A. Garcia / El Sol

El Alcalde Garcetti y Funcionarios de Transporte Celebran la Aprobación del Proyecto de Tren Ligero Sobre el Bulevar Van Nuys; Negocios que Enfrentan Desplazamiento se Muestran Preocupados

Un tren ligero aprobado la semana pasada por la Junta de Metro promote agilizar y simplificar el transporte desde Van Nuys hasta Sylmar, aunque la decisión ha generado preocupación sobre el future de varios negocios que serán desplazados por un patio para almacenar y dar mantenimiento a los trenes.

En este momento, ir desde la estación Van Nuys de la Línea Orange a la estación San Fernando/Sylmar de Metrolink toma una buena hora. Y eso es en un autobús de Metro rápido en el Boulevard Van Nuys y la Calle San Fernando. Pero aún tienes que cambiar de autobús y esperar.

Pero en diez años, los funcionarios de Metro prometen que la ruta será mucho más rápida y sencilla. 

Los pasajeros abordarán un tren ligero que los llevará a lo largo de esa ruta, uno de los 28 proyectos de transporte que Metro esta accelerando en anticipación de los Juegos Olímpicos de Los Angeles 2028.

La semana pasada, la Junta de Metro aprobó el proyecto del Corredor de Tránsito del Este del Valle de San Fernando y el viernes, el Alcalde Eric Garcetti, concejales y funcionarios del estado descendieron en la estación de la Línea Orange en Van Nuys para celebrar la noticia. 

“Este es un día histórico” para el valle de San Fernando, señaló el alcalde Garcetti mientras autobuses de Línea Orange pasaban detrás suyo. 

“Van Nuys se moverá más rápido y eficientemente”, dijo el Alcalde, proporcionando más tráfico peatonal y revitalizando el área con nuevos empleos y compradores.

“Somos una ciudad que está en movimiento”, sentenció.

De Vuelta al Futuro

La línea (que todavía no tiene un nombre) incluirá 14 estaciones a lo largo de Panorama City, Arleta, Pacoima y San Fernando. El tren ligero viajará en medio del Bulevar Van Nuys, conectando con la ya existencia línea ferroviaria de Metrolink en la Calle San Fernando y dirigiéndose hacia el norte hasta la estación San Fernando/Sylmar de Metrolink. Eso significa que los conductores tendrán un carril menos en ambos lados del Bulevar Van Nuys. Las autoridades de Metro dicen que un viaje de un solo sentido de extremo a extremo en la línea ferroviaria tomará aproximadamente 31 minutos.

Esta no es la primera vez que el Bulevar Van Nuys tendrá una línea de ferrocarril. 

La última vez que un Red Car – una serie de tranvías que cruzaban Los Angeles en la primera parte del siglo pasado – recorrió el Bulevar Van Nuys fue 1952.

Pero en 2028 será volver al futuro con este Proyecto de 9.2 millas, la mayor infraestructura de transporte en el Valle de San Fernando en los últimos 15 años. 

El alcalde Garcetti dijo que se estima que esto genere 13,000 trabajos directos e indirectos en la zona y de un impulso a los negocios a lo largo del camino con más tráfico peatonal y  compradores.

“Este es un gran día”, dijo la concejal Nury Martínez, cuyo Distrito 6 cubre gran parte del área de construcción. 

Recordó que su padre nunca tuvo un auto y tomaba el autobús desde Sherman Oaks hasta su casa en Pacoima. Pero dijo que el tiempo de viaje se reducirá sustancialmente.

“Menos tiempo viajando significa más tiempo para pasar con sus hijos y familias”, dijo la concejal.

El corredor del Bulevar Van Nuys es el segundo corredor de transporte más utilizado en el Valle de San Fernando.

Pasajeros en los autobuses a lo largo de esa vía, una de las principales arterias en el Valle de San Fernando, suman alrededor de 20,000 actualmente y se espera que esa cifra crezca a 47,000 para el 2040, señalaron los funcionarios de Metro.

Se espera que la construcción del proyecto comience en 2021, con una fecha de apertura antes de los Juegos Olímpicos de Los Angeles en 2028.

Martínez dijo que espera que el proyecto de un auge económico muy necesario para la zona. De hecho, varias empresas y edificios a lo largo del Bulevar Van Nuys permanecen vacíos, a menudo durante años. Los funcionarios dicen que la nueva línea de tren ligero traerá desarrollos de vivienda y la evolución comercial.

“Esta zona se está hambrienta de crecimiento económico. Este proyecto es un salvavidas para esta comunidad “, agregó la concejal.

