MEXICO (AP) _ Fuerzas federales y estatales asumieron la seguridad en el sur del estado de México dando inicio a la segunda fase de un plan estratégico del gobierno de Enrique Peña Nieto para contener la violencia. 

En conferencia de prensa, el gobernador del estado de México, Eruviel Ávila Villegas, afirmó que se recogerá todo el armamento de más de 500 policías de 13 municipios de la región del Valle del Bravo, al sur del estado, mientras éstos son enviados a un proceso de capacitación en instalaciones militares que se extenderá a lo largo de dos meses. 

“Aquí estamos las fuerzas federales, aquí estamos la autoridad estatal, haciendo frente a esta circunstancia, reforzando a tiempo la seguridad en esta región”, dijo Ávila. 

Además se instalará una base de operaciones por municipio y se duplicará la cifra de miembros de las fuerzas de seguridad que operan en el estado, que ascenderá a 1.187 entre miembros de la Secretaría de Defensa, la Marina, la Policía Federal y la Procuraduría General Federal y del Estado. El operativo contará también con dos helicópteros. 

El secretario general de Gobierno del estado, José Manzur Quiroga, dijo que se someterá a pruebas de confianza a los policías municipales y que “si después de los dos meses de aplicación de esta medida los gobiernos municipales necesitan más ayuda, se les dará”. 

Con más de 15 millones de habitantes, el estado de México es el más poblado del país y bordea la ciudad de México. 

Los municipios en los que las fuerzas federales se han desplegado son fronterizos con los estados de Guerrero y Michoacán, tradicionalmente controlados por el narcotráfico y que en el pasado han sido escenario de enfrentamientos entre los cárteles de la Familia Michoacana y los Guerreros Unidos. 

Pero la presencia militar en la zona también resulta controvertida. 

Desde que 22 personas murieron en un enfrentamiento con el ejército a fines de junio en el municipio de San Pedro Limón, la inseguridad en el estado ha empeorado y se han registrado diversos hechos violentos que han dejado un saldo de varios civiles, incluidos niños, muertos. 

El Departamento de Defensa dijo entonces que un grupo de soldados estaba patrullando la zona cuando fue atacado desde una bodega por 21 hombres y una mujer que supuestamente se encontraban allí escondidos. 

Según la versión oficial, los atacantes dispararon primero contra los soldados que luego los mataron. 

 

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *