M. Terry / El Sol

Dos No.1’s — Iyana Verduzco (119 libras) y Rahim Gonzales (178 libras) , ambos de Sylmar, son campeones nacionales de Boxeo USA.

Dos de los mejores de Sylmar tienen el derecho a considerarse entre los mejores de Estados Unidos. Y uno de ellos puede ir incluso más lejos.

Rahim Gonzáles e Iyana Roxonie Verduzco hicieron más que competir entre los mejores boxeadores del país. Ambos ganaron títulos en el reciente torneo 2018 USA Boxing Elite y Youth National Championship & Junior and Prep Open USA que tuvieron lugar en Salt Lake City, Utah, un evento que atrajó y presentó más de 700 competidores masculinos y femeninos.

Gonzáles, de 22 años, consiguió el campeonato de 178 libras del Men’s Elite. Colocado en la tercera casilla, Gonzáles derrotó a Burley Brooks de Dallas, posicionado en la sexta posición; Sean Hemphill de New Orleans, que estaba en la segunda posición y Atif Oberlton de Philadelphis, que tenía la cuarta posición, así como el número uno, Kahlil Coe de Jersey City, New Jersey en la pelea de semifinales.

Verduzco, de 17 año, a quien llamaban cariñosamente “Right Hook Roxy”, mantuvo su estatus como la mejor en las 119 libras en la división de Jovencitas de la organización. Tenía el primer puesto, y derrotó a Vivian Gutiérrez de Chicago y Sarah Garrison de Laramie, Wyoming en las peleas de semifinal y en la final.

Los cinturones y las medallas de oro no fueron sus únicos premios. Gonzáles fue nombrado Boxeador Masculino Sobresaliente Elite y Verduzco la Joven Mujer Boxeadora Sobresaliente en el torneo. Ambos ahora están colocados en el número 1 en su división de peso en las categorías Elite y Juvenil.

Además, Gonzáles calificó para las Pruebas Olímpicas USA en Diciembre de 2019 para determinar quién será parte del equipo olímpico masculinos para los Juegos de Verano 2020 en Tokyo, Japón. Verduzco debe esperar hasta su cumpleaños 18 el próximo Septiembre para tener una oportunidad de calificar al equipo de boxeo femenino. Pero es una oportunidad que probablemente reciba, empezando en Noviembre de 2019.

Ambos boxeadores dejaron una gran impresión en muchas personas, aparte de sus oponentes.

“Ambos son boxeadores muy bien balanceados”, dijo Matt Johnson, Director de High Performamnce para Boxeo USA, quien los vio pelear a ambos en el torneo realizado entre el 1-8 de Diciembre.

“Roxy es muy técnica y va directo contra ti. No te da espacio para respirar. Rahim se mueve; solía estar en las 141 libras y estaba interesado en verlo ahora en 178. No lo había visto tan grande. Pero ha mantenido su velocidad y rápidez, aún con el peso extra”.

 

También de resaltar es el bagaje emocional que tanto Gonzáles y Verduzco tuvieron que eliminar de sus mentes para poder ganar sus campeonatos.

Se Queda Corto en 2016

Como Verdugo, Gonzáles empezó a boxear cuando era niño. Y, al igual que Verduzco, se le consideraba un prodigio. Era lo suficientemente bueno para calificar para las Pruebas Olímpicas USA de 2016 en las 141 libras. Desafortunadamente, se sintió devastado por las derrotas de doble eliminación.

Incluso ganar una medalla de bronce, ser invitado al campo de entrenamiento olímpico como compañero de prácticas, y luego ser elegido como alterno para el equipo 2016 no consiguió levantar su espíritu deprimido.

“Empecé en el boxeo con el objetivo de llegar al equipo (de 2016), y quedarme corto así fue algo loco”, dijo Gonzáles. “Después de eso, tuve muchos altibajos. Perdía la esperanza por un tiempo. Tenía que poner mi mente en el camino correcto”.

Pero no dejó de boxear. Y Gonzáles, ahora físicamente más grande y más maduro emocionalmente después de convertirse en adulto, dijo que se ha dedicado aún más al deporte en 2018.

“En los 15 años que llevo boxeando, este es probablemente mi mejor año. Y lo mejor está por venir todavía”, dijo. “En otros años sentí que tenía demasiadas distracciones en mi vida. Pero en 2018, me dediqué a mí mismo al deporte: boxear, dormir y comer correctamente. Vivir un estilo de vida más saludable”.

Le resultó. En el torneo 2018 USA Boxing Western Elite Qualifier and Regional Open llevado a cabo en Albuquerque, New Mexico, Gonzáles ganó ambas de sus peleas de 178 libras de la división masculina Elite que lo calificaron para Salt Lake City. Pasó el resto del año furiosamente preparándose para los campeonatos nacionales, pasando la mitad de su tiempo en el Club de Boxeo de Pacoima y luego en Las Vegas – donde su padre, Saalilm Raoof, vive – en campamentos de Boxeo USA profesionales.

Para cuando llegó a Salta Lake City, Gonzáles se sentía preparado física y psicológicamente para el desafío. Y tenía razón.

Ahora es el mejor en su división.

“Nunca perdí mi amor o pasión por el deporte. Pensé en convertirme en profesional un par de veces. Pero mi familia seguía diciendo, ‘ya casi llegas, sigue trabajando duro’. Y eso me llevó a ser el número 1 en el país”.

