M. Terry / El Sol

Cambiando la cultura − Takashi Drayton, Isaac García e Isiah Adams (izq.-der.), todo estudiantes de último año, han trabajado duro para crear una actitud diferente para el football de la secundaria Cleveland.

El momento parteaguas para el equipo de football de los Cleveland Cavaliers en 2017 empezó, de hecho, con una derrota – en el primer partido de la temporada.

El marcador final para el encuentro del 25 de Agosto en contra de la secundaria chárter Palisades fue de 37-28 a favor de los Dolphins. Pero cuando los jugadores de Cleveland miran hacia atrás ahora, ese encuentro y la manera que los jugaron les dio algo que no habían sentido antes – fe y esperanza.

“Salimos fuerte, haciendo nuestro trabajo”, dijo el wide receiver Isiah Adams, de 17 años. “Resbalamos al final; estábamos cansados y teníamos algunas lesiones. Pero sabía entonces que eramos buenos”.

“Aunque terminamos perdiendo el partido sentimos que nada nos podía derrotar”, dijo Isaac García, de 17 años y quien juega como running back y linebacker.

 La fe resultó valiosa, y eventualmente fue recompensada.

Los Cavaliers, que ocupan la cuarta posición en los playoffs de la División II de la City Section, han alcanzado la semifinal después de derrotar a la secundaria University de Los Angeles la semana pasada 47-27. Ahora tienen la oportunidad de desbancar a la secundaria Eagle Rock, que ocupan la primera casilla, en el partido de este viernes 24 de Noviembre en Eagle Rock. El partido empieza a las 7 p.m.

Cleveland (7-5) ha ganado tres partidos en final y cinco de sus últimos seis, y sin lugar a dudas está jugando su mejor football. Pero los Cavs han jugado un buen football y competitivo toda la temporada mientras seguían en las sombras de poderosas escuadras de la Liga West Valley como son Birmingham y El Camino Real.

Pero quizá debimos estado poniéndoles atención. Las pistas estaban ahi.

La temporada pasada los Cavaliers ganaron tres partidos en total y ninguno de ellos en la Liga. Esta temporada tienen marca general de 7-5, y terminaron terceros en West Valley con registro de 3-2. De hecho, el triunfo sobre Taft el 13 de Octubre puso fin a una racha de 21 partidos sin ganar en juegos de liga, que estaba vigente desde la temporada 2013.

Matt Gentle, entrenador en jefe en su segunda temporada completa, dijo que él y sus entrenadores ahora están obteniendo los resultados que creían que el equipo era capaz de producir en 2016.

“Los chicos ahora están más familiarizados con nuestro sistema”, dijo Gentle. “Y los entrenadores lo ven como ‘tenemos buenos jugadores, así que un buen plan puede funcionar’. El año pasado fue frustrante. Pensábamos que teníamos un buen equipo, pero no se había juntado. Eran los chicos que teníamos en el segundo equipo. Pero era un proceso por el que teníamos que pasar”.

Hay una cercanía singular entre los entrenadores de Cleveland. Solo uno de siete entrenadores asistentes – Clyde Griffin, de 31 años – es mayor de 30. La edad promedio es de 26.8 años; el mismo Gentle tiene 27.

Y prácticamente todos ellos se graduaron de escuelas de la ciudad. Gentle, Terry Hill, D.J. Stephens, y Allan Brooks fueron a Kennedy. Khalil Paden y Griffen asistieron a Cleveland. Eddie Kelly fueron a Arleta. El único “foráneo” es Brandon Lee, que fue a Lawndale.

“Todos jugamos football de la Ciudad en la secundaria”, dijo Gentle, que fue contratado en Cleveland hace dos años para entrenar al segundo equipo, y reemplazó a Aubrey Duncan como entrenador del primer equipo en el partido final de la temporada 2015.

 “Nosotros (los entrenadores) nos hemos conocido por ocho años. Todos pasamos tiempo juntos. Todos sabemos lo que queremos. Queremos regresar el football de la Ciudad a lo que solía ser”.

Dijo estar agradecido de que “los jugadores me dieron respeto” desde el principio. “Teníamos una meta en común: ganar”, dijo Gentle. “Ese era el primer objetivo. El otro – ‘Cambiar la Cultura’, que se convirtió en nuestro lema. Nosotros, los entrenadores, teníamos que hacer que los chicos también lo creyeran. Ahora esperan ganar. Antes era ‘es solo otro partido’”.

Los jugadores admiten libremente que se han conectado con sus entrenadores mejor que con otros que han estado en Cleveland recientemente.

“La energía que traen es algo diferente de lo que habíamos tenido de otros entrenadores”, dijo García. “Hablan con nosotros todo el tiempo – no solo para preguntar cómo estamos, pero cómo van las clases, et. Cualquier problema podemos hablar con ellos”.

“Tenía fe en (Gentle), viendo como tomó el segundo equipo, y cómo estaban jugando fuerte”, agregó Adams. “Sabía cuando llegó al primer equipo que iba a ser lo mismo”.

Quizá la conversión más importante hecha por Gentle hasta ahora es convencer a Takashi Drayton, un excelente defense back, a que se cambiara a quarterback el año pasado. Drayton, de 17 años, admitió que al principio se resistió al cambio – “no me sentía cómodo, no sabía cómo tomar la presión de perder un partido, o echarla a perder” – y hasta consideró transferirse al final de su tercer año.

Después de hablar con Gentle y su madre, Drayton decidió quedarse. Y está feliz de haberlo hecho.

“[Probablemente una combinación de] madurez y sentirme más cómodo”, dijo Drayton. “Sí quiero ser un líder. Y me caen bien estos chicos”.

Los Cavs seguramente enfrentarán un fuerte desafío en Eagle Rock (11-1), cuya única derrota fue contra la secundaria Fairfax de Los Angeles el 15 de Septiembre. 

Los Eagles han ganado ocho partidos consecutivos desde entonces y promedian 40.6 puntos por partido, en dos ocasiones marcaron 70 puntos, incluyendo la semana pasada en su partido contra la secundaria South East de South Gate. El quarterback Davy Stone ha dado pases para 2,755 yardas y 29 touchdowns. Tiene tres receptores con al menos 700 yardas recibidas.

“No podemos tomar nada por seguro en contra de Eagle Rock y tenemos que jugar lo mejor que podemos”, dijo Drayton.

Este podría ser un gran fin de semana para los equipos del Valle que todavía quedan en las semifinales de la Ciudad.

En la División I, el primer lugar San Fernando tiene la oportunidad de vengarse de su derrota de la primera ronda el año pasado contra la secundaria Garfield de Los Angeles, que ocupa la cuarta casilla.

Verdugo Hills, que ocupa el quinto lugar, se enfrenta a Monroe, el número nueve, y el ganador tiene un puesto garantizado en la final de la División III. Y el sexto lugar, la secundaria chárter Granada Hills, que derrotó sorpresivamente a Reseda (el número tres) la semana pasada, va contra Huntington Park en la División II.

Cleveland no tiene problema con recibir un poco de atención.

Quizá ahora los Cavaliers están listos para el estrellato.