Por su parte, la concejal Monica Rodríguez, cuyo Distrito 7 cubre Pacoima y partes de Arleta, dijo que el proyecto es una “parte transformadora de cómo vemos a nuestra comunidad avanzar” y agregó que cada una de las 14 estaciones en la ruta tendrá un “verdadero beneficio para cada uno de nuestros vecindarios”.

Empresas desplazadas

Mientras que la línea ferroviaria puede traer más negocios a lo largo de la ruta, otros inevitablemente se verán afectados.

Esto ya que Metro necesitará agregar un patio de servicio para los trenes que viajan a lo largo de la ruta. La agencia había considerado poner esa instalación en un terreno cercano a la estación de Van Nuys, pero los dueños de propiedades en la zona se quejaron de que el plan desplazaría a cientos de empresas.

En su lugar, Dave Sotero, portavoz de Metro, dijo que se eligió una ubicación “que está justo al otro lado de la calle de la estación de Amtrak de Van Nuys y que tiene el menor impacto en los negocios, de todas las opciones”. 

Agregó que necesitan “aproximadamente 25-30 acres de terreno para construir el patio de mantenimiento. Tiene que ser construido muy cerca de la línea ferroviaria. No se puede operar una línea de ferrocarril sin un patio de ferrocarril”.

Eso significa tomar más de 37 parcelas a lo largo de las calles Raymer y Keswick, algunas de ellas con múltiples negocios, incluyendo almacenes de mármol, empresaas de reciclaje y automotriz.

Entre ellos está I&E Cabinets Inc. un fabricante de gabinetes localizado en el 14660 de la Calle Raymer que sería uno de los afectados y sus propietarios están preocupados por lo que venga.

“No podemos cerrar y volver más tarde, eso es un desastre”, dijo Izzie Chlomovitz, dueño del negocio. 

Su esposa, Ettie, concuerda. 

“Es devastador”, dijo sobre tener que mudarse.

“Nestro negocio es 10,000 pies cuadrados. Tenemos maquinaria grande. Mover un negocio como este no es fácil. Tenemos contratos con el estado y el gobierno federal con plazos y si no cumplimos nos multan“, añade Ettie.

La compañía hace gabinetes a pedido y tiene 40 empleados. Han estado en el negocio por más de 30 años y han estado en su ubicación actual desde hace siete.

Una vistazo al negocio muestra claramente la dificultad de moverse. 

Enormes máquinas están colocadas en diversos puntos de la empresa, mientras que los empleados cortan y moldean la madera en diversas etapas. Las máquinas están sujetas al suelo y para moverlas, deben ser desmontadas y ensambladas de nuevo. La última vez que se mudaron, Chlomovitz dice que les costó cientos de miles de dólares y casi dos meses para volver a estar en pleno apogeo.

Y hay otras dificultades, indican.

“Los propietarios no quieren alquilar a un negocio de gabinetes”, agrega Chlomovitz. 

Eso se debe en parte al seguro contra incendios que deben llevar debido a todos los productos inflamables con que trabajan. También necesitan una cierta cantidad de espacio y altura para su empresa. Y dado los precios actuales de bienes raíces, no saben si encontrarán un lugar similar a un costo igual.

“Reubicarse en una ubicación similar será imposible”, dice.

Y uno cercano, será más difícil.

Todos sus empleados, e incluso los propios Chlomovitz viven cerca y encontrar la ubicación adecuada, como la que tienen ahora donde están cerca de las tiendas de mármol y negocios con los que hacen contratos y comparten clientes comerciales, no será fácil. 

Peor aún, Ettie dijo que Metro nunca les notificó sobre sus planes. Dijo que sólo se enteraron hace dos meses cuando alguien más les dijo.

Metro tenía tres opciones para el patio de ferrocarril, incluyendo uno que habría significado el menor impacto para las empresas, pero decidieron ir con la segunda opción, algo que los Chlomovitz no entienden.

Ellos incluso fueron a la reunión de la Junta de Metro la semana pasada – cuando se tomó el voto para el  proyecto – para tratar de expresar su preocupación, pero la reunión duró tanto tiempo que terminaron yendose por tener otras obligaciones.

Sotero recalcó que sí informaron a los negocios y realizaron varias reuniones para hacerles saber acerca de los planes y que esta era la mejor solución para todos los involucrados. 

Agregó que trabajarán con las empresas para ayudarles a trasladarse a otras áreas cercanas. Estos negocios serían elegibles para recibir compensación de reubicación, y Sheila Kuehl, Supervisora del Condado y miembro de la Junta de Metro también pidió a que se cree un fondo para compensar a los dueños de negocios por las interrupciones causadas por la construcción de la línea.

Los negocios como el de Chlomovitz y otros seguramente necesitarán esa ayuda.

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