Mexico Violence

MEXICO (AP) — Padres de los 43 estudiantes desaparecidos en el sur de México alistan protestas que marcarán los seis meses desde que sus hijos fueron detenidos ilegalmente por policías municipales, en un caso que se ha convertido en un símbolo de los abusos de autoridad.

Los familiares de los alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa tienen previsto realizar el jueves una protesta frente a instalaciones de la máxima autoridad electoral en la ciudad de México para solicitar que no se realicen las elecciones programadas para el 7 de junio y luego una marcha en la zona centro de la capital.

“No nos dejen solos”, dijo en rueda de prensa Melitón Ortega, padre de uno de los estudiantes, quien llamó a la gente a sumarse el jueves a las protestas y movilizaciones.

Ortega dijo que la petición al Instituto Nacional Electoral para que no se realicen las elecciones responde a que votar significaría elegir a políticos que podrían tener vínculos con el crimen organizado, algo que quedó evidenciado tras la desaparición en Iguala, una localidad del estado sureño de Guerrero.

Las autoridades detuvieron al alcalde de Iguala, José Luis Abarca, como presunto autor intelectual de la desaparición y también ha sido acusado de estar ligado junto con su esposa con los Guerreros Unidos, el grupo del narcotráfico que supuestamente recibió y mató a los jóvenes.

“Votar por la clase política significa votar a favor de narcopolíticos… significa la muerte”, dijo Ortega, quien aseguró que sin importar la respuesta de la autoridad, ellos no permitirán que haya elecciones, aunque evitó mencionar qué acciones tienen planeadas.

Tanto los familiares como organizaciones nacionales e internacionales han exigido mantener la búsqueda de los estudiantes, a pesar de que la teoría que hasta ahora sostienen las autoridades es que policías de Iguala detuvieron a los 43 y se los entregaron a sicarios de Guerreros Unidos que los habrían asesinado, calcinado en un basurero.

La desaparición ha provocado indignación debido a que los estudiantes desaparecieron a manos de policías de un gobierno local ligado al narcotráfico y porque las autoridades federales tardaron varios días en intervenir.

Por el caso han sido detenidas 99 personas.