M. Terry / El Sol

Lideran los brazos -- Los derechos Jonathan Russomano y Adrián Rodríguez son dos estudiantes de último año de los que depende Birgminham para buscar otro título de la ciudad en beisbol.

 

Los lanzadores de béisbol a menudo son muy cuidadosos. Restringen el número de lanzamientos, condicionan sus brazos y los mantienen siempre a tope para evitar problemas. Y ya que generalmente no juegan todos los días, no son considerados “líderes del equipo” como los son los jugadores que juegan de “shortstop”, “cátcher” o  “outfielder”.

Pero la secundaria Birmingham, ganadora del campeonato de la División I de la City Section, está tratando de cambiar eso.

Dos de los líderes del equipo, Adrián Rodríguez y Jonathan Russomano, sobresalen en el montículo. Ellos fueron los que lanzaron en el partido en que los Patriots ganaron 2-1 sobre Chatsworth en el Estadio de los Dodgers para conseguir el título de la Ciudad el año pasado –el primer campeonato de la División I para la escuela desde 1969 y el cuarto en general – y ahora buscan llevar al equipo de nuevo al partido de campeonato para repetir el título, algo que ningún equipo ha logrado desde que lo hizo Chatsworth en 2008 y 2009.

Ambos parecen estar bien equipados para enfrentar esta responsabilidad. Son estudiantes de último año, mejores amigos, competitivos y tienen el impulso interno necesario para enfrentar las adversidades de una temporada donde las lesiones y los bajones son inevitables. El entrenador Matt Mowry lo dice así: “Ellos son ‘1’” y “1-A” en la alineación de lanzadores.

Enfrentar los desafíos de una nueva temporada requiere de fortitud y perspectiva, algo que ambos jugadores aprendieron del camino al título del año pasado.

“Lo que he aprendido es que cada temporada pone diferentes obstáculos frente a ti”, dijo Russomano, de 18 años. “Sí, quieres intentar replicar el proceso tanto como sea posible. Pero debes entender que no puedes seguir exactamente el mismo camino, el mismo patrón  porque cada temporada tiene nuevos desafíos. El año pasado fue Chatsworth, El Camino, Narbonne y Marshall. Esos equipos se han reajustado y desarrollado mejor que el año pasado. Tenemos un talento increíble en nuestra liga. Hay mucha competencia. Como equipo tenemos que entender que queremos seguir un patrón similar en algunas de las cosas que hacemos, pero debemos revolucionar algunas de nuestras tácticas también”.

“Siento que ahora estamos en un estándar más alto”, agrega Rodríguez, de 17 años. “Tenemos más confianza en nosotros como equipo. Si podemos competir con los mejores equipos de California, podemos competir con cualquiera, en cualquier lugar. Para nosotros poder participar en un torneo como (el torneo de invitación de Boras Classic en Abril) pone a nuestro equipo en un nivel más alto. Creo que eso es importante para crear más confianza entre nosotros”.

Rodríguez y Russomano no son los únicos jugadores que han retornado en Birmingham esta temporada. El “cátcher” Ryan Mendoza, un estudiante de tercer año que se ha comprometido con Long Beach State, y el tercera base Edgar Rivas, están dando “hits” y proveyendo la defensiva. También está de regreso el jardinero Justin Rorick, héroe del partido de campeonato del año pasado.

Pero los lanzadores son la razón por la que me gustan nuestras oportunidades, dijo Mowry. Los entrenadores de los Patriots incluyen a Isaac Meza y Eduardo Rosales, y al nuevo Jon Escott, que se transfirió de la secundaria Cleveland en Reseda.

“Obviamente, las expectativas están ahí para hacer las cosas bien este año”, dijo Mowry. Aún así, “todo el mundo quiere ganarle al campeón defensor. Así que tienes un blanco en tu espalda. Nuestros chicos entienden esto. Es por lo que vives, para ser ese equipo, el que todos quieren vencer. Pero este es el calendario más duro que hemos tenido.

“Creo que con lo que tenemos, yo y mi equipo sentimos que podemos alcanzar los playoffs de forma legítima. Dicho eso, a mucha gente le gusta decir que nuestro campeonato llegó porque ‘nos pusimos calientes en el momento justo’. Así que tenemos esa espinita clavada para probar que no fue un accidente. Antes la gente no nos temía ni nos respetaba. Pero ahora vienen en contra del campeón defensor y eso nos enorgullece”.

El récord de los Patriots era de 4-4 luego de a ver perdido el partido de este martes 17 de marzo en contra de la secundaria Marshall de Los Angeles. Eso es mucho mejor que el récord de 0-4 que Birmingham tenía el año pasado. Russomano insiste en que, en cuanto a talento, “somos mucho mejores que el equipo que estaba armado el año pasado. Tenemos más piezas que encajan en el rompecabezas, de una manera más eficiente y efectiva. Pero ese equipo de campeonato fue algo que no había visto antes – la unión, todo el mundo en la misma página. Todavía estamos en el proceso de entender cuán potentes podemos ser”.

Rodríguez está de acuerdo. Aunque el equipo se ha deshecho de la “resaca” de la carrera al título del año pasado, él dice que habrá de ser más para llegar al estadio de los Dodgers a finales de Mayo.

“Siento que el año pasado teníamos un equipo unido, y ganarlo todo mostró eso”, dijo Rodríguez. “Lo que veo con los nuevos chicos [hasta ahora] es que lo quieren – se trata de que nos unamos. Veo eso en muchos de nuestros partidos, pero también veo que eso no ocurre. Creo que si nos conjugamos, podemos lograr nuestra meta al final de la temporada”.

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