Help Portrait San Fernando Crea Recuerdos Perdurables

Nicolas Rocha no quería sonreír. No importaba lo que la gente hacía para llamar su atención, el chico simplemente no quería cooperar. Miraba a la izquierda y a la derecha, al techo, o a su mamá y papá. Y nada parecía hacerlo sonreír.

“Fue duro hacerlo sonreír. Había una gente que lo estaban intentando”, dijo su madre, Diana Luna, de 23 años. “Pero finalmente lo hicieron sonreír. A él le encanta la atención.”.

Sí, al pequeño de cuatro meses de nacido le encanta la atención, pero le iba hacer la vida difícil a los fotógrafos que intentaban acapararla. Finalmente, luego de varias tomas, consiguieron tomar varias fotografías y le dieron el retrato de 8×10 que imprimieron para la familia.

“Esto significa que tenemos un recuerdo de su primera Navidad”, dijo Luna, que posaba con su hijo y su esposo, Alejandro Rocha, de 22 años.

“Vamos a tratar de ponerlas (las fotos) en nuestra pared”, dijo Rocha. “Vamos a sacar extras y dárselas al resto de la familia”.

La familia fue una de 100 que posaron y recibieron sus retratos en el sexto evento anual Help Portrait San Fernando. El evento junta a familias previamente seleccionadas de la Ciudad de San Fernando y áreas aledañas para un día de comida gratis, un trato cariñoso, regalos y modelaje, mientras posan para un retrato familiar que se les obsequia como un recuerdo. 

El evento es organizado por Alas Media y recibe el apoyo de la Ciudad de San Fernando y organizaciones comunitarias como el Kiwanis Club que ayudan a patrocinar el esfuerzo. 

Fundado por el fotógrafo de celebridades Jerermy Cowart, Help Portrait es un evento anual donde los fotógrafos de todo el mundo donan su tiempo en distintos eventos comunitarios a través del país ofreciendo retratos a familias que de otra manera no pudieran pagarlos.EL ESFUERZO

El pasado sábado 6 de Diciembre, el Parque Las Palmas de la Ciudad de San Fernando se transformó en un Paisaje Navideño con varios estudios fotográficos, un cuarto para cortar y arreglar el cabello y maquillaje, y una sala con aperitivos y comida, y hasta uno más donde los niños gozaban de entretenimiento mientras esperaban su turno ante las cámaras.

“Este es un día muy especial. Muchas de estas familias nunca se han tomado un retrato y no tienen el dinero para uno. Recibimos a mucha gente que dicen que van a enviar copias a sus familias en México. Dicen ‘mi mamá y mi papá nunca han visto a mis niños”, dijo Elizabeth Ruvalcaba de Alas Media.

Las familias son seleccionadas en las escuelas locales o en organizaciones de ayuda. Cada patrocinador escribe un ensayo explicando la situación de la familia y por qué deberían tener un retrato familiar.

“Como voluntarios, es muy emotivo leer estos ensayos”, dijo Ruvalcaba, quien agregó que muchas familias dudan al principio cuando les dicen que han sido seleccionadas para el retrato.

“Tienen miedo que esto les va a costar dinero”, dijo ella.

UN DÍA DE FELICIDAD

El día empezó temprano para las familias que llegaban a sus citas previamente notificadas. Luego de registrarse, podían pasar a comer algo. También había voluntarios listos para maquillarlas y peinarlas antes de entrar al gimnasio y posar ante los fotógrafos voluntarios, quienes después de sacar varias fotos, se juntaban con la familia para seleccionar su imagen favorita. Luego la familia recibía su retrato impreso de 8×10, junto con una flor de pascua y una bolsa con regalos. Este año las familias también recibieron un USB drive con todas las fotografías que les tomaron para que ellos pudieran hacer copias o imprimirlas por su cuenta.

“Fue divertido. Nos hicieron reír y nos seguían tomando fotos porque cerrábamos los ojos”, dijo Veronica Villanueva, quien llegó con sus tres hijos, Adriana, de 11 años; Luis, de 10 y Rafael de 6 años.

“No tenemos un retrato familiar. El único que faltó fue mi esposo. El trabaja en construcción y no pudo llegar”, agregó Villanueva.

“La voy a poner en mi sala y se la voy a mostrar a la maestra de los niños (en la escuela primaria San Fernando) que fue quien nos escogió”, dijo ella.

“Es bonito que hagan esto. Nos juntaron para una foto que no tenemos”, indicó Villanueva. “Es algo especial”.

También fue algo especial para la familia Armenta, aunque el padre y dos de los hijos no pudieron asistir al evento. El padre no está trabajando actualmente luego de lesionarse la espalda.

“Me gustó todo, toda la atmósfera”, dijo Luz Armenta, quien posó con cuatro de sus hijos: Esperanza, de 22 años, Guadalupe, de 13, Raúl de 11 y Luz Maria.

Maria Varela, de 74 años, también posó, aunque optó por hacerlo por sí sola.

“Quería una foto reciente”, dijo Varela, quien es parte del Club de Personas Mayores en el Parque Las Palmas. Varios de sus miembros fueron seleccionados al azar para retratarse.

“Todos fueron muy amables, pero sacaron muchas fotos porque el flash se reflejaba en mis lentes,” explicó.

Cientos de familias se han retratado durante estos seis años y todas ellas ahora tienen un recuerdo perdurable que seguramente atesoran.

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