A. Garcia / El Sol

 

“Él (Cesar Chávez) nunca estuvo cómodo con el reconocimiento personal. El creía que había muchos Cesar Chávez, gente que hacía tremendos sacrificios, pero cuyos nombres se perdieron en la historia”, dijo Paul Chávez, hijo del líder de derechos civiles, mientras agradecía a la Ciudad de San Fernando por reconocer las contribuciones de su famoso padre en un memorial que acaba de cumplir 10 años.

El pasado Sábado 18 de Octubre, Chávez y sus dos hijos, Andres y Fernando, junto con el Concilio de San Fernando y residentes se congregaron en el memorial, ubicado en la esquina de las calles Wolsfkill y Truman, para conmemorar la ocasión.

El monumento un mural de 100 pies que muestra la vida del fundador del Sindicato de Trabajadores Campesino (UFW) desde su primeros años en Arizona hasta su paso por la Naval en la Segunda Guerra Mundial, sus ayunos y marchas. También incluye una escultura en bronce de Chávez y 10 figuras que representan a trabajadores campesinos. También hay una rotonda con ladrillos y placas de donantes que ayudaron a pagar por la construcción del memorial.

Para Robert Gonzáles, Vice Alcalde de San Fernando, el monumento es una “experiencia”. “No solo me conmueve este monumento increíble y puedo aprender sobre Cesar Chávez, pero puedo recordar a mi abuelo”, dijo sobre el hecho que su familia compró uno de los ladrillos en el monumento, el cual lleva el nombre de su abuelo.

Sylvia Ballin, Alcaldesa de San Fernando, recordó su niñez viajando con sus padres a diferentes cosechas y viviendo en campos granjeros donde no había baños con agua y las casas tenían pisos de tierra. Ella dijo que el monumento es un testamento “a la diferencia que una persona puede hacer en el mundo”.

“Tu padre demostró el impacto que puede tener una persona”, le dijo al hijo de Chávez. “El nos mostró que no importa dónde estés, si eres el más pobre de los pobres, tienes una voz”.

Paul Chávez concordó con eso.

“Uno de sus principales legados era su determinación, él nunca se dio por vencido”, dijo. “Le dio esperanza y fe a la gente, aún ante tremendos obstáculos, si eran pobres, sin educación o inmigrantes”.

El también habló sobre el trabajo que el UFW continúa realizando hoy en día. No solo luchando por los derechos de los trabajadores del campo para conseguirles contratos y beneficios, como la pelea que han sostenido por más de 20 años en favor de 5,000 trabajadores campesinos contra Gerawan Farming Inc., pero también las 5,000 unidades de vivienda que administran en cuatro estados, la Radio Campesina que alcanza a medio millón de radioescuchas en tres estados, y programas educativos y becas.

“Mi padre, él sabía que nuestro trabajo no podía parar en el lugar de trabajo. Tenía que extenderse a la comunidad”, dijo Paul Chávez.

Fernando Chávez, nieto del líder sindical, dijo que el monumento en San Fernando “te muestra mucha de la historia que cuentan mis padres y la hace revivir”.

Agregó que también muestra el efecto duradero de un movimiento que le dio esperanza a la gente.

Sus recuerdos más memorables de su abuelo son los partidos de softball que solían jugar en Semana Santa cuando la familia entera se congregaba en la casa de su abuelo. O la ocasión cuando lo llevó en su auto y lo dejó  tomar el timón del automóvil.

Y dijo que el mensaje de solidaridad y asistencia que Cesar Chávez inculcó en el movimiento que fundó es igual de relevante hoy en día como en el tiempo cuando él lo dirigía.

“El nos enseñó que tenemos que servir a los demás y luchar por las cosas en que creemos porque cuando nos unimos es mucho más poderoso”, dijo.

EL MEMORIAL

Construido por un costo de $300,000 en 2004 con fondos proveídos por la Ciudad de San Fernando, Metro, un Comité de recaudación de fondos y donantes privados, el monumento fue diseñado y creado por el artista local Ignacio Gómez (que tiene un parecido extraordinario con Cesar Chávez), quien fue elegido entre más de 60 artistas que sometieron sus propuestas.

“Espero que tenga el mismo impacto en las nuevas generaciones que Cesar tuvo en nosotros y que aprendan sobre los desafíos por los que él luchó”, dijo Gómez sobre el memorial.

Para Alex Reza, una de las personas que lideró el esfuerzo para llevar a cabo el monumento como miembro de los grupos Friends of the Cesar Chavez Memorial y Cesar Chavez Commemorative Committee, el memorial es un recordatorio que después de 10 años la situación de los trabajadores no ha mejorado, y en algunos casos ha empeorado.

“Su legado de justicia por los trabajadores es muy relevante hoy porque los ingresos no han subido y su poder de compra ha empeorado, y el 10 por ciento de arriba está mejor que nunca”, dijo.

El monumento tomó ocho meses para completarse.

“Trabajábamos de 8 a.m. a 11 p.m. con voluntarios”, recordó Gómez.

“Estaba durmiendo solo tres horas. Después de llegar a la casa, seguía diseñando”, agregó.

Recordó que las últimas semanas del proyecto fueron un huracán de actividad mientras intentaba terminar el proyecto a tiempo y a un nivel que le fuera satisfactorio.

“Se ha mantenido bastante bien. Han hecho un buen trabajo con el mantenimiento”, dijo Gómez, que calificó el proyecto como “un sueño hecho realidad”.

ESFUERZO DE RECAUDACIÓN DE FONDOS

Pero la conmemoración fue “agridulce”, dijo Julie González del Cesar Chavez Commemorative Committee, ya que “después de 10 años ha habido desgaste y destrucción. Necesitamos restaurar y reparar el memorial”.

Lo más apremiante es reemplazar 14 de las 23 placas que reconocen a donantes que ayudaron a la construcción del proyecto, las cuales han desaparecido en los últimos meses, presa de los vándalos.

Las placas son parte de una pequeña rotonda en uno de los extremos del memorial. Fueron diseñadas para reconocer a los donantes que aportaron más de $1,000 para pagar por la construcción del sitio.

Las autoridades creen que las placas fueron robadas por ladrones que buscan hacer dinero fácil vendiéndolas a negocios de reciclaje.

El sábado pasado también se anunció un esfuerzo de recaudación de fondos para dar una segunda vida al Memorial e incluso expandir su misión de conectar a las nuevas generaciones con el legado del líder de derechos civiles.

Para recaudar fondos, el Comité está vendiendo ladrillos conmemorativos que serán parte de la rotonda. Hay dos tamaños, un ladrillo de 4×8 con tres líneas de texto que se vende por $125 y un ladrillo con 6 líneas de texto que se valora en $250. Los ladrillos contienen hasta 20 carácteres por línea.

 Para  ordenar un ladrillo o para más información, llame al (818) 837-2272 o visite www.brickmarkers.com/donors/ccm.html