M. Terry / El Sol

El aumento en seguridad y patrullajes continuarán alrededor de la secundaria Sylmar esta semana para intentar prevenir que se repitan conatos de violencia como la pelea de 20 minutos ocurrida el lunes — y captada en videos — donde tuvieron que intervenir al menos una docena de agentes policiales.

Para reducir la tensión, se le pidió a los maestros que usen el tiempo en sus clases para hablar del conflicto racial en la escuela, ubicada en el 13050 de la avenida Borden.

El miércoles por la mañana, las cosas habían vuelto a la normalidad. Ya no había autos policiales frente al plantel — como sí lo habían el martes — y los medios de comunicación se habían alejado del campus que tiene una población estudiantil de 2,065 estudiantes: 1,946 de los cuales son Latinos y 44 son Afroamericanos.

La confrontación del lunes parece haber sido una continuación de tensiones entre estudiantes Afroamericanos y Latinos luego de la fiesta de graduación del fin de semana pasado.

Todo comenzó el pasado sábado 7 de Mayo cuando los estudiantes de la escuela celebraban su “prom”, la tradicional fiesta de graduación antes de decir adiós al campus que ha sido su hogar por los últimos cuatro años.

Luego de esa fiesta — la cual se realizó sin problemas, y de hecho todo el mundo alabó el buen comportamiento de los alumnos — algunos estudiantes se fueron a otro jolgorio a poca distancia del plantel y las cosas se pusieron mal ahí.

PELEAS

“Un chico afroamericano fue atacado por algunos mexicanos” que lo confundieron por otra persona y “le quebraron una botella de cerveza en la cabeza”, contó una estudiante que pidió no ser identificada.

La persona atacada en esa fiesta al parecer era miembro del equipo de football de la escuela y “cuando te metes con uno de ellos, te metes con todos”, dijo la misma alumna.

Algunos de esos jugadores de football al parecer tomaron venganza por ese incidente el lunes de esta semana, cuando durante la hora del almuerzo, se fueron contra latinos.

Videos que subieron a la Internet muestran a estudiantes afroamericanos atacando a latinos. En una imagen, un grupo de ellos golpea y patea a un chico que cae al suelo, donde continúan propinándole golpes. Un maestro o administrador parece intentar detenerlos.

Los videos también captan otras peleas que al parecer sucedieron al mismo tiempo, y en las que intervinieron agentes de la policía escolar, mientras se escucha a alumnos que animan a la pelea y otros que gritan con preocupación. “Déjalo en paz”, se escucha gritar a una jovencita al momento que ocurre una pelea.

Michelle King, superintendente del LAUSD, dijo en un comunicado que “como líder del distrito escolar más diverso en la nación, que quede muy claro: no toleraremos violencia de ningún tipo en nuestros planteles.”

“Sobre el conflicto reciente en la secundaria Sylmar, las agencias del orden continúan investigando. Se ha notificado a todos los padres y guardianes sobre el incidente y se han tomado las acciones disciplinarias correspondientes.

“Queremos asegurarles a los padres que la seguridad de todos los estudiantes y empleados sigue siendo nuestra mayor prioridad. Hoy (martes) se enviaron policías adicionales a la escuela, junto con personal administrativo. Debido a que este es un tiempo difícil, también se enviaron consejeros adicionales a la secundaria Sylmar para proveer apoyo emocional a estudiantes y empleados. A modo personal, quiero expresar mi preocupación por cualquier estudiante que haya resultado lesionado. Les deseo que se recuperen prontamente”.

TESTIGOS HABLAN

“Hubo varias peleas”, dijeron varios estudiantes que fueron testigos de la confrontación.

Chloe, una estudiante del grado 10, dijo que al principio hubo una pequeña pelea que “los maestros pararon” y luego otras.

“Hubo como tres peleas al mismo tiempo”, dijo ella.

Agregó que grupos de hasta 10 alumnos participaron en estas confrontaciones.

“Parecía como un concierto”, dijo Ashley, otra estudiantes, describiendo el relajo que se formó.

Al parecer toda esta riña duró unos 20 minutos.

Ambas jovencitas dijeron que vieron a un estudiante con una nariz ensangrentada y un ojo morado. Incluso un maestro resultó lesionado.

Juan, un estudiante del grado 11 que estuvo cerca de la pelea, dijo que “de repente vi a un montón de chicos corriendo hacia el parque central” y escuchó como subía de tono la conmoción.

Los administradores recortaron el almuerzo por cinco minutos. “Querían que todos regresaran al salón de clases”, dijo.

Testigos dijeron que los estudiantes afroamericanos fueron enviados a sus casas después del almuerzo, en parte para protegerlos y para intentar prevenir más problemas después de la escuela.

Para cuando tocó la campana, había una fuerte presencia policial alrededor de la escuela. Había agentes de policía apostados a la entrada del plantel, junto con administradores, mientras patrullas iban y venían alrededor del campus.

Los policías se acercaban a grupos reunidos alrededor de la escuela y les pedían que se fueran a sus casas.

Esa fuerte presencia policial también se vivió la mañana del martes.

“La riña parecía estar motivada por razones raciales entre estudiantes negros e hispanos”, dijo un comandante de la División Mission del LAPD.

Los estudiantes hablaron en condición de anonimato porque dijeron que había personas amenazándolos si hablaban con la prensa, que se presentó al lugar el lunes y martes para documentar la confrontación.

También había rumores de que los estudiantes afroamericanos recibieron mensajes de texto o en cuentas sociales diciéndoles que no se presentaran a la escuela el martes.

Algunos padres decidieron no enviar a sus hijos al plantel el martes. El LAUSD reportó que la tasa de asistencia para ese día en la escuela era de 93.51% y 94.44% para la escuela Magnet, cifras un poco más bajas de lo normal.

Padres cuyos hijos se vieron “afectados” por el incidente llegaron a la escuela el martes para tener una reunión con administradores escolares. Otra reunión formal con padres tomaría lugar el miércoles por la noche.

Rita Ortega comentó en la página de Facebook de San Fernando Sun/El Sol que “es tan triste cómo los chicos son hoy en día! Los padres necesitan disciplinar más a sus hijos y enseñarles cómo es la vida. No se trata de hacer menos a nadie, pero yo como padre tengo que hacer mi trabajo con mis hijos para que estén seguros. No importa el color de piel que tengamos, todos somos hijos de Dios!”.

Esta semana también habrá más administradores y consejeros de salud mental en la escuela, en un esfuerzo por llevar más supervisión y hablar con los alumnos sobre lo que ocurrió. La presencia del LAPD y la policía escolar se determinará dependiendo de las necesidades de día tras día.

En un comunicado enviado el lunes por la tarde a través del Distrito Escolar Unificado de Los Angeles, James Lee, director de Sylmar, dijo que “múltiples estudiantes participaron en un conflicto durante el almuerzo. Como resultado se tomaron acciones disciplinadas y se contactó a sus padres y la investigación continúa.

“Debido a leyes de privacidad estudiantil, no puedo proveer detalles específicos, aunque algunos medios ya reportaron el incidente.

“Como siempre, la seguridad de sus hijos es nuestra prioridad”.

Para Juan, el estudiante del grado 11, la confrontación fue una situación inusual en la escuela, que no se conoce por la tensión racial.

“No ha habido peleas este año. Este es el primer desastre que ocurre”, dijo.

“Normalmente, a diario te sientes bien. Quizá pasó por lo del problema de la fiesta”, dijo el estudiante.