Estudiantes de San Fernando High School, Araceli Chávez (Izq.), Elia Morelos (segunda a la izquierda), y Miriam García (derecha) hacen un nuevo amigo, mientras en un programa de verano de la Universidad de Princeton.

Dicen que se sintieron abrumadas por los paisajes verdes y abundantes de naturaleza, se sorprendieron por las distintas creencias religiosas y políticas que compartieron y también vieron de primera mano la competividad que existe en las universidades de alto nivel.

Esas son algunas de las experiencias que sobresalen para tres jovencitas locales que acaban de terminar un programa de verano sobre periodismo para estudiantes de preparatoria en la Universidad Princeton.

“Me sorprendió cuán competitivo parece ser entre todos los estudiantes. Es un poco intimidante. Es una experiencia muy desafiante”, dijo Elia Morelos, quien junto a Araceli Chávez y Miriam García, todas ellas alumnas que acaban de empezar su último año en la preparatoria San Fernando, asistieron al programa en Princeton, New Jersey, donde tuvieron una probadita de lo que es la educación en una universidad de las llamadas “Ivy League” y el mundo del periodismo.

“No puedes poner un medio esfuerzo en lo que haces ahí”, agregó Morelos.

Todas ellas son alumnas del programa magnet y son parte del periódico de la escuela, y las tres fueron aceptadas al programa después de someter artículos y ser escogidas entre decenas de estudiantes de preparatoria a través del país.

El viaje con todos los gastos pagados les dio la oportunidad de visitar la Costa Este por primera vez — y hasta viajar en avión por primera vez como es el caso de Chávez y García — y trabajar cercanamente con reporteros y editores de publicaciones de renombre como son The New York Times, The Washington Post y The New Yorker.

Su primera experiencia en la Coste Este también le abrió los ojos a estas adolescentes sobre una parte del país diferente a sus ambientes locales, con puntos de vista diferentes a los que están acostumbradas.

“Todo aquí es tan verde”, dijo Morelos, de 16 años y residente de Pacoima, quien dijo estar sorprendida por el abundante pasto, árboles y naturaleza que la rodeaba.

Acostumbrada ya al color café de un Valle de San Fernando agobiado por la sequía, la Costa Este ofrece un “shock de naturaleza” a los que lo visitan por primera vez y se ven rodeados por una topografía totalmente diferente a la del Sur de California.

“Hay tanta naturaleza y ríos. No estoy acostumbrada a ver tantos árboles y naturaleza”, añadió García, también de 16 años y residente de San Fernando.

“Fue espectacular. En casa todo está seco. Aquí hay tantos árboles por todos lados”, notó Chávez, de 17 años y residente de San Fernando.

“El clima fue un poco demasiado húmedo. Pero vivimos en California y lo sobrevivimos”, agregó Chávez.

El ambiente de una universidad anclada en un pequeño pueblo — la población de Princeton, New Jersey es de un poco más de 28,500 habitantes — también les mostró lo que es vivir en un colegio, tanto que Morales dijo que visitar la Ciudad de Nueva York “se sintió como estar en casa”.

Durante su estadía también aprendieron las bases del periodismo, cómo escribir y editar artículos y fotografías.

“Nunca consideré cuánto esfuerzo requiere ser un periodista. Tienes que estar al corriente 24/7”, dijo Morelos.

Eso se reveló para García cuando los estudiantes del programa visitaron la Ciudad de Nueva York y tuvieron que entrevistar a conductores de taxis y otros motoristas sobre un artículo que estaba escribiendo acerca de una ley que prohíbe mantenerse estacionado con el motor prendido por más de tres minutos, como una medida para reducir la contaminación.

“Realizamos ocho entrevistas. Algunas personas tenían sus opiniones muy fuertes y algunos fueron maleducados; solo subían sus ventanas”, dijo García sobre la experiencia de acercarse a los conductores en las siempre ocupadas y atiborradas calles de la Ciudad de Nueva York.

Otra experiencia que les sorprendió fue compartir y colaborar con estudiantes de todo el país, muchos de ellos de diferentes razas y religiones, y con perspectivas sociales y políticas muy diferentes a las suyas.

Los estudiantes estaban asignados cuatro por cuarto y debían colaborar en asignaciones, trabajar en grupos y escribir artículos.

La preparatoria San Fernando se compone casi exclusivamente de estudiantes latinos, muchos de los cuales son de primera generación en este país y con crianzas y puntos de vista similares.

“Me abrió los ojos a un mundo diferente”, indicó Morales, quien habló sobre escuchar de gente que se alineaba con puntos de vistas republicanos y otras diferentes sociales y económicas.

García también vivió esto, pero dijo que a pesar de las diferencias, encontró que la gente comparte “los mismos valores aunque crecieron de manera muy diferente que yo”.

Ella también tuvo que deshacer algunas creencias erróneas sobre los que vivimos en Los Angeles.

“No vivo en Hollywood, no voy a la playa todos los días y no veo celebridades”, fueron algunas de las respuestas que García tuvo que dar a las preguntas que estudiantes de otras partes de Estados Unidos le hacían sobre vivir en esta parte del país.

“Fue diferente. Había muchos afroamericanos y asiáticos, pero fue fácil trabajar con ellos porque todos éramos muy empáticos los unos con los otros y trabajamos muy bien”, agregó Chávez, quien dijo que quiere animar a sus compañeros de clase de “buscar programas como estos”.

“Vamos a motivarlos para que salgan del estado. Pudimos experimentar cosas que habrían costado miles de dólares”, dijo Chávez, para quien uno de los momentos que más recordará del programa fue asistir a un partido de pretemporada de football americana por parte de los Jets en el Estadio Met Life y subir a la zona de periodistas.

“Lo disfruté mucho y me sentí muy importante”, agregó, indicando que “me encantó la experiencia de ser independiente”.

Añadió que salió del programa convencida “por seguro que (asistir a la universidad) Princeton es una posibilidad”.

“Estoy segura que estoy preparada para vivir por mi cuenta. Realmente lo disfruté”, dijo ella.

También está más convencida que “quiero estudiar periodismo”.  

Para Violet Mardirosian, Coordinadora del programa Magnet en la preparatoria San Fernando, las experiencias compartidas por estas sobresalientes estudiantes, quienes ya regresaron a la escuela, les da una valiosa idea de lo que es asistir a la universidad ahora que empiezan su último año de secundaria.

El hecho de que fueron escogidas de entre decenas de solicitantes y tuvieron que pasar tres rondas de eliminaciones para poder asistir al programa, muestra que hay estudiantes talentosos en esta área que desechan los estereotipos y expectativas que otros puedan tener.

“Es un gran logro. Pone nuestra escuela en el mapa”, dijo Mardirosian. “A pesar de dónde estamos localizados y lo que la gente pueda pensar, muestra que tenemos estudiantes capaces, inteligentes y dispuestos a trabajar duro para lograr sus metas”.

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