Para Rosa Vásquez de Chatsworth, una semana típica incluye días ocupados en su trabajo corporativo, con varias llamadas diarias para revisar a sus padres, seguidas de visitas regulares a su hogar.
Como muchas personas, Vásquez a menudo siente que no hay suficientes horas en el día para equilibrar su empleo, las responsabilidades del hogar y hacer todo lo que puede en las noches y los fines de semana para ayudar a su madre, quien es la cuidadora principal de su padre de 76 años, que tiene Alzheimer.
“Es un esfuerzo familiar”, dijo Vásquez. Ella, su hermano y sus cónyuges, que también trabajan, se echan una mano y brindan apoyo financiero para cuidar a sus padres, que aún viven en su propia casa. A pesar de vivir cerca, Vázquez suele estar consumida por la preocupación. ¿Su papá está teniendo un buen día? ¿Su mamá se siente abrumada? ¿Descansaron lo suficiente la noche pasada, o la ansiedad y la inquietud de su papá los mantuvieron despiertos a ambos, con su mamá vigilándolos para asegurar que permanecieran a salvo?
“Es frustrante porque quiero que tenga una buena calidad de vida y es horrible verlo sufrir”, explicó Vázquez, y señaló que la enfermedad de Alzheimer de su padre está entrando en la fase final. Aunque todavía reconoce a sus familiares cercanos, con frecuencia no recuerda a otras personas, se repite, pierde el hilo de las conversaciones, olvida dónde está y experimenta confusión.
El padre de Vásquez también sufre ansiedad y agitación casi a diario, a veces durante horas, lo que ha derivado en varias visitas a salas de urgencias. Otras preocupaciones incluyen dificultad para caminar, lo que ha provocado caídas recientes, y una necesidad cada vez mayor de ayuda para bañarse y para la higiene personal.
“Después de años de cuidarlo, el estrés está pasando factura seria a la salud de mi madre. Su presión arterial a menudo está alta y … podemos ver que su salud se está deteriorando”, dijo Vásquez. Pero cuando buscan opciones de cuidado para personas mayores, su madre encuentra razones para rechazar cada lugar que visitan.
“Piensa que lo traicionaría si lo colocamos en algún sitio, y se siente mal”, dijo. Pero la familia también se preocupa por el nivel de atención que recibiría su papá en un asilo de ancianos, que actualmente está cubierto por completo por la cobertura Medi-Cal de sus padres: el programa Medicaid en California, que ofrece atención médica gratuita o de bajo costo para adultos de bajos ingresos, niños y personas con discapacidades.
“Muchos de esos centros no son muy buenos, y hay largas listas de espera para los que sí lo son”, dijo Vázquez. Otras alternativas, como los centros privados, simplemente son demasiado costosas para la mayoría de la gente.
Esa es una de las principales disyuntivas en aumento para la población que envejece rápidamente del estado y del país.
Envejecimiento y atención médica
“Por primera vez, los californianos de 60 años o más superan a los niños menores de 18, y se proyecta que para 2030, aproximadamente 1 de cada 4 californianos tendrá 60 años o más”, dijo María Zamora, presidenta y directora ejecutiva de Center for Elders’ Independence (CEI).
California actualmente alberga a casi 9 millones de residentes de edad avanzada y, en los próximos cuatro años, aproximadamente 1 millón de personas tendrán 85 años o más, informó el Departamento de Envejecimiento de California (CDA). En todo el país, se espera que casi 1 de cada 4 estadounidenses tenga 65 años o más para 2060, según el National Council on Aging (NCOA).
A medida que las personas envejecen, dijo Zamora, incluso los adultos mayores relativamente saludables empiezan a experimentar cambios físicos, cognitivos y sociales graduales con el tiempo. Otros podrían verse afectados por múltiples condiciones de salud que necesitan manejar. Y, en general, muchos adultos mayores carecen de la interacción social que necesitan para mantenerse saludables: los adultos mayores socialmente aislados enfrentan un 29% más de riesgo de muerte prematura.
“El objetivo es intentar prevenir que los problemas se conviertan en crisis siempre que sea posible, y asegurarnos de que los adultos mayores tengan acceso al nivel correcto de atención en el entorno correcto y en el momento correcto cuando lo necesiten”, continuó Zamora, y agregó que la investigación ha mostrado “de forma contundente que la soledad y el aislamiento tienen un impacto igual de fuerte que algunas enfermedades crónicas en los adultos mayores”.
Desafortunadamente, muchos adultos mayores, como los padres de Vasquez, que reúnen los requisitos tanto para Medi-Cal como para Medicare—el programa federal de seguro de salud para personas de 65 años o más—corren el riesgo de ver reducidos sus beneficios para servicios específicos de Medi-Cal, incluyendo atención dental, de la vista o del oído de rutina y servicios de apoyo en el hogar, debido a los recortes que se avecinan tras la aprobación del HR-1.
Eso es lo último que Vásquez espera que suceda: el apoyo que recibirán sus padres ya es insuficiente. Aunque Medi-Cal sí proporciona trabajadores de cuidado en casa para su padre, las horas y los días por semana son limitados, así que la familia paga de su propio bolsillo a trabajadores adicionales durante la semana. Pero el gasto se acumula rápidamente y actualmente no pueden pagar cuidados durante la noche.
“Me encantaría tener más recursos, como que hubiera una enfermera por la noche o transporte” – no menos, dijo Vásquez.
Otros Cambios en el Horizonte
Se espera que los cambios a los límites de activos y de capital en la vivienda reduzcan la cantidad de adultos mayores que reúnen los requisitos para Medi-Cal. Las próximas regulaciones federales bajo HR-1 limitarán los topes de capital en la vivienda a $1 millón a partir del 1 de enero de 2028. El límite de activos individual del estado se mantendrá en $130,000 hasta junio de 2027, pero bajará drásticamente a $21,000 por persona o $31,000 por pareja el 1 de julio de 2027.
Otros cambios afectarán a muchos inmigrantes no ciudadanos que están legalmente en Estados Unidos, incluidos refugiados y personas con estatus de protección temporal (TPS), que podrían perder su cobertura de Medicare y Medi-Cal entre 2026 y 2027, a pesar de haber aportado a Medicare durante años o décadas.
Además, la aprobación del HR-1 está retrasando nuevas reglas que se suponía que debían implementarse para facilitar que las personas obtengan y mantengan la cobertura de Medi-Cal. En su lugar, las reevaluaciones de elegibilidad se duplicarán de una vez al año a cada seis meses. Estos cambios hacen que sea fundamental que los beneficiarios de Medi-Cal estén al pendiente del papeleo, porque omitir fechas límite podría resultar en la pérdida de beneficios.
“[Los cambios] son increíblemente confusos, incluso para quienes de nosotros que hemos estado trabajando en este campo durante mucho tiempo”, dijo Karen Lauterbach, directora sénior de programas comunitarios de Valley Community Healthcare. “El escenario de cada persona es diferente. Su estatus migratorio será diferente. Su historial laboral, todo eso. Es importante obtener [información] de una fuente confiable, [para] hablar con alguien que pueda revisar tu situación y cobertura en particular”.
No Retrase la Renovación de la Cobertura
Lauterbach recalcó que todos los beneficiarios de Medi-Cal deben ser puntuales al llenar y entregar su documentación para renovar su cobertura actual y proporcionar cualquier cambio de dirección directamente a Medi-Cal, no a su proveedor del plan de salud. Las personas en el Valle de San Fernando pueden obtener asistencia gratuita para actualizar o completar el papeleo de Medi-Cal en muchas clínicas comunitarias locales.
“Cada vez que [ellos] introducen nuevos formularios o formularios adicionales que la gente tiene que llenar, la gente siempre abandona [Medi-Cal]”, advirtió Lauterbach, y agregó que un porcentaje significativo de personas “solo tenía una mala dirección: esa era la única razón. … Cualquier cosa que llegue por correo de Medi-Cal es importante. Necesitas revisarla y, si no la entiendes, pedir ayuda a alguien”.
Recursos Disponibles
Para adultos mayores y sus familias que buscan un solo lugar donde recibir apoyo para sus diversas necesidades de atención médica y de apoyo, Zamora recomienda el Program of All-Inclusive Care for the Elderly (PACE), que ofrece una gama de servicios para pacientes de Medicare, Medi-Cal o que pagan por su cuenta.
“Es muy completo. Casi todas las necesidades de atención médica y de servicios sociales que un paciente pueda tener se brindan y se coordinan desde un solo centro”, dijo Zamora, señalando que el objetivo es ayudar a los pacientes a continuar viviendo de forma independiente en sus propios hogares, en lugar de acudir a un asilo de ancianos.
En el Valle de San Fernando, hay tres centros basados en PACE: los Brandman Centers for Senior Care en Reseda; WelbeHealth North Hollywood Center; y AltaMed PACE en Sunland.
Para las personas que necesitan ayuda con Medi-Cal o que han perdido su cobertura y no pueden obtener Medi-Cal u otro tipo de cobertura de atención médica, clínicas comunitarias sin fines de lucro apoyan a personas de todas las edades—incluidos adultos mayores—en comunidades con pocos recursos en todo el Condado de Los Ángeles.
“Los centros de salud comunitarios … atienden a las personas sin importar si tienen cobertura o no”, dijo Lauterbach.
A pesar de los retos de ayudar a sus padres que envejecen, Vásquez lo ve como una transición natural e inevitable en la vida: ellos la cuidaron cuando era niña y ahora se han invertido los papeles.
“Requiere mucho esfuerzo y sacrificios, pero lo haces de buena voluntad cuando de verdad amas a alguien”.
Para información sobre centros PACE en California, visite: www.calpace.org.
Para saber más sobre clínicas comunitarias sin fines de lucro y encontrar una cerca de usted, visite la Community Clinic Association of Los Angeles County en: www.ccalac.org.
Para información sobre One Generation, que atiende a adultos mayores, niños y sus familias, visite: www.onegeneration.org.
