Residentes y Activistas Protestan por Esquinas Peligrosas de Pacoima

Alrededor de 20 padres de familia, residentes y activistas se juntaron recientemente en la esquina de la calle Filmore y la avenida Herrick en Pacoima para exigir medidas de control de tránsito y de reducción de la velocidad en el vecindario.

“Queremos señales de alto más visibles, guardias de cruce”, dijo Christian Robinson, un residente de la zona que se queja de que los autos pasan a toda velocidad en las intersecciones del área, poniendo en peligro a niños y padres que las cruzan para llegar a tres escuelas cercanas. “Se pasan los altos. En cualquier momento puede ocurrir un accidente”.

A poca distancia de la esquina mencionada, sobre la avenida Herrick se ubica la escuela primaria Vaughn G3 Academy. Detrás de ese plantel, sobre la avenida Defoe, se localiza la escuela Primary Charter Enrichment Academy. Y unas cuadras más al este, al cruzar el bulevar Van Nuys, se localiza la escuela primaria Pacoima Charter.

Entre las 8 a.m. y después de la 1 p.m., estas calles están llenas de padres en autos y caminando tratando de llevar e ir a traer a sus hijos de todas estas escuelas.

“Necesitamos topes. Eso ayudaría a reducir la velocidad del tráfico”, dijo Mariana Acosta, madre de dos niños que asisten a la escuela primaria Pacoima Charter y quien fue parte de la protesta que se llevo a cabo el pasado miércoles 15 de Junio.

“Los altos están ahí, y (los conductores) no los respetan”, dijo Acosta.

De hecho, la esquina donde se realizó la demostración es una calle de cuatro altos y sobre la avenida Herrick también hay señales de escuela claramente marcadas.

Acosta agregó que los guardias de cruce también serían de mucha ayuda en la zona.

Estos guardias se encuentran en la esquina del bulevar Van Nuys y la avenida Herrick, pero no en las otras calles aledañas.

“Nada va a pasar a menos que un niño se lastime o muera”, se quejó Paul Arriaga, otro residente de la zona.

DEMANDAS

La protesta organizada por el grupo Alliance of Californians for Community Empowerment (ACCE) exige más esquinas de 4-altos en la zona, topes para reducir la velocidad de los conductores en el área, y medidas para reducir la congestión de tránsito sobre la avenida Herrick, donde los dueños de casos dicen verse “atrapados” durante las horas en que los padres van a dejar y recoger a sus hijos a la escuela.

“Cuando salgo, casi le pego a alguien”, dijo Claudia Cruz, una de esos residentes que dice tiene problemas para salir y entrar a su casa, ubicada sobre la avenida Herrick. “Ellos (los padres) bloquean todas las calles. Necesitan hacer valer las leyes de estacionamiento”, dijo.

Un representante de la oficina de Monica Ratliff, miembro de la Junta del LAUSD que representa el noreste del Valle de San Fernando, estuvo presente en la demostración, pero dijo que no estaba autorizado para hacer comentarios a la prensa. El simplemente se limitó a decir que ellos apoyan los esfuerzos de los residentes.

Cuando el San Fernando Sun/El Sol le preguntó a Alex Acuna, organizador de ACCE, si habían presentado estas demandas al Concejal de Los Ángeles, Felipe Fuentes, quien representa Pacoima y otras partes del noreste del Valle de San Fernando, contestó que “no”. De hecho, dijo que invitaron a alguien de la oficina del Concejal Fuentes, a través de un correo electrónico, 20 minutos antes del comienzo de la protesta, que inició a las 6:30 p.m. El grupo no ha hablado ni se ha comunicado con ninguna otra agencia gubernamental o autoridad.

TOPES

Pero sus demandas no están muy alejadas de los esfuerzos municipales.

Autoridades de transporte de la ciudad de Los Ángeles anunciaron a principios del mes que tienen los fondos para construir varias decenas de topes el próximo año, que significaría el retorno de un popular programa que se descontinuó en 2009 debido a un déficit presupuestal.

Desde que la Ciudad interrumpió el “programa municipal de topes”  — que se estableció originalmente en 1994 — los pedidos han seguido llegando, con más de 800 peticiones hechas entre Julio de 2013 y Marzo de este año, indicaron autoridades municipales.

El presupuesto del año fiscal 2016-17, que fue aprobado por el Concilio Municipal este mes, incluye $540,000 para reanudar la construcción de topes, pero no incluía fondos para la contratación de empleados que revisaran el proyecto, indicaron autoridades de transporte.

Estos ahora proponen tomar la mitad del dinero — cerca de $270,000 — para usarlos en el pago a empleados y para otros asuntos administrativos del programa.

Las autoridades dijeron que planean construir 30 topes el próximo año, con dos proyectos “prioritarios” en cada uno de los 15 distritos del Concilio para promover el programa por toda la ciudad. En el segundo año, los proyectos a realizarse se basarían en necesidad, ya sea por el volumen de tráfico y/o la velocidad de los autos sobre una calle.

Tradicionalmente, los proyectos de topes se han pagado con dinero del impuesto estatal de combustible, que en el punto álgido del programa cubría la instalación de hasta en 200 lugares en un año. Entre 1994 y 2009, el programa costeó la construcción de 3,700 topes en más de 1,450 lugares, indicaron autoridades municipales.