Se abre el Centro de Asistencia para Residentes Impactados por los Incendios Creek, Rye y Skirball

Las llamas pueden haber desaparecido de las colinas de Sylmar donde el Incendio Creek arrasó  la semana pasada, pero la destrucción causada por la conflagración que quemó 15,619 acres y redujo 60 viviendas y 63 edificios a cenizas, dañando 55 otras casas y 26 estructuras, es todavía visible.

En ninguna parte son los daños más palpables que en Santiago Estates, un complejo de casas detrás del parque El Cariso, donde 18 viviendas se quemaron en medio de la tormenta de fuego, los vientos fuertes y el calor que por un tiempo parecían imparables la semana pasada.

El olor de la madera y la tierra quemada todavía está presente aquí. Un silencio impregna algunas zonas, donde cercas verdes cubren los restos de las estructuras donde hace sólo unos días la gente se preparaba para celebraciones de fin de año. Las decoraciones navideñas todavía adornan algunas casas que tenían pocas posibilidades de sobrevivir entre las potentes brasas que volaban como balas en medio de un incendio que hacía que la gente corriera para salvar sus vidas.

Prueba de esta destrucción es la esquina de Via San Diego y Via Santa Barbara dentro del complejo, justo al lado de la Avenida Gavina, la carretera principal en la zona. Tres casas contiguas fueron destruidas allí. Escombros y ruina es todo lo que queda de una de ellas. La siguiente todavía tiene una puerta que conduce a un lote ahora vacío. Y la último todavía mantiene la fachada delantera, pero nada más.

Raymond Yepez pasó los últimos 15 años en esta última.

El pasado martes 5 de Diciembre, mientras el fuego corría por la colina detrás de su casa – donde en un día despejado se podía ver una buena parte del noreste del Valle de San Fernando – Yepez trató desesperadamente de luchar contra las llamas que acechaban su hogar. Mientras que su esposa trataba de salvar documentos importantes en el interior junto con su hija de 10 años de edad, Yepez defendía la casa.

Pero su lucha fue inútil.

“Mi casa se prendió fuego. No pude salvarla”, dice el hombre que valientemente luchó contra uno de los incendios más grandes de la zona recientemente con una simple manguera de agua.

“Las brasas se pusieron mal y no pude apagarlo”, explica.

“El fuego llegó tan rápido por el viento”, agregó.

Antes había pasado por otros de incendios en la zona, que siempre amenazaban en las colinas cercanas.

“Siempre se acercaba, pero nunca se piensa que te va a pasar a ti”, dijo.

En pocos minutos, las llamas llegaron a su casa y parecían engullir todo lo que le rodeaba.

“Yo estaba tratando de apagar el fuego. No podía ver nada”, añade.

“Las llamas estaban sobre mí. Mi hija gritaba porque pensaba que mi camioneta estaba ardiendo”, relató Yepez.

El trabajador de la construcción perdió todas sus herramientas en el siniestro. La familia perdió  toda su ropa y todo lo demás que habían adquirido en 15 años de arduo trabajo.

“Todo se ha ido”, dijo, tratando de contener las lágrimas.

Para añadir sal a la herida, la casa ya estaba pagada, pero Yepez no tenía seguro contra incendios.

“No sé qué hacer”, admitió.

La familia se estaba quedando con parientes, pero no es lo mismo.

De hecho, nada será nunca igual.

“Es muy difícil”, dijo Yepez.

Buscan ayuda en Internet

Otra familia que perdió su hogar en Santiago Estates son los Hernández que han abierto una página en el sitio de recaudación de fondos GoFundMe (https://www.gofundme.com/4tj0tx4) para ayudar a reparar su casa.

La vivienda pertenecía a Javier y Lupe Hernández que ahora están sin hogar y perdieron todo lo que habían trabajado para conseguir en 15 años.

Los daños a la casa están muy por encima de los $130,000, pero el seguro sólo cubrirá una fracción. Esperan recaudar $50,000 para cubrir la diferencia. Hasta el cierre de esta edición sólo habían recibido un poco más de $5,500.

“Necesitan dinero para encontrar temporalmente un hogar y reemplazar sus necesidades más básicas como ropa y juegos de cama”, explica su pariente Tele Jiménez, en el sitio GoFundMe. “Es un momento devastador para la familia Hernández. Les pido que por favor ayuden y den lo que puedan. Todavía están en shock y cualquier ayuda sería muy apreciada”.

Javier Hernández dijo a CBS Los Angeles que lo perdieron todo, incluyendo recuerdos y reliquias familiares.

“Cada artículo que teníamos era un recuerdo o algo que alguien nos había dado”, dijo Hernández.

“Para mí fueron 15 años viviendo aquí, memorias”, dijo de ver la destrucción de su casa.

“Pensé que si mi familia está bien, (no importa) si va a arder, se va a quemar”, agregó.