M. Terry / El Sol

Elevan su juego -- Wayne Currie (izq.), quien se transfirió de la secundaria Dorsey, ha ayudado a los jugadores de Cleveland, Demarko Flanagan y Michael Wade, a tener una temporada ganadora en 2015-2016.

En el partido por el título de la División Orange del campeonato invitacional de baloncesto Huntington Park, Cleveland perdía 29-24 en la mitad contra San Pedro. Sus jugadores parecían desinteresados, cansados después de cuatro partidos en seis días y carecían de ritmo ofensivo.

Pero los Cavaliers son dirigidos por un nuevo entrenador, Dave Goosen, y tienen una nueva identidad. El equipo salió al tercer cuarto más enfocado y con energía; para el final de ese cuarto, los Cavs había alcanzado a los Pirates con 40 puntos. San Pedro tomaría ventaja de nuevo antes de que Cleveland forzara un doble tiempo extra y eventualmente se adjudicaría la victoria 73-67.

Después de derrotar a la secundaria Hollywood por 78-62 el martes 11 de enero, Cleveland tiene un registro de 16-5 y una seguidilla de seis victorias antes de empezar sus partidos de la Liga West Valley. En una liga plagada de equipos fuertes de la División I de la City Section, como son Taft, El Camino Real y Birmingham, muchos pensarían que los Cavs estarían contentos de ganar quizá tres o cuatro partidos en el próximo mes.

Pero Cleveland aspira a mucho más. El equipo ya tiene garantizada su primera temporada triunfante desde 2010-2011 y quizá alcancen las 20 victorias, algo que no logran desde 2008-09.

Goosen llegó a Cleveland de VAAS (Valley Academy of Arts and Sciences) en Granada Hills, donde ayudó a construir un programa de basquetbol en el primer año académico de la escuela 2010-11, y tuvo registro de 54-25 en sus primeras tres temporadas. Aunque Goosen consideraba que su éxito en VAAS le daría credibilidad con el equipo de Cleveland, no quería llegar en el primer año y empezar desde abajo.

“Tomé un equipo que tenía cierta experiencia, con varios jugadores que regresaron del año pasado. Consideraba que necesitábamos un cambio de actitud y cultura, que nos acostumbráramos a ganar otra vez”, dijo Goosen.

“Creo que no importa que [esquemas o sistemas] implementes, debes ejecutar y jugar duro. Si lo haces, tendrás éxito. Puedes tener la mejor ofensiva o defensa en el mundo, pero si no juegas duro no importará. Así que [los entrenadores] primero los pusieron a jugar fuerte, y luego los metimos en nuestro sistema”.

Algunos jugadores como Michael Wade estaban listos para aceptar los métodos de Goosen y el mensaje que éste llevó desde el primer día.

“Estaba dispuesto a escuchar lo que decía porque nuestros ex entrenadores realmente no nos dirigían por el camino correcto. Pensé que esta era mi última oportunidad, que tenía que hacerlo”, dijo Wade.

Agregó que le gustó la “intensidad” que Goosen llevaba a los entrenamientos, junto con el compromiso de inmiscuirse en el proceso. “El se involucra con nosotros mucho más que otros entrenadores que he tenido. El es muy activo, nos pone en forma. No te pide hacer algo que él no haga”.

Otros jugadores del equipo del año pasado no estaban convencidos desde el principio.

“Apenas lo acepté hace un par de semanas”, admitió Demarko Flanagan. “Antes, estaba un poco frustrado con mis minutos; pensaba que podía producir más en la ofensiva. Sentía que no me estaba utilizando mucho”.

Pero Flanagan — que finalmente se recuperó de una lesión en su tobillo izquierdo que sostuvo en verano y que le causó molestias hasta el otoño — admite que Goosen está predicando lo que hacía falta en otros equipos previos de Cleveland.

“La intensidad defensiva cambió mucho”, dijo. “Creo que él ha enfatizado la defensiva y el trabajo arduo, ejecutar y jugar fuerte. Y todo empieza con la defensa. Cuando lo hacemos, nuestra ofensiva empieza a alimentarse de nuestra defensa”.

Flanagan agrega que “no teníamos tanto talento el año pasado. Ahora…tenemos algunos buenos jugadores, recibimos algunas transferencias, tenemos un nuevo entrenador y todo el sistema cambió”.

Una de esas transferencias es Wayne Currie, quien llegó proveniente de la secundaria Dorsey en Los Angeles. Currie, quien fue el Jugador Más Valioso de la División Orange en el torneo invitacional, es “nuestro líder en términos de que si él juega bien, todo el equipo juega bien”.

Currie dijo que él y sus nuevos compañeros “se han unido” más rápido de lo que esperaba. “Sí noté eso después del segundo o tercer partido, empezando a encontrarnos (en la cancha), teníamos más confianza unos en los otros”, dijo.

Los Cavs están ahora buscando llegar lo más lejos posible. Los Cavaliers iniciaron sus partidos de liga este miércoles 13 de Enero (el resultado no se conocía al cierre de esta edición) y enfrentan a Chatsworth este viernes 15 de Enero. El equipo tiene 10 partidos para mostrar si son una competencia legítima.

Y cada partido será un examen.

“Realmente creo que nuestra liga es la mejor en la ciudad en basquetbol”, dijo Goosen. “Creo que las mejores tres son la liga West Valley, Coliseum y Western. Pero nuestra liga es la mejor de pies a cabeza.

“No hay partidos fáciles en nuestra liga. Granada Hills jugó por el título de la División I el año pasado. Chatsworth siempre ha tenido buenos atletas y juega fuerte, el tipo de equipo que es capaz de derrotar a cualquiera. Realmente hace fuerte a nuestra liga, y dificulta obtener victorias. De manera positiva, tienes que prepararte para todos los partidos, así que no te puedes descuidar; no hay forma de que subestimes a alguien”.

Flanagan y Wade están ansiosos de empezar.

“Siento que vamos a poder competir”, dijo Flanagan. “Este año no somos un chiste. No es que los fuéramos el año pasado, pero siento que los equipos tendrán que vernos de manera más seria basado en lo que la gente me dijo de nosotros. Siento que podemos ser buenos este año”.

“Vamos a competir en los playoffs”, prometió Wade.

¿Y qué piensa el chico nuevo?

“Todavía no hemos jugado contra ningún equipo de la liga”, dijo Currie. “Sé que hay muy buena competencia en esta lilga. Se puso más fuerte el año pasado…pero estoy ansioso. Creo que puede hacer que ocurran cosas y sorprender a la gente”.