Con Información Proveída al San Fernando Valley Sun/El Sol 

  

Residentes de Porter Ranch han demandado que se provea un análisis y reporte completo de impacto al medio ambiente sobre la propuesta de una empresa de Long Beach para expandir las excavaciones de petróleo en las montañas de Santa Susana de 18 a 30 pozos.

Ellos creen que la operación pone en riesgo su salud, supondría la posible contaminación del agua subterránea y cuestionan la sabiduría de excavar tan cerca de una falla telúrica. 

“Los pozos propuestos por Termo estarían localizados sobre Browns Creek, un nacimiento de agua del Río de Los Angeles; junto a la falla de Santa Susana, la más volátil del Valle de San Fernando; en una zona de alto riesgo de incendios forestales; y cerca de casas y escuelas. Producir petróleo y gas de esta zona requiere métodos extremos de ‘fracking’, acidación y empacamiento de grava de alto nivel. Estos métodos extremos han generado contaminación del agua potable, incrementado la contaminación del aire, smog y temblores, entre otras cosas”, dicen los residentes.

Los residentes de la zona han formado el grupo llamado “Save Porter Ranch” y se han unido con la organización Food y Water Watch. En una conferencia con padres de la escuela primaria Castlebay Lane, el Concilio Vecinal de Porter Ranch y el Dr. Tom Williams, un geólogo de petróleo, y la Coalición de Ciudadanos para una Comunidad Segura, donde anunciaron su oposición al proyecto.

El grupo le dijo a la Junta de Supervisores esta semana que la zona de pozos petroleros ya causa problemas para algunos residentes que se han quejado del fuerte olor a petróleo que hay en el aire y creen que las operaciones de excavación de petróleo han causado sangramiento de nariz inexplicables, asma, migrañas, alergias y otros riesgos a la salud. Ellos objetan el pedido de The Termo Co. para añadir pozos a la zona conocida como North Aliso Canyon Field, al norte de la cordillera de las montañas Santa Susana. “Queremos que rechacen la solicitud de Termo”, le dijeron los residentes a la Junta de Supervisores.

The Termo Co. ofrece un punto de vista diferente sobre su solicitud.

La zona de pozos ha estado en producción continúa desde 1938 y se encuentra a una milla y media de Porter Ranch, según Ralph Combs, vocero de Termo. “La comunidad ha crecido alrededor de la zona”, dijo a City News Service, indicando que no “hay problemas significativos” que hayan expresado los residentes a través de los años. Pero los residentes disputan ese alegato y le dijeron a los Supervisores que estaban preocupados sobre la fracturación hidráulica, conocida también como “fracking”.

Combs dijo que “la fracturación hidráulica no es parte del proyecto propuesto”, pero los residentes alegan que el permiso para expandir la operación, de ser aprobado, le daría a la empresa el permiso para llevarlo a cabo en el futuro.

Un representante del Departamento de Planeación Regional dijo que no ha iniciado el trabajo sobre el estudio para determinar si se necesita un Reporte de Impacto al Medio Ambiente (EIR) ya que todavía espera información adicional de Termo.

El concejal Mitch Englander, que representa el área, pidió un EIR completo. 

Fracking es muy controversial. Es el proceso de insertar agua, arena y químicos a gran presión para producir fracturas en las formaciones de roca y estimular el flujo de petróleo.

Este método se ha utilizado desde los años 40s, pero ha visto un auge a medida que los precios de la gasolina han aumentado lo suficiente para convertir la tecnología en algo que genera ganancias. Los defensores del medio ambiente se oponen a este proceso, ya que dicen impacta el agua del subsuelo y las fallas telúricas. 

Los representantes de la industria de petróleos argumentan que la fracturación hidráulica, si se ejecuta de manera apropiada, es una manera segura de llegar a la independencia energética. 

Termo tiene alrededor de 155 pozos en todo el país y la fracturación hidráulica se ha usado para estimular la producción en cerca de nueve de esos pozos, según Combs. En 2007 y 2011, la compañía usó el “fracking” en dos pozos del North Aliso Canyon Field.

Esa zona no está situada sobre el caudal de agua subterránea, aunque los oponentes indican que los pozos estarían situados sobre el arroyo Browns Creek, un nacimiento de agua para el Río Los Angeles. El río funciona en gran parte como un canal de control fluvial en todo el condado.

Termo es apenas uno de varios operadores de pozos petroleros en las montañas de Santa Susana, donde hay al menos 150 de estos pozos, según Save Porter Ranch.

La empresa familiar con base en Long Beach ha tratado de dialogar con los residentes para aliviar cualquier temor o queja que tengan. “Estamos comprometidos para trabajar con la comunidad y el Departamento de Planeación Regional”, dijo Combs.

Un vocero del condado dijo que las audiencias públicas se organizarían una vez que se complete el estudio inicial. Pero los residentes creen que las operaciones son responsables de sus problemas de salud y significan un riesgo personal a ellos mismos y al medio ambiente y descartan las conclusiones que puedan tener los futuros estudios.

“Sin importar lo que proponga el proyecto de Termo, el impacto significativo al medio ambiente es inevitable”, lee un comunicado a la Junta de Supervisores presentado por el grupo “Save Porter Ranch”.

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