Se sobrepone a Pérdidas Personales

Verduzco ha tenido un año tremendo, que incluye ganar un campeonato mundial juvenile en las 119 libres en Budapest, Hungría en Agosto. Pero también fue un año difícil, personalmente. Su abuela, Delores Urquidez, murió poco antes de ese torneo mundial. Y el hermanastro de Verduzco, Anthony Mosquera, falleció un par de semanas antes del torneo en Sal Lake City.

Aunque Verduzco había estado entrenado, ya no quería ir al evento de USA Boxing. “No estaba al 100 por ciento”, dijo ella. “Emocionalmente, estaba afuera”.

Pero los pedidos de su familia y autoridades de USA Boxing eventualmente la convencieron de pelear. Ella y su madre, Gloria Mosquera, quien junsto a su esposo Rodrigo Mosquera entrenan a Verduzco, manejaron hasta Salt Lake City desde Sylmar y llegaron justo a tiempo para registrarse. Una vez en el ring, Verduzco hizo el resto. Y ahora puede terminar su duelo por las pérdidas familiares antes de prepararse para el Torneo Mundial Juvenil del próximo año, que tendrá lugar en Bulgaria.

“[En Hungría] dediqué el torneo a mi abuela. En Salt Lake dediqué el torneo a mi hermano”, dijo Verduzco.

Super Mamás

Tanto Gonzáles como Verduzco rápidamente dicen que ninguno de sus logros habría sido posible sin el apoyo de sus familias.

Y en ambos casos, sus mamás se llevan un crédito especial.

La madre de Gonzáles, Nicole Molinar, es su sistema de apoyo en Sylmar. Ella tiene dos trabajos en un clínica de fertilidad en Los Angeles – un horario regular de ocho horas como enfermera y también está a cargo de las redes sociales de la clínica – para que Gonzáles no tenga que trabajar y pueda concentrarse en el boxeo. Gonzáles se queda con su padre cuando entrena en Las Vegas.

Ella dice que le dijo a Gonzáles que no se preocupara de encontrar un trabajo o terminar la universidad en estos momentos –o incluso de volverse profesional – si quería otra oportunidad de llegar al equipo olímpico.

“Él llegó tan cerca [en 2016] que debe mantenerse motivado”, dijo Molinar. “Sabía que sería difícil porque en los próximos años tendría la edad –21 y 22 años –y tendría que lidiar con salir con amigos, salir a los clubes. Sabía que eso vendría.

“Pero desde que Rahim tenía 6 años, él hacía cosas por su cuenta. Llegaba a la casa del trabajo y tenía videos de diferentes boxeadores detenidos en cierto round para ver qué tipo de golpe hacían. Su sueño siempre ha sido llegar a los Olímpicos, aún más que ser profesional”.

Ella estuvo con él en Salt Lake City par aver a Gonzáles calificar a las pruebas de 2020. Y también estará ahí en esas pruebas.

“Probablemente seis meses después de los Olímpicos de 2016, esos ocho chicos se volvieron profesionales, excepto Rahim”, dijo Molinar. “Sí tuvo sus momentos de contemplación, pero los Olímpicos es lo que él quiere. Lo otro puede esperar”.

Mosquera primero creyó que la naturaleza competitva de su hija la llevaría a Salt Lake city. Después de todo, Verduzco es una boxeadora de cuarta generación, con una herencia familiar que incluye sus tíos Benny “The Jet” Urquidez, un ex campeón mundial de Kickboxer y artes marciales, y William “Blinky” Rodríguez, un campeón de boxeo y kickboxer. Su tía fallecida, Lilly Urquidez Rodríguez, una campeona mundial de peso pluma y kickboxer que está en el Salón de la Fama del Boxeo de California.

Pero pronto se dio cuenta que Roxy había sido impactada por las dos pérdidas en su familia. Y Rodrigo no podría ir con ella al torneo, aunque sí le daba entrenamiento a diario por teléfono.

“Ella quería quedarse con su papa”, dijo Mosquera. “Pero sabía que era importante para ella representar a Estados Unidos en Bulgaria. Le expliqué cuan importante era y lo que habría significado para Anthony –como para su abuela. El creía en ella y era también un gran boxeador amateur. Eso la motivó.

“La motivé para que fuera a Utah. Y sus compañeros y amigos como Rahim la seguían llamando ‘campeona mundial’. Eso mantuvo su espíritu arriba y la ayudó a seguir adelante”.

Sociedad de Admiración Mutua

Gonzáles fue uno de esos compañeros.

“Ella es una campeona”, dijo él. “Solo sigo sus pasos. Solo estoy tratando de llegar a su nivel. Ella no cree que la medalla de oro que ganó fuera del país es algo grande. Pero para mí, sí es algo grande. La admiro”.

Verduzco también apoyó a Gonzáles.

“Pude ver su pelea de medalla de oro porque había peleado antes”, dijo ella. “Fue increíble porque sé cuán duro ha trabajado. Es más duro para los hombres; él está peleando con hombres muy buenos, muy fuertes. Estoy orgullosa de él. Y durante las semifinales, estábamos peleando al mismo tiempo. Cuando lo anunciaron, estaba aplaudiendo antes de que me anunciaran a mí”.

¿Y si ambos logran llegar al equipo Olímpico de 2020?

“Cuando lleguemos al equipo”, dice Gonzáles, corrigiendo al visitante.

Verduzco sonríe. “Los dos somos de la misma [comunidad], del mismo Valle – sabemos de dónde venimos. No ha habido grandes peleadores de aquí por muchos años. Quizá podamos hacer historia”.