M. Terry / El Sol

Una jugada maestra -- (De izq.-der.) Angel Chidez, Andrew Olivas, Branden Duarte y Christopher Alvarez ya tienen a la secundaria Kennedy con 20 triunfos.

Hay, supuestamente, muchas maneras de despellejar a un gato. Pero los equipos que enfrentan el equipo de béisbol de la secundaria Kennedy esta temporada están encontrando que los Golden Cougars tienen una piel bastante difícil.

Kennedy tiene récord 20-6 en total y 7-0 en la Liga Valley Mission, un juego por delante de San Fernando a quien enfrentan la próxima semana. La rivalidad — “una de las mejores del Valle”, dijo el entrenador de Kennedy, Marcus Alvarado, siempre es competitiva y a menudo intensa, y a menudo ha decidido el campeón de la Liga en los últimos años.

Pero una cosa que este grupo de Cougars ha aprendido y confiado en el tiempo: no mires hacia adelante y no faltes el respeto a tu oponente. A pesar de que el equipo apabulló a un equipo de Panorama el lunes (los equipos juegan de nuevo hoy, 26 de Abril) para cuando enfrenten el partido, Kennedy se habrá convencido de que está jugando contra los Dodgers.

El padre de Alvarado, Manny, fue el entrenador en jefe aquí por más de 20 años y ganó cinco campeonatos de la ciudad antes de una suspensión en disputa — primero por la entonces Directora del plantel, Suzanne Blake y más tarde por el Distrito Escolar Unificado de Los Angeles sobre un supuesto incidente de novatada — en última instancia, le llevó a su posición actual como asistente en Sierra Canyon. El hijo se hizo cargo del programa en el año académico 2015-16. Este es su mejor equipo hasta la fecha, al menos por el récord. Y es un equipo que entiende sus fortalezas (pitcheo y defensa) así como sus limitaciones (producción de home run).

Es una razón por la que ocho de las victorias del equipo son por dos carreras o menos.

“Ellos están creyendo en el sistema”, dijo Alvarado de su equipo. “Ellos entienden que trabajar en las bases es clave para ganar los juegos apretados”.

Los jugadores admiten que tardaron un poco en aceptar el enfoque de “pelota corta” —bunting, corredores en movimiento junto con los outs productivos, hits oportunos igualado por el lanzamiento tacaño — que Alvarado estaba promoviendo.

“Al principio, sí, fue difícil porque él era realmente aburrido”, dijo el paracortos Branden Duarte, de 17 años. “Pero con el paso del tiempo, aceptamos su sistema y nos ha mejorado mucho.

“Este es mi tercer año en el primer equipo. He estado con Alvarado desde que llegó aquí. Creo que es un gran ejemplo para nosotros. Desde que ha llegado, nuestra defensa es mucho mejor y nuestro lanzamiento ha mejorado. Él realmente recalca en las pequeñas cosas y él quiere que seamos perfeccionistas en la práctica, así que cuando llega el partido sólo es salir y jugar. Sabemos que estaremos preparados”.

El lanzador Christopher Alverez, que tiene récord de 6-1 con una salvada y mantiene un promedio de carreras permitidas de 2.42, concordó que el equipo de este año es más fuerte jugando este tipo de béisbol.

“El año pasado fue un poco inestable”, dijo Alveraz, de 18 años de edad. “Nuestros lanzadores no estaban allí. Este año hemos mejorado mucho en nuestro personal de pitcheo, y creo que esa es una gran parte de nuestro equipo. Nuestros bateadores fueron un poco dudosos el año pasado, también, pero han mejorado”.

El equipo también parece no estar atascado por egos o problemas entre sí.

“No es un equipo, es una hermandad”, insiste Angel Chidez, de 18 años, un lanzador y tercera base que está bateando .468 y ha conducido 24 carreras. “Los he estado conociendo desde hace muchos años, a través de T-Ball, en realidad. Eso es lo mejor del béisbol en Kennedy. Hemos venido juntos como una familia, todos queriendo el mismo objetivo”.

La prueba ha estado en el producto en el campo. Kennedy comenzó la temporada 4-0, y disfrutó de una racha ganadora de 10 juegos antes de una derrota de 2-1 ante la secundaria Cleveland el 21 de abril. Esa derrota fue exacerbada por la pérdida del lanzador zurdo Phillip Álfaro, quien fue golpeado en la cabeza por el disparo del primer bateador que enfrentó, y sostuvo una fractura a su hueso orbital cerca de su ojo derecho. Alvaro tiene la esperanza de que Álfaro pueda reponerse a tiempo para los playoffs.

Pero ese partido también mostró la profundidad de lanzadores de Kennedy. El estudiante de segundo año Vincent Esparza tomó la batuta y permitió sólo un hit en las próximas seis entradas, antes de cansarse en la séptima cuando Cleveland finalmente empató  y produjo las  carreras ganadoras.

Los Cougars tendrán otro partido clave fuera de liga el sábado, 28 de Abril, contra la secundaria Birmingham antes de terminar la temporada regular contra San Fernando y Van Nuys. Luego esperan ver dónde quedan en los playoffs, ya sea en la División I de la ciudad o en la nueva división Open.

El jardinero Andrew olivas, que está bateando .397 y ha impulsado 23 carreras, no se sorprendería si los opositores subestiman a Kennedy en la postemporada. Y eso está bien para él.

“Nadie nos ve como un equipo de grandes hits. No nos tienen miedo”, dijo Olivas. “Así que salimos y jugamos, jugamos ‘pelota corta’ y hacemos lo que tenemos que hacer para ganar”.

“Todos debemos estar en la misma página. Estamos ganando; seguir haciendo lo que estamos haciendo. Lanzar strikes, batear la pelota…. así es como hacemos nuestro nombre.

Duarte asiente con la cabeza.

“Queremos estar en la división Open porque son los mejores equipos de la ciudad, y nos sentimos como uno de los mejores equipos de la ciudad. La división Open sería la meta. Y es realista. Nos sentimos como si pudiéramos jugar en el estadio de los Dodgers. Tenemos el talento, tenemos el pitcheo; la ofensiva está ahí y la defensa está ahí. Somos sólidos”.