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SAN SALVADOR, El Salvador (AP) — Al menos 6,657 personas fueron asesinadas en 2015 en El Salvador, con un promedio de 104 muertes violentas por cada 100,000 habitantes, que superó los registros históricos de este pequeño país centroamericano y lo confirma como uno de los más violentos del mundo.

El director general de la Policía Nacional Civil, comisionado Mauricio Ramírez Landaverde, confirmó a periodistas que el año 2015 cerró con 6,657 homicidios, un promedio de 18 muertes violentas por día, superando en 2,715 los 3,942 asesinatos del año anterior y según las autoridades de seguridad pública la mayoría de los homicidios fueron perpetrados por las maras o pandillas que también están involucrados en el narcotráfico y otros delitos como la extorsión.

“La tasa de homicidios expresa la incapacidad del Estado salvadoreño y de la sociedad salvadoreña para garantizar la defensa del bien más fundamental que puede existir en una sociedad, que es la vida”, dijo a la AP la investigadora de la Universidad Centroamérica José Simeón Cañas (UCA), Jeannette Aguilar.

La investigadora señaló el alarmante crecimiento de la violencia que llegó a 104 homicidios por cada 100,000 habitantes que “nos coloca a la cabeza de los países más violentos a nivel mundial”, por encima de Venezuela y de Honduras, “e incluso de países de África subsahariana que suelen encabezar la lista de países con más índice de homicidios”.

De acuerdo a las Naciones Unidas en el 2012 Honduras encabezó la lista de países con mayor tasa de muertes violentas en América Latina, con 92 homicidios por cada 100,000 personas, pero según el portavoz de la Secretaría de Seguridad, comisionado Leonel Sauceda, en 2015 la tasa de homicidios se redujo a 61 por cada 100,000 personas.

Las estadísticas oficiales preliminares indican que Honduras cerró el año pasado con 5,047 homicidios, 844 muertes violentas menos que el 2014 cuando se registraron 5,891.

Las cifras alarmantes en El Salvador se producen pese a los esfuerzos que desarrolla la Policía para combatir a las estructuras criminales conocidas como maras o pandillas que tiene presencia en barrios populares en todo el país y que recientemente han incursionado en las zonas rurales donde han intentado establecer campamentos, pero el comisionado Ramírez Landaverde aseguró que han desarticulado esos grupos y están presos a la espera de ser juzgados por terrorismo.

El subdirector de la Policía, Howard Cotto informó que en el 2015 detuvieron a 33,333 personas y de estas 12,110 “fueron pandilleros comprobados”, además desarticularon 329 estructuras de las pandillas y otros 57 grupos de criminales vinculados a otros delitos. También detuvieron a 1,370 sujetos vinculados al delito de extorsiones.

Cotto afirmó que la mayoría de las víctimas son pandilleros y que los homicidios múltiples fueron entre pandillas rivales, pero también entre miembros de estas estructuras criminales.

La investigadora de la UCA dijo que además de la preocupación por la cifra de homicidios, también “es alarmante el carácter deshumanizante y sobre todo el patrón de confrontación bajo el cual fueron asesinadas miles de personas en el país”.

Señaló que muchos de los asesinatos fueron cometidos “con un elevado grado de crueldad, de barbarie, de deshumanización”.

Aguilar también expresó su preocupación por el elevado número de matanzas, que se atribuyen a hombres vestidos con ropas oscuras similares a las que usan los policías y como la de los militares y muchas veces las autoridades las atribuyen a purgas internas en las pandillas.

“Frente a esto debemos de estar aún más preocupados por la legitimación que desde el gobierno, que desde la opinión pública se está haciendo de este tipo de muertes y todo parece apuntar que se trata de un patrón de ejecuciones extrajudiciales”.