que no esta trabajando arduamente, paran la sesión de pesas y todo el equipo hará lagartijas o cualquier otro ejercicio, porque una persona no está haciendo lo que debe. Así es como debe funcionar un equipo.

“Soy un entrenador, jugué football. No me importa quién seas — puede que te caiga muy bien, pero te vas a cansar de escuchar mi voz. Pero no se van a cansar de escucharse entre sí. Si ellos lo dicen y se cuidan unos de otros, no tengo porque empujarlos en absoluto. Quiero que ellos sientan que tienen cierto control de este programa. Este año no tenemos a un montón de chicos que no habían jugado en el primer equipo anteriormente. Tenemos a muchos chicos que ya pasaron por una temporada. Así que todo fluye un poco más fácil ahora”.

Aun más importante para Braswell, debería ser un año más fácil en cuanto al mariscal de campo. El año pasado, el jugador inicial Chris Duncan mostró destellos de talento como en su tercer año, dando pases por 2,117 yardas y 24 touchdowns (contra 13 intercepciones). Pero, al igual que muchos otros, era su primer año en el primer equipo. Esta temporada viene con el conocimiento completo del libro de jugadas y el apoyo total de los entrenadores y los jugadores para hacerse cargo del espectáculo.

“Es su equipo”, dijo Braswell. “Creo que se ha posicionado en un lugar donde puede liderar este programa. Veremos qué pasa cuando den la patada inicial. Pero creo, en estos momentos, si voy a decir que empiezo una temporada de football y Chris Duncan es mi mariscal de campo, me siento más seguro con él que con cualquier otro mariscal de campo de último año que haya tenido”.

Duncan, de 17 años y quien mide 6-4 y pesa 180 libras, muestra un alto nivel de confianza en sí mismo.

“Estoy dispuesto a enfrentar a cualquiera si lo necesito”, dijo Duncan. “Soy un chico tranquilo, pero a veces debes ser fuerte — y no tener miedo de ser así”.

Él tiene bastante ayuda en la ofensiva. Se espera que el running back Darian Albrecht, que corrió para 444 yardas y tres touchdowns el año pasado, tenga un mayor desempeño esta temporada. Duncan también tiene a varios wide receivers, incluyendo a un saludable Gerod Johnson, a quien las lesiones lo limitaron a cuatro partidos el año pasado.

Es la defensa que requiere más reestructuración. Está Alex Evans, lineman defensivo elegido al equipo ideal de la Ciudad, así como los talentosos linebackers Anfernee Aguada y Damon Wiggins. Otros que también regresan son el cornerback Jharon Neal, el defensive end Eric Dinsmore, ambos elegidos al equipo ideal de la liga.

De 6 pies de estatura y 210 libras, Dinsmore — de 17 años y estudiante de último año, quizá parezca pequeño para su posición. Pero el puede ser una fuerza en la cancha; 36 de sus 66 tackles el año pasado fueron por sí solos, sin la ayuda de compañeros.

Su nivel de confianza para la temporada que se aproxima también es alta.

“Jugué contra chicos bastante grandes el año pasado y pude competir con ellos”, dijo Dinsmore. “Este es mi segundo año en el primer equipo. Siempre hay cosas que puedes mejorar, pero sí creo que todos estamos acostumbrados a este ambiente ahora. Hemos progresado mucho. Siento que estamos listos. Yo siento que estoy listo. Ya conocemos el libro de jugadas”.

Jugadores y entrenadores respetan el hecho que Birmingham ha ganado o compartido los cuatro últimos títulos de la Liga West Valley. Pero los Toreadores también creen que el segundo lugar en el que terminaron el año pasado en la liga muestra que no están muy distantes de regresar a la cima.

Empezar con un mejor desempeño en contra del mismo grupo de equipos fuera de liga que enfrentaron el año pasado — iniciando con el partido del 28 de agosto en Canoga Park — probará a otros cuán lejos ha llegado en realidad Taft. Pero los Toreadors entran el 2015 como una cantidad conocida, una lista para mostrar que pueden jugar una temporada entera, no solo la mitad.

“Siento que este año, en general, seremos un gran equipo — en la ofensiva y en la defensa”, dijo Dinsmore. “Se siente como un equipo completo, que se mueve en unísono”.

“El año pasado estaba tembloroso y nervioso. Ahora voy a salir con confianza”, agregó Duncan. “Tuve mi año para resolver todos los problemas. Ahora estoy listo